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72 años en dos fichajes: Linares y Dorado, un caso sin precedentes

El Real Zaragoza ha llevado a cabo una figura nunca vista en sus 86 años de vida: fichar juntos a dos ex canteranos que van a debutar con 36 años cada uno en el primer equipo.

Dorado y Linares, ante la afición que les dio la bienvenida en La Romareda este jueves.
72 años en dos fichajes: Linares y Dorado, un caso sin precedentes
Guillermo Mestre

La presentación conjunta de Miguel Linares y Chechu Dorado como nuevos futbolistas del Real Zaragoza en la tarde de este jueves 31 de enero de 2019 es un acontecimiento para la historia del club blanquillo. Nunca hasta ahora, en los casi 86 años de vida de la entidad zaragocista, se había dado una figura así: la contratación simultánea de dos jugadores con pasado en la cantera propia, que en su día no llegaron a debutar oficialmente con el primer equipo y que, lustros más tarde, son fichados como refuerzos cuando su carrera profesional ya está en la recta final... con 36 años cada uno.

No es, obviamente, una figura normal en el mundo del fútbol de élite. No ya solo en Zaragoza; en ningún sitio. Decidir un doble refuerzo con este perfil tan concreto, tan específico, con tantas connotaciones de índole afectiva, histórica y con entrañable pasado en las propias raíces del club, es complicado que se dé. Pero el Real Zaragoza de 2019 lo ha hecho con Linares y Dorado como protagonistas: 36 y 36 años de edad, 72 años en dos fichajes, algo único en una sola tacada.

Los dos eran unos muchachos cuando vinieron por primera vez al Real Zaragoza. Dorado, un crío de 16 años, fichado del Séneca de Córdoba. Linares, un adolescente veinteañero captado en el Utebo de Tercera. El central zurdo andaluz vino a engarzar con la generación cadete del 82. El delantero de Fuentes de Ebro, del mismo año de nacimiento, llegó más maduro y hecho para promocionarse en el filial, entonces Zaragoza B, en Segunda División B. Dorado permanecería en la casa durante 6 temporadas. Linares, solo una.

Ambos tuvieron que salir a buscarse la vida lejos del Real Zaragoza hace más de una década y media. Dorado, con mejor currículum pues ha pisado la Primera División, lo hizo en Lérida, Huesca, en el Betis, en Villarreal y en el Rayo Vallecano. Por su parte, Linares se proyectó hasta el techo de la Segunda División a través del Huesca, el Barbastro, el Alcoyano, el Salamanca, el Elche, el Recreativo de Huelva, el Oviedo y el Reus. Muchas vueltas de uno y otro. Muchos cumpleaños celebrados lejos de su casa zaragozana. Muchas velas sobre tartas apagadas con otras camisetas para, al final, llegar de la mano con 36 primaveras cada uno para debutar por fin con el primer equipo del Real Zaragoza, en este largo periplo en la división de plata.

Dorado y Linares no lograron dar el salto al equipo grande entre 2004 y 2005. Aquel Real Zaragoza de primer nivel en la máxima categoría dejaba pocos resquicios a los canteranos y ellos no fueron de los privilegiados que lo encontraron. Pero sí que van a serlo ahora, en la más absoluta madurez como futbolistas profesionales. Muy pocos jugadores, en general, pueden regresar a su club matriz con 36 años para debutar así en el primer equipo de manera tan extemporánea. Chechu y Miguel lo han hecho. El destino les guardaba este postre tan dulce después de años de exilio laboral en lugares de bien distinta idiosincrasia.

El Real Zaragoza se asegura así, con esta singular doble maniobra, sendos refuerzos que le garantizan compromiso, sentimiento, conocimiento del medio, rendimiento inmediato en lo futbolístico y en lo grupal por pura genética. No es una inversión a largo plazo, ni siquiera a medio plazo. Eso no escapa ni a los propios protagonistas. Negar una evidencia es de necios. Pero en enero de 2019, el Real Zaragoza no está para pensar en modo horizonte lejano, como sí cabía en julio y agosto. Ahora es cuestión de salvar un presente complicado, exigente y lleno de peligros mayores, pues lo que está en juego es la vida del viejo club octogenario. Y por eso, al contrario que en verano (ese proyecto inicial del área deportiva está derogado hace días), ahora tienen sentido estas dos contrataciones de 72 años de peso específico en la báscula. La experiencia es la madre de todas las virtudes cuando vienen cruzados los vientos.

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