SD Huesca

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Una final a cara o cruz para seguir con vida

La SD Huesca ya no depende de sí misma para salvarse y puede perder la categoría incluso derrotando el próximo domingo al Valencia en El Alcoraz.

Varios jugadores de la SD Huesca se despiden de los aficionados en Villarreal.
Varios jugadores de la SD Huesca se despiden de los aficionados en Villarreal.
Domenech Castelló/EFE

El empate de Villarreal (1-1) ha dejado a la Sociedad Deportiva Huesca al borde del precipicio de la Segunda División. Pero todavía no se ha caído. Las caras largas y la decepción por no haber ganado en el Estadio de la Cerámica han dejado espacio en unas pocas horas, como lleva sucediendo todo el curso, a la esperanza. Esta es cada vez más pequeña y, además, se aferra a unas matemáticas que no son generosas con el equipo de Francisco Rodríguez. De hecho, los azulgranas podrían perder la categoría el próximo domingo, a tres jornadas del final y aun venciendo al Valencia en El Alcoraz (20.45).

Con nueve puntos en juego, el Huesca (30) se encuentra a siete de la terna que componen Celta de Vigo, Levante y Girona (37). La victoria del Rayo Vallecano sobre el Real Madrid, además, le devolvió a la última plaza de la clasificación apenas unos días después de haberla abandonado. Los franjirrojos suman ahora 31 puntos y es antepenúltimo el Valladolid con 35. Así se hallan situadas las piezas sobre el tablero, con la primera evidencia de que los oscenses no dependen de sí mismos para amarrar una permanencia.

Si Celta, Levante y Girona sacan adelante sus respectivos compromisos de este fin de semana ya no quedará más remedio que apagar las calculadoras. Además, Huesca y Valencia cerrarán la jornada 36, por lo que ya se conocerán los resultados del resto de rivales directos. Los valencianos reciben al Rayo Vallecano el sábado a las 13.00; los vigueses a un Barcelona que ya es campeón ese mismo día a las 20.45 y el Girona, por último, visita al Getafe el domingo a las 12.00 en el que a priori es el choque más comprometido. No hay que extraer de la ecuación a un Valladolid que se enfrenta en Zorrilla con el Athletic pero que comprometerá las opciones del Huesca en caso de triunfo de los de Francisco Rodríguez.

Con la teórica ventaja de saber estos marcadores y la espada de Damocles pendiendo sobre su cabeza, el Huesca quiere seguir vivo en los siguientes compromisos que deparará la Liga: la última salida al estadio del Betis y el cierre de la campaña con el Leganés en El Alcoraz en los dos siguientes fines de semana. Ganar es la vía más sencilla para que, al menos, haya opciones en el Benito Villamarín el domingo 12 de mayo a las 18.30. La jornada 36, en lo que atañe a los seis equipos ya referidos, ofrece 243 combinaciones diferentes que arrojan los cinco partidos.

El Huesca baja este fin de semana en 129 de esos 243 supuestos. O, mejor dicho, se salva en 114. Es decir, que están casi al 50 % tanto la posibilidad de salvarse como la de descender tras el enfrentamiento con el equipo ché e incluso, como se ha dicho, antes del pitido inicial. El Huesca baja en un 53,08 % de las combinaciones y se queda, a la espera de Betis y Leganés, en un 46,92 %. Un auténtico cara o cruz. La victoria solo condena a los aragoneses en tres casos: si ganan Levante, Girona, Valladolid y Celta y si se repiten estos marcadores pero con un empate o derrota pucelana. En el resto, podría respirar.

Si Huesca y Valencia firman tablas y no les perjudican los triunfos de Girona, Levante y Celta, se abre otra vía a la esperanza. En 36 de las combinaciones con una ‘x’ en la quiniela se podría seguir adelante y en las otras 45 se terminaría la aventura. La clave reside en que habría que esperar las derrotas de Girona y Levante y, a su vez, que el Valladolid empate o pierda con el Athletic.

También serviría un empate de los granotas siempre que los catalanes pierdan en Getafe o incluso se podría sonreír añadidos los triunfos de Rayo y Girona a domicilio. Si el Levante gana, el resto de conjuntos no deberían sumar los tres puntos para que las cuentas salgan. Una situación muy compleja que, sin embargo, representa la última esperanza de un Huesca que acumula seis jornadas sin perder. La mejor racha en Primera solo le ha valido ocho puntos merced a un triunfo y cinco empates.

Este fin de semana se medirán el Levante y el Rayo Vallecano, y los madrileños pueden erigirse en uno de los jueces del final de la temporada mientras pelean por su propia supervivencia. En la jornada 37 habrá dos cruces más: Girona-Levante y Rayo Valladolid. Y en la última espera un Celta-Rayo Vallecano.

Las cábalas apuntan hacia la necesidad de que estos equipos se anulen entre sí con empates o victorias y a que se trata de una pelea de desenlace todavía incierto. Además, las diferencias de goles particulares también pueden cobrar su importancia; el Huesca la tiene ganada con Valladolid y Girona, perdida con Rayo y Celta e igualada con el Levante. En el caso de triples empates será determinante. Los azulgranas ya conocen la fecha de la penúltima jornada, unificada para los clubes con algo en juego: visitarán al Betis en el Benito Villamarín el domingo 12 de mayo a las 18.30.

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