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REAL ZARAGOZA

Hora de rematar la plantilla

Comenzó agosto y la Liga ya se divisa. Después de tres meses complicados, Agapito y los responsables del área deportiva afrontan 28 días decisivos para el futuro del equipo.

Agapito y Herrera observan desde la valla el amistoso jugado en Navaleno hace dos semanas
Llega la hora de rematar la plantilla
T. GALÁN

El equipo, a las órdenes de Gay, inicia hoy su cuarta semana de pretemporada. Los dirigentes, con Agapito a la cabeza, arrancan la decimotercera desde que el Real Zaragoza firmó su continuidad en Primera División y comenzaron a planificar el denso futuro de la SAD. Ha llegado agosto. Aquel lejano agosto que quedaba tan lejos cuando la pesadilla del año pasado acabó, a mediados de mayo. La Liga ya se divisa. Está a solo 26 días de ponerse a rodar. A Agapito y sus ejecutivos, entre ellos los del área deportiva (Prieto y Herrera), se les han pasado como una exhalación los días de mayo, junio y julio. Más de dos meses y medio desde aquella tranquilizadora noche del 8 de mayo en Jerez cuando se supo, pese a perder ante el colista, que ya era imposible bajar a Segunda de nuevo.Ya no hay excusas, ni subterfugios, ni maniobras dilatorias posibles. Hace días que acabó el Mundial. Hace un mes que ya rige oficialmente la temporada 2010-11 a todos los efectos. Y, con el equipo en marcha desde hace 22 días, las decisiones para dar forma a la plantilla y rematar su composición definitiva comienzan a urgir.

No pueden quejarse Agapito, Prieto y Herrera de la postura pública que mantiene al respecto el entrenador, José Aurelio Gay. Sabedor de las apreturas económicas de la entidad y del maremágnum societario que se vive en el actual Real Zaragoza, el técnico, hombre de club, no ha dicho una palabra más alta que otra sobre la provisionalidad de su plantel y sobre la escasez de refuerzos que manifiesta a esta hora. Pero ello no puede ocultar la gran cantidad de deberes que faltan por hacer desde esos puestos de altísima responsabilidad para el futuro del Zaragoza.

En la ventanilla de entradas, hasta hoy, solo se ha consumado la llegada de los dos porteros -Doblas y Franco-, obligadísima en el tiempo antes del inicio de la pretemporada por motivos obvios; la contratación de un ariete -Marco Pérez- y la compra en propiedad del defensa Contini. En la de salidas deseadas o recomedables, apenas Arizmendi (colocado en Getafe) y Pablo Amo (rumbo a Grecia) han sido finiquitados.

Durante este largo tiempo que se activó en mayo, los máximos responsables zaragocistas han visto como les era imposible seguir contando con cedidos como Roberto Jiménez o Eliseu. Tampoco se llegó a un acuerdo para continuar la vinculación de Abel Aguilar (se quisieron variar las condiciones económicas sin lograr el éxito). Con Suazo, tal y como denunció el presidente del Monterrey hace cuatro días, también se movió ficha en un territorio abocado al fracaso en la gestión. Y lo de Colunga está a punto de salir también rana. A Pulido tampoco se le pudo convencer, tras su enrevesado final del año pasado, para que siguiera con un severo recorte salarial. Con todos estos jugadores, de haber sido factible, Gay habría estado encantado de seguir contando. Pero en todas las negociaciones se ha disparado al agua.

En el ámbito de las salidas, cada hora que pasa es más chirriante la presencia en el grupo de Pavón, Paredes, Babic y Songo'o. Que entrenan pero no juegan. A los que no se ha apartado del equipo de facto, para no repetir polémicas recientes de años precedentes, pero que, en definitiva, no están siendo tratados como los demás. En este nicho de piezas sobrantes no hay que olvidar a Pablo de Barros, al que ni siquiera se citó para que trabajase con el equipo mientra buscaba acomodo en otro lugar y, sorprendentemente, pese a tener contrato con el Zaragoza, sigue de vacaciones en Brasil y sin ubicación.

La caída de la hoja de agosto en el calendario mete una tremenda presión sobre Agapito, Prieto y Herrera. La cuenta atrás, psicológicamente, va a discurrir cada vez más deprisa aunque los minutos sean siempre iguales. Las lesiones graves acaecidas en la última semana (Laguardia y Uche, sobre todo la del delantero nigeriano) obligan todavía más a replantearse el repertorio de los complicados fichajes. Hace días que se busca cuajar la contratación de un delantero goleador acreditado. También la de un mediocentro que suba el nivel creativo del equipo. Y también un defensa polivalente, que pueda jugar de lateral y central. Eso, como poco. En junio, con todo el mundo de vacaciones, no había agobios. En julio, ya con el roce diario inevitable con los técnicos, comenzaron las presiones subliminales. Ahora, en agosto, con la Liga encima, todo corre ya mucha prisa.

El plan competitivo, en riesgo

"La preparación de este verano va muy encaminada al primer partido de Liga. Vamos a intentar arrancar fuerte. No queremos sorpresas como el año pasado, que luego nos obligaron a sufrir demasiado al final de la temporada. Queremos comenzar lo mejor posible desde el mismo día del Deportivo, en la primera jornada". Esta frase, que no es la primera vez que la dice, la pronunció Aurelio Gay el sábado, a las 23.00, en la sala de prensa de Los Pajaritos. Aún está caliente. El mensaje implícito que contiene debería ser muy tenido en cuenta en la planta noble del club.

Gay quiere aprovechar el calendario -benigno en su primera parte- para llenar el granero de puntos. Desea evitar que el equipo se caiga a la cola de la tabla y surjan los nervios de temporadas pasadas. Para eso, inevitablemente, es necesario perfilar la plantilla cuanto antes. "A partir de esta semana, que ya es la cuarta de preparación, vamos a ir afinando el equipo", añadió Gay. Para ello, parece razonable que cuente con los jugadores definitivos a la mayor brevedad posible. Puro sentido común.

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