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Etinof, fichaje fallido del Real Zaragoza en junio, vuelve a jugar al fútbol

El extremo francés, nuevo jugador del Cholet, disputó el pasado viernes sus primeros minutos desde que se cayera su incorporación al equipo aragonés por un problema cardíaco del que debió operarse en agosto

Etinof, con la camiseta de su nuevo equipo, el pasado viernes en su vuelta a los terrenos de juego.
Etinof, con la camiseta de su nuevo equipo, el pasado viernes en su vuelta a los terrenos de juego.
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El fútbol le ha dado otra oportunidad a Gabriel Etinof, el extremo francés fichado en junio por el Real Zaragoza al que las pruebas médicas previas a sus incorporación le anularon la oportunidad de vestir de azul y blanco. Entonces, un grave problema cardíaco detectado en el reconocimiento médico en Zaragoza y confirmado en otro complementario en Madrid tiró abajo su contratación y obligó al jugador francés de 23 años a buscar una solución quirúrgica. Ni siquiera llegó a ser presentado. Así, en agosto, se operó en Marsella. El primer paso. Este pasado fin de semana, dio el definitivo: regresó a los terrenos de juego con el Cholet, su nuevo equipo.

Etinof firmó con el club de oeste de Francia el pasado 23 de noviembre con la carta de libertad, comprometiéndose hasta el próximo 30 de junio de 2020, aunque con un clausulado que le permitiría renovar esa vinculación o quedar, de nuevo, libre. Solo unos días después, el pasado viernes, Etinof saltaba al campo, en el minuto 89 del partido que enfrentó al Cholet y al Toulon (2-0) en la liga National, el tercer nivel del fútbol galo, la misma competición en la que militó y brilló la pasada campaña el jugador en el Stade Lavallois. De ahí, le reclutó el Zaragoza después de un profundo seguimiento durante una temporada en la que fue el máximo asistente de la liga y uno de sus futbolistas más destacados (14 asistencias y 4 goles). El futbolista se encontraba también en la órbita de clubes alemanes y franceses de superior categoría, como el Angers, de la Ligue 1.

La intervención médica a la que se sometió en agosto ha corregido el problema coronario de Etinof, una cuestión que el Zaragoza ya manejaba en julio, aunque entonces, como ordenaban los dictámenes médicos y el sentido común de un caso así y de un fichaje aún incompleto, el club no estaba en disposición de adoptar riesgos. Así se le sugirió a Etinof que solo podría jugar al fútbol profesional si pasaba por el quirófano, y el jugador, con los informes de las pruebas que se le practicaron en Madrid y Zaragoza, acudió a diferentes especialistas en Francia. A mitad de agosto, se operó y, tras tres meses de puesta a punto y preparación específica, comenzó a buscar un club en el que volver a jugar. El Cholet fue el equipo que le abrió la puerta. "Estoy muy feliz de firmar. Aquí ya me querían desde el año pasado. Tuvimos contactos con el presidente Benjamin Érisoglu, pero tuve la oferta del Zaragoza, imposible de rechazar. El presidente entendió mi decisión. Desafortunadamente, no todo salió según lo planeado allí”, admitió Etinof. “Viví días complicados, como en un ascensor emocional, pero levanté la cabeza rápidamente por mi familia”, reconoció. “Cholet se mantuvo en contacto conmigo. Tuve varios intercambios con clubes de la Ligue 2 y National, pero su proyecto, con la ambición de subir en la Ligue 2, realmente me gustó”, añadió.

Etinof espera que el paso de las semanas, del ritmo de los partidos y entrenamientos, le devuelva el fútbol que sedujo al Real Zaragoza, incluido Víctor Fernández, muy sorprendido al inicio del pasado verano de las características del jugador en los vídeos en los que pudo analizarlo. "Todavía no estoy al 100%, pero me siento bien. Solo ha pasado un mes desde que corro y voy progresando”, indicó el jugador.

El Real Zaragoza había acordado con Etinof un contrato de cuatro temporadas, hasta el 30 de junio de 2023. La operación se perfiló en la primavera, y el 12 de junio el extremo viajó a Zaragoza para los trámites previos a la firma de su contrato. El resultado negativo del reconocimiento médico lo impidió. El jugador buscó segundas opiniones y no hubo vuelta atrás. Como toda contratación está supeditada a un informe médico favorable en las pruebas anejas a su fichaje, el Zaragoza no debió correr con ninguna indemnización y Etinof quedó libre, fórmula con la que el equipo aragonés también le iba a incorporar tras finalizar el 30 de junio su vinculación con el Stade Lavallois.

Con Etinof, el Zaragoza iba a incorporar un extremo diestro, explosivo, de tamaño menudo (1,66), pero tren inferior poderoso. Había destacado por su verticalidad, desborde y aceleración, y solía desempeñarse en ambos flancos ofensivos, jugando tanto en la derecha, a pie natural, como en la izquierda, gracias a su diagonal hacia portería. Ahora, Etinof busca de nuevo esas virtudes en Cholet. El fútbol le vuelve a dar una oportunidad.

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