Despliega el menú
Economía

Empresarios

Garamendi espera que tras el 28-A llegue la "estabilidad y la moderación"

El presidente de la CEOE asegura que la patronal “no va a hacer campaña” y pide que tras las elecciones, los partidos “se pongan a trabajar en lo que nos une”.

14032019-_N1A4921
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, con el nuevo presidente de CEOE Aragón, Ricardo Mur, y su predecesor, Fernando Callizo
Guillermo Mestre

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha sido contundente este jueves en Zaragoza al asegurar que los empresarios españoles y la organización que los representa “no estamos en política ni vamos a hacer campaña” de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril. Eso sí, ha mostrado su deseo y su confianza en que el resultado de la cita con las urnas se traduzca en estabilidad, necesaria, según Garamendi, para la creación de empleo y riqueza. Una estabilidad que además hay que conseguir, ha explicado el responsable de la patronal española, con moderación. Y contundente ha sido también al ser preguntado si considera a VOX una fuerza política que puede contribuir a esas demandas. “He dicho que no voy a hablar de política ni a hacer política”, ha insistido, aunque ha recordado que “España esta viviendo un momento de inestabilidad que no le va nada bien a la economía” y ha pedido a los partidos políticos que, una vez celebradas las elecciones, se pongan a trabajar en lo que nos une y no en lo que nos separa “que es su obligación”.

En cualquier caso, Garamendi, que ha señalado que son los ciudadanos los que tienen que decidir, ha insistido en que “veremos cuál es el campo de juego que nos damos los españoles”, aunque ha mostrado la disposición total de los empresarios, a “seguir trabajando con el nuevo Gobierno”.

El presidente de la CEOE, que ha participado en Zaragoza en la asamblea en la que Ricardo Mur ha asumido la presidencia de la patronal aragonesa, no ha cuestionado las medidas aprobadas por decreto ley por el Gobierno de Sánchez, pero ha dejado claro su malestar porque la fórmula elegida “supone un contrato de adhesión al que no pueden hacerse aportaciones e impiden el derecho de audiencia”. Y nos les gusta porque los decretos ley se utilizan, ha insistido Garamendi, cuando los temas a aprobar son excepcionales, urgentes y necesarios y “entiendo que los asuntos que nos preocupan son tan importantes y necesarios que no pueden ser ni urgentes ni excepcionales”.

Etiquetas
Comentarios