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Mayo de 2003: un Real Zaragoza-Sporting en Segunda con flechazo histórico

El equipo de Gijón empató 1-1 en La Romareda con un gol de un tal David Villa, de 21 años, que ya había anotado en la primera vuelta en El Molinón. El Zaragoza se lanzó a por su fichaje y...

David Villa, en mayo de 2003, con 21 años, jugó en La Romareda en Segunda con el Sporting de Gijón. En la imagen, persigue a Aragón, en pugna con Lozano. El '9' asturiano marcó el 1-1 definitivo.
David Villa, en mayo de 2003, con 21 años, jugó en La Romareda en Segunda con el Sporting de Gijón. En la imagen (a la dcha.), persigue a Aragón, en pugna con Lozano. El '9' asturiano marcó el 1-1 definitivo.
Guillermo Mestre

Un Real Zaragoza-Sporting de Gijón en La Romareda, en Segunda División, trae a la mente diversos detalles históricos relevantes de años atrás. Uno de ellos, de agradable recuerdo, es el duelo dirimido entre ambos equipos en la liga 2002-03, un 31 de mayo de 2003, ya en la recta final del torneo. Era la jornada 38ª. Algo muy similar en cuestiones de ubicación temporal a lo que ocurre ahora, en 2019, o sea, 16 años más tarde del caso que se va a rememorar. 

Aquel día, el Real Zaragoza y el Sporting empataron, 1-1. Los aragoneses, aquel equipo entrenador por Paco Flores en la época aún de Soláns, estaban prácticamente con el ascenso a Primera asegurado. Los asturianos, en mitad de tabla, en tierra de nadie, en años de sopor y bajonazo en el fútbol gijonés, eran dirigidos por el mítico Antonio Maceda.

Villa intenta quitarle el balón a Soriano en el partido de 2003 entre el Real Zaragoza y el Sporting en Segunda disputado en La Romareda.
Villa (izda.) intenta quitarle el balón a Soriano en el partido de 2003 entre el Real Zaragoza y el Sporting en Segunda disputado en La Romareda.
Juan Carlos Arcos/HA

Para la historia quedó en este choque un flechazo que acabaría siendo crucial para su protagonista y, en una parte de su trayectoria, también para el Real Zaragoza. En esa tarde, a través de un gol, de una actuación global sugerente, que redundaba lo ocurrido en El Molinón de Gijón en la primera vuelta, el joven delantero centro del Sporting enamoró del todo a los ejecutivos zaragocistas del momento (con Pedro Herrera como secretario técnico al frente del área) y se decidió apostar de lleno por su contratación para el año siguiente, que iba a ser ya en la máxima división. 

Ese ariete, tirando a menudo, sin apenas cuerpo de '9' pero veloz y técnicamente notable, era un tal David Villa. Un muchacho de 21 años que ya había jugado la temporada anterior en el Sporting y que, entre la falta de brillos del cuadro gijonés de aquellos años, se consolidó en su segundo año en la élite. Con su recortado 1,74, se erigió en el goleador sportinguista, con 20 dianas (el año precedente ya había firmado 18 en 40 partidos). 

En la primera vuelta, en Asturias, el Zaragoza de Flores también había empatado 1-1. Y Villa también fue el autor del gol rojiblanco, esa vez de penalti, para igualar en el último cuarto de hora el tanto inicial de Juanele (curiosamente, el goleador zaragocista era ex del Sporting en ese duelo).

Entre bambalinas, cuando el Sporting vino a La Romareda el 31 de mayo de 2003, ya se manejaba lo de Villa con ojos de corazones. Algunos observadores acudieron al partido con la advertencia de fijarse en el '9' de los de Gijón, porque podía acabar en Zaragoza en breve tiempo. Y así acabaría sucediendo. 

Lo que vino después, ya es de sobras conocido. La decisión del Real Zaragoza cambió la vida de David Villa, 'el Guaje' (sinónimo de 'chaval', en bable, el dialecto de Asturias). Le abrió las puertas de la Primera División tras los guiños que el de Tuilla (zona minera astur) supo hacerle al club aragonés en sus enfrentamientos directos en Segunda División, al margen del seguimiento que se le pudiera hacer fuera de esas dos fechas tan concretas. 

Villa jugaría 2 temporadas en el Real Zaragoza en la élite, con 17 y 15 goles en su haber en su debut entre los grandes, con solo 22 y 23 años respectivamente. El Zaragoza llevó a Villa a la selección española por primera vez: en Villarreal, el asturiano debutó en un 5-0 ante San Marino, bajo la batuta de Luis Aragonés, en febrero de 2005.

De ahí surgió su traspaso al Valencia, en el verano de ese 2005. La operación se hizo por 12 millones de euros más el IVA, dinero que al Zaragoza de la última fase de la era Soláns le arregló en buena medida los balances previos a la venta al agapitismo que aguardaba cerca. En el club valencianista, Villa siguió creciendo y aumentando sus registros anotadores. Y también empezó a engordar su palmarés de internacionalidades.

El Guaje acabaría siendo campeón de Europa y del Mundo con la mejor España de la historia. Fue su referencia ofensiva, con Fernando Torres. Un imprescindible con Luis Aragonés y Vicente del Bosque que, tras 5 campañas en Mestalla, fue traspasado por el Valencia al FC Barcelona por algo más de 40 millones de euros. En Can Barça formaría parte del gran equipo de Guardiola durante 3 temporadas, ganando la Champions League, la Liga, la Copa, Supercopas... todo, junto a Messi, Iniesta, Xavi, Puyol, Busquets, Piqué, Pedro, Cesc y demás figuras emblemáticas de una época dorada. Un breve paso por el Atlético Madrid y su marcha a Estados Unidos, donde aún sigue en activo con 37 años, son el corolario de un currículum soberbio. 

Pues bien, todo esto, si se rebobina la cinta algo más de tres lustros, es de ley establecer el inicio de semejante maravilla de vida futbolística, la de David Villa, en un partido de Segunda División entre el Real Zaragoza y el Sporting de Gijón en La Romareda. 

Aquel 31 de mayo de 2003, marcó nada más empezar el duelo el cuadro aragonés el 1-0, por medio de Espadas, en el minuto 2. E igualaron los visitantes ya en la segunda mitad, en el minuto 69, por medio de Villa. 

Fue un Zaragoza formado por Láinez; Cuartero, Paco, Rebosio, Toledo; Galca, Soriano; Galletti, Cani, David Pirri; y Espadas. También salieron al campo desde el banquillo Aragón, Yordi y Jesús Muñoz. 

El Sporting del pipiolo Villa jugó ese día con Juanjo; Sastre, Tasevski, Alegre, Cristian Díaz; Pulido, Lozano; Dani Borreguero, Juan; David Villa y Manel. Durante el partido participaron también Chus Bravo, Soto y Jano. 

Solo el tiempo es capaz de dar valor a partidos referenciales como este. Entonces, era un partido más. Ahora, no lo es tanto. Salta a la vista.

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