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Economía
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Opel prevé fabricar 44.000 coches más en 2018 para lo que demanda seis días de semana laboral

La producción de Figueruelas el año que viene será de 437.199 vehículos frente a los 393.177 del actual, algo menor de lo estimado por la caída de ventas del Corsa.

Un operario trabaja en las instalaciones de la planta de Opel Figueruelas, en mayo de 2015.
Un operario trabaja en las instalaciones de la planta de Opel Figueruelas
Oliver Duch

Este 2017 es solo un anticipo del duro trabajo que aguarda a la planta de Opel España al año que viene. Según comunicó ayer al comité la dirección de la compañía, en manos de PSA desde el 1 de agosto, la previsión es producir unos 437.199 coches (280.199 en la línea 1 y 157.000 en la línea 2), un volumen no visto desde antes de la crisis, y para poder afrontarlo –son unos 44.000 coches más que en este ejercicio– advirtió la empresa, le harán falta tres turnos más de trabajo, es decir, pasar de los 15 actuales a 18, o lo que es lo mismo que la plantilla trabaje 6 días a la semana y no 5. Cómo piensa hacerlo y distribuir la carga es algo que aún no ha puesto encima de la mesa y que, en cualquier caso, tendrá que negociarse en el marco del nuevo convenio que quiere cerrar antes de que acabe el año.

Además, la dirección avanzó que harán falta nuevos días de paro técnico en diciembre (ya están fijados cinco de vacaciones colectivas, más el turno de mañana del 6 de noviembre) para la línea 2, la del Corsa, que lleva poca carga de trabajo, a diferencia de la 1, que va sobresaturada con tres modelos –dos de PSA (Crossland X y C3 Aircross) y el Mokka X–. Así, Opel planteó que podría de cara al año que viene bajar la velocidad de la línea 2 para aumentar la de la línea 1. De hecho, la previsión que había este año de cerrar con una producción de 400.000 coches, probablemente (aunque las estimaciones siempre pueden cambiar) termine a la baja, con 393.177, debido sobre todo a la menor demanda del Corsa, cuya generación actual está agotando su ciclo de vida hasta que llegue la nueva, ya con arquitectura PSA, en 2019.

Lo que ha pedido a la dirección toda la parte social, indicó Sara Martín, de UGT, presidenta del comité, es tratar de equilibrar el reparto del trabajo. "Nos parece bien tener carga de coches, pero queremos que salgan los menos trabajadores posibles perjudicados por esa bolsa de horas en negativo que deban a la empresa mientras otros la llenan en positivo teniendo que trabajar los sábados. Pedimos a la empresa flexibilidad entre líneas y que más personas puedan trabajar en ambas".

Sobre la posibilidad, como ha ocurrido en anteriores convenios, de alcanzar una plataforma unitaria con otros sindicatos que integran el comité, Martín indicó que "lo estamos valorando: la nuestra de UGT la ultimamos el domingo. Acabamos de recibir las líneas generales de la propuesta por CC. OO. y de la de OSTA y aún no nos hemos sentado todos en una comisión negociadora", argumentó. Mañana, el comité volverá a reunirse con la dirección.

La cita coincide con la visita que realizarán a la planta de Figueruelas los directivos de PSA Vigo que de esta forma devuelven la que el director general de Opel España, Antonio Cobo, con su equipo realizó a principios de mes. Lo que se busca es ver qué mejoras se pueden aplicar. Y es que el desafío al que se enfrenta Figueruelas es mayúsculo, primero porque va a tener que producir más y segundo porque ha de hacerlo con otra óptica, la de PSA. Si el doble lanzamiento este año de los modelos en alianza con el grupo francés ha sido el trampolín de salida para Figueruelas, 2018 será el año de la verdadera competición para que la fábrica haga todos los coches que espera la nueva propiedad sin que se disparen los costes. En esta difícil partida, dirección y comité han de ponerse de acuerdo, pero de momento ninguno desvela sus cartas hasta saber cuáles son las líneas maestras del plan de los cien días para volver a la rentabilidad que ultima Opel Europa.

Ayer la dirección de Figueruelas le trasladó al comité el coste de la masa salarial, pero el "teórico" es decir, sin incluir la retribución de cargos directivos ni mandos intermedios. Aunque les habló de las millonarias pérdidas que suma Opel Europa en lo que va de año, no cuantificó qué parte corresponde a la planta zaragozana.

Únicamente volvió a recordarle a la representación de los trabajadores que la marca del relámpago lleva 18 años perdiendo dinero frente a una PSA, en la misma situación hace cinco años, a la que la batuta de Tavares ha logrado dar la vuelta. Una vez más, Opel insistió en que ahora sí hay espejo en que mirarse: la planta de PSA en Vigo "más productiva y con unos costes inferiores a la planta de Zaragoza".

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