Despliega el menú
Real Zaragoza

Real Zaragoza

Pep Biel habla en el campo

El mediapunta balear, con goles y juego, se ha consolidado como pieza clave de la segunda vuelta

PARTIDO DE LIGA EXTREMADURA - REAL ZARAGOZA / 11/05/2019 / FOTO : CONRADO DEL CASTILLO [[[FOTOGRAFOS]]]
Pep Biel, en el partido contra el Extremadura
CONRADO DEL CASTILLO

Si a un futbolista del Real Zaragoza se le puede considerar tocado por la varita de Víctor Fernández ese no es otro que Pep Biel, figura esencial del equipo aragonés en la segunda vuelta. Un periodo en el que el entrenador le ha barnizado de confianza, le ha encontrado un espacio dentro del campo y lo ha atornillado a él con convicción y estabilidad. Víctor Fernández y Pep Biel estaban condenados al flechazo, y así está siendo. Al técnico siempre le sedujeron los futbolistas con ese biotipo, tocones, incisivos, intencionados, con buen pie… Rasgos que Pep Biel, poco a poco, siguiendo la lógica progresión natural de quien debuta en los entornos competitivos del profesionalismo, está desplegando con consistencia y regularidad.

Ante todo, Pep Biel se está confirmando como un futbolista de ingente producción. Suma en diferentes aspectos del juego ofensivo: asiste, genera ocasiones, crea últimos y penúltimos pases…, y además, marca. Tiene gol. Frente al Extremadura volvió a ver puerta, sumando su quinto gol de la campaña. Ya es el segundo máximo artillero del equipo, aunque nadie tiene mejor relación entre el gol y los minutos jugados como él.

Cuatro de esos goles han llegado en un tramo decisivo para el Real Zaragoza. Los ha metido en las últimas ocho jornadas, desde que Víctor Fernández lo convirtió en una de sus piezas básicas. Anotó uno contra el Nástic, un par en la visita al Cádiz y la mencionada diana de este sábado en Almendralejo, un golazo de impecable factura, uno más, porque en su catálogo de goles ya sobresale más de uno con esa impronta de belleza y dificultad. Eso cuatro tantos, como se observa, no fueron vacíos ni huecos: contribuyeron para que el Real Zaragoza, en esos partidos, agregara puntos en su desnutrido casillero.

La temporada del balear ha descrito una trayectoria de menos a más. Le costó entrar en el equipo. Imanol Idiakez entendió que era mejor acelerar los pasos formativos de Alberto Soro y eso generó un reordenamiento de las jerarquías en la zona de la mediapunta: Papunashvili, Buff, Pombo, Soro… y Pep Biel como último de la fila, arrinconado al fondo de las convocatorias o al vacío de la grada. Lucas Alcaraz ya comenzó a quitarle el polvo. Suyo fue el gol de falta en la única victoria del granadino en el Real Zaragoza. Incluso lo empleó de lateral izquierdo en la remontada para empatar contra el Mallorca. Con Víctor Fernández, el estatus de Biel ha terminado por ganar relevancia.

A sus 21 años contiene mucho de los rasgos del perfil de futbolista del proyecto del Real Zaragoza: hambre, juventud, proyección… Tímido, recién llegado al mundo profesional, breve en palabras… Nada fuera de lugar en su caso y en otros casos como el suyo. Su escenario es el campo y su micrófono la pelota, donde haexhibido en sus últimos partidos personalidad: no es de los que se esconde. La pide y ataca. El Zaragoza en crisis necesitaba esto, gente con el ánimo limpio y firme.

«Él mismo no sabe lo que tiene. Tiene cosas fundamentales en el fútbol, que no tiene ningún mediocampista: tiene un cambio de ritmo de 10 metros que te mata y tiene un disparo buenísimo», lo definió Víctor Fernández tras el partido contra el Cádiz.

«Al primero que me ha sorprendido es a mí. Cuando llegué, en las primeras semanas, la verdad es que no lo conocía mucho. En la tercera o cuarta jornada, tuve el atrevimiento de decirle que estaba siendo injusto con él, porque entrenaba muy bien pero yo no le estaba dando cancha porque había otros jugadores más reconocidos en esa posición. Pero tiene mucho fútbol», añadió el entrenador del Real Zaragoza.

Futbolista explosivo, de piernas fuertes, golpeo diabólico y vocación vertical, Pep Biel se ha ganado el derecho, al menos, a que crean en él.

Etiquetas
Comentarios