Despliega el menú
Real Zaragoza

real zaragoza

El Zaragoza quiere a Darío Poveda en propiedad

El club aragonés avanza en el fichaje del delantero del Atlético de Madrid B y su objetivo es incorporarlo con un contrato de larga duración

Darío, objetivo del Zaragoza para su ataque, celebra un gol
Darío, objetivo del Zaragoza para su ataque, celebra un gol
Atletico de Madrid

El Real Zaragoza tiene nuevo objetivo para reforzar su ataque, Darío Poveda, y su propósito en las conversaciones que lleva a cabo desde el pasado miércoles con el Atlético de Madrid y sus agentes es firmar al futbolista en propiedad. Esa es el mecanismo prioritario en el que viene trabajando la dirección deportiva del club para incorporar al joven ariete, fórmula que introduce aristas en la negociación y la obliga a llevar una marcha más lenta en su proceso. El Zaragoza va a tratar de agotar esta vía antes de, si fuera necesario, recurrir a la cesión. Con el Atlético, los puntos de acuerdo estarían en que los madrileños se reservaran un clausulado de derechos sobre el jugador, desde la recompra, a porcentajes de futuras ventas, a tanteos preferentes y a ingresos de traspaso en función del cumplimiento de determinados objetivos deportivos. El trabajo del Zaragoza ahora se centra en diseñar la arquitectura de la operación.

Darío Poveda, delantero del filial del Atlético de Madrid de 22 años que suma esta temporada ocho goles en siete jornadas en el Grupo I de la Segunda División B, se ha puesto en la órbita del Zaragoza después de una rápida negociación surgida justo cuando el club aragonés tenía muy cercano el fichaje de Jonathas de Jesús, su objetivo inicial para la posición. Las posturas con el brasileño estaban ya muy próximas después de retomarse en la noche del pasado miércoles con un nuevo intercambio de ofertas y contraofertas entre ambas partes, pero en un sondeo de mercado de última hora por parte de Lalo Arantegui replanteó la estrategia del Real Zaragoza, que, como avanzó heraldo.es, ya había activado posibles alternativas a Jonathas ante la demora de su respuesta a la oferta aragonesa.

El buen estado de forma de Darío, su presencia habitual y reciente en los planes del filial colchonero -no vendría de un periodo de inactividad como Jonathas-, la firma de un contrato de largo plazo en propiedad, y la proyección y margen de crecimiento del futbolista han empujado al Real Zaragoza a mover, finalmente, la preferencia de sus objetivos para mejorar el ataque.

Darío es un delantero alicantino, nacido en marzo de 1997, internacional en las categorías inferiores y formado en lascantera del Villarreal, donde permaneció diez años, desde los 11, antes de tomar rumbo al Atlético de Madrid en verano de 2018. Destaca, además de por su olfato, por su corpulencia. Mide 1,87 metros, con un físico poderoso, es especialista en el cuerpo a cuerpo y los movimientos al espacio. Sobresale en los duelo aéreos, en liderar el trabajo en la primera presión sobre el rival o en la generación de segundas acciones a los compañeros. En este sentido, su perfil encaja en el patrón de búsqueda del Real Zaragoza para relevar a un delantero de unas características tan concretas como Dwamena.

Darío debutó este curso en el Atlético de Madrid B en la quinta jornada, jugando 35 minutos contra el Rayo Majadahonda. Desde entonces, ha sido titular, y en todos los partidos disputados ha marcado: le metió uno al Sanse, tres al Pontevedra, uno al Coruxo, uno al Racing de Ferrol, otro más al Sporting B y el último este mismo domingo al Ibiza. En total, ocho goles en seis partidos consecutivos anotando, una dinámica que no había pasado desapercibida en el área deportiva del Real Zaragoza, en un jugador, además, bien conocido por Lalo Arantegui de su etapa como ojeador del Villarreal. Es un futbolista que, en las últimas temporadas, ha estado siempre en el radar del club aragonés.

La evolución de las últimas horas, con la contestación definitiva de Jonathas en el aire, hizo al Zaragoza sondear nuevas opciones. Con el mercado de delanteros sin equipo prácticamente agotado más allá del brasileño de acuerdo al perfil de futbolistas que se pretendía, el club escrutó el mercado de Primera División española, vía que solo puede activarse mediante la baja por enfermedad de larga duración de Dwamena. Sin embargo, la restrictiva normativa de la Liga en el cómputo salarial de los futbolistas cedidos o procedentes de la máxima categoría (se contabiliza la mitad de su salario anual más alto de las anteriores dos temporadas sea cual sea el contrato que asuma el Zaragoza) condujo al club aragonés a estudiar alternativas en los filiales punteros de España. Y ahí, aunque inicialmente parecía una puerta cerrada, se ha abierto la operación de Darío Poveda.

Etiquetas
Comentarios