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Economía
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Schmitz Cargobull Ibérica eleva su facturación a 83,7 millones, el 25% más

Este fabricante de remolques y semirremolques tiene previsto crecer en instalaciones y gama de productos.

Dos años de crecimiento y buenas perspectivas para este 2016 hacen pensar al fabricante de remolques y semirremolques Schmitz Cargobull Ibérica que la crisis tan fuerte que sufrió el sector –con caídas de mercado de hasta el 80% en 2009– se puede dar ya por superada. De hecho, desde el 1 de abril de 2015 hasta el 31 de marzo de 2016, la compañía, que emplea a 184 trabajadores en dos turnos en Figueruelas, facturó 83,7 millones de euros, que respecto a los 65,5 facturados en el ejercicio fiscal anterior representan un 25% más. "Por fin se ha reactivado el mercado. Ya se empezó a notar en 2014. En 2015 hubo bastante crecimiento y este año las expectativas son seguir creciendo. De enero a abril el mercado general de semirremolques ha crecido un 30% y un 60% el de lonas (principal producto que se fabrica en Zaragoza)", reconoce Luis Bonasa director de marketing.

La producción desde abril de 2015 hasta marzo de 2016 también aumentó hasta las 2.818 unidades fabricadas, sobre todo lonas pero también furgones producidos para España, Portugal y el sur de Francia. "Se nota que el transporte se mueve. La mayoría de los sectores se han reactivado y hay mayor demanda de nuestro producto", explica. También la línea de furgones frigoríficos ha registrado un incremento importante. "Aunque no los fabricamos en Zaragoza, sí vendemos los que hacen otras plantas de Schmitz en Alemania. Ya vimos el año pasado que la demanda de frigos fue muy fuerte. Quizá hubo un exceso en la misma, ya que se matricularon en toda España 5.383 y este año, pensamos que el mercado volverá a las cifras de 2014 con unos 4.000", indica Bonasa.

En cuanto a si el crecimiento va a tener su traslación en un mayor número de contratos, Bonasa recuerda que ya el año pasado hubo bastantes más al retomar el segundo turno de trabajo, pero que este año todavía no se puede saber. "Claro que tenemos perspectivas de crecer y convertirnos en una fábrica multiproducto ampliando la gama, pero para eso necesitaríamos más espacio y esa es una decisión que tiene que tomar la dirección en Alemania".

De momento, para ganar espacio en las naves de Figueruelas que ocupan desde el año 2001, aunque se empezó a fabricar en 2002, lo que han hecho ha sido alquilar cerca de las mismas unos terrenos de 60.000 metros cuadrados para tener allí almacenado el vehículo nuevo y de ocasión. "Hemos traído aquí todo lo que teníamos en unos almacenes de Villafranca de Ebro" para tener todo más centralizado. El siguiente paso, según Bonasa, sería construir unas nuevas instalaciones más grandes pero es la firma la que debe aprobar la inversión. "Nos gustaría que en 2017 estuviésemos ya en fase inicial del nuevo proyecto. España es un bastión estratégico para la firma, pero la decisión de la inversión está pendiente".

Relevo en la dirección

Para conseguirla tendrá que lidiar el nuevo gerente de Schmitz Cargobull, Jordi Romero, quien el próximo 1 de junio, tomará el relevo de Ramón Muñoz que se jubila. Este ingeniero industrial de 41 años lleva 18 trabajando en diferentes empresas. En su último puesto, en el sector de la automoción, fue responsable del departamento de operaciones de Seat Sport. Y ahora, en apenas una semana, tomará las riendas de la planta española de Schmitz Cargobull, una de las nueve que construyen en toda Europa y en China vehículos industriales, según el exigente control de calidad de la marca.

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