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Real Zaragoza

El martes acaba sin que el CSD tenga noticias de la venta del Reus

El paso de las horas tras el comunicado del lunes por parte del club aumenta las dudas sobre la solvencia y seriedad de la operación de Joan Oliver con un fondo estadounidense, que no asoma por ningún sitio.

Joan Oliver, propietario del Reus Deportiu. A la dcha., Miguel Linares, delantero del club reusense que pretende fichar el Real Zaragoza.
Joan Oliver, propietario del Reus Deportiu. A la dcha., Miguel Linares, delantero del club reusense que pretende fichar el Real Zaragoza.
HA/Diari Mes

El Consejo Superior de Deportes (CSD), organismo perteneciente al Gobierno de España, no tiene ninguna notificación -a última hora de la tarde de este martes, 22 de enero- respecto de que se haya producido ninguna modificación en el accionariado de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) del Reus Deportiu. Así lo han manifestado fuentes de este departamento del Ministerio de Cultura y Deporte al Diari Mes de Tarragona. Se trata de un dato relevante, pues sin la autorización del CSD no existirá jamás ninguna venta del paquete accionarial mayoritario del club catalán, propiedad del empresario Joan Oliver, a otros compradores.

Esta información actualizada tiene vinculación directa con lo ocurrido ayer en la sede de la entidad reusense. Pasado el mediodía del lunes, el CF Reus Deportiu anunció en su página web, mediante un estrámbotico comunicado escrito en inglés, que el grupo OS Real Estate Investment, de Russell C. Platt y Clifton V. Onolfo, adquiría al 99,7% del accionariado del consejo de administración de la entidad, en una operación que salvaba al club de la desaparición y que eliminaba del mapa rojinegro a Joan Oliver, el hasta entonces máximo accionista. Esta gestión relámpago, sin embargo, no está tan encaminada como parece. En Madrid aún siguen esperando algún documento que sustancie esa venta de la SAD, pero este no ha llegado.

El procedimiento, no obstante, si esa comunicación acaba llegando a poder del CSD para que pueda tener razón de ser la compraventa del Reus, no será algo de resolución inmediata. El referido CSD tiene hasta 3 meses de margen para revisar detalladamente toda la documentación que se le aporte y que pueda ir solicitando paulatinamente. Desde el CSD aseguran que, en principio, no está previsto agotar este plazo, pero también apuntan que, mientras no tengan constancia de la transacción accionarial, no será posible calibrar cuándo se cerrará la resolución, ya sea positiva para el club o tenga una respuesta oficial negativa.

Dentro del Reus Deportiu, las opiniones son diversas pasadas ya las 24 horas primeras tras conocerse el anuncio de la venta de la entidad. La euforia inicial de quienes recibieron la noticia pensando que cobrarán inmediatamente lo que se les debe (todos los empleados, futbolistas incluidos) contrasta con el escepticismo creciente de muchos de ellos, que empiezan a no creerse -una vez más- nada de lo que se está diciendo desde el entorno de Joan Oliver respecto de la llegada de este capital estadounidense.

Según el comunicado, el acuerdo de compraventa del Reus se cerró en Barcelona, durante el partido de liga del domingo por la noche entre el Barça y el Leganés. Pues bien, camino ya del miércoles, tres días más tarde, de los norteamericanos Platt y Onolfo no hay noticias. Ni tampoco de ningún comisionado o representante suyo. No existe constancia de ningún ingreso dinerario en ninguna cuenta bancaria que sustente la operación. Ni el Ayuntamiento de Reus sabe nada sobre las intenciones de estos empresarios de construir un campo de fútbol nuevo e 18.000 localidades, además de un centro comercial. Ninguna institución política posee el más mínimo dato informativo del aterrizaje en Cataluña de estas personas con fines empresariales e industriales. El paso del tiempo está diluyendo las esperanzas de vida en el seno del Reus Deportiu por motivos obvios.

El Real Zaragoza mira con atención máxima todos estos detalles que aluden a la supervivencia o no del Reus en la Segunda División. De cómo acontezcan las cosas depende el pretendido fichaje del delantero Miguel Linares, aragonés que milita en el club tarraconense y que sería el refuerzo invernal para la delantera del Víctor Fernández. El plazo para su fichaje concluirá en 8 días, en la medianoche del 31 de enero.

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