Real Zaragoza
Suscríbete

Dos semanas de puerta grande, silencio o enfermería

Entre el 2 y el 15 de octubre, el Real Zaragoza afronta 4 partidos de liga que definirán las coordenadas futuras de su navegación en la primera vuelta de la liga.

Los jugadores del Real Zaragoza, desolados el pasado domingo a la conclusión del partido frente al Nástic, que empató al lograr el 1-1 en el minuto 87.
Los jugadores del Real Zaragoza, desolados el pasado domingo a la conclusión del partido frente al Nástic, que empató al lograr el 1-1 en el minuto 87.
Aránzazu Navarro

Asumido está que el Real Zaragoza, que iniciará la 7ª jornada este fin de semana en el 18º lugar de la clasificación, asomado a los puestos de descenso, necesita reaccionar cuanto antes para no verse progresiva y aceleradamente descolgado de la zona noble e, incluso, de la zona media de la tabla. Es el fruto de su mal inicio en cuanto a rentas en las 6 primeras citas ligueras, en las que solo logró un triunfo y apenas sumó 5 de los 18 puntos en disputa.

Pues bien, el calendario del torneo ha querido que ese 'arreón' zaragocista deba tener lugar en dos semanas de máxima exigencia temporal. Porque, en solo 14 fechas, la liga le pone ante sí al Real Zaragoza 4 partidos de máxima responsabilidad. El hecho de que la semana próxima (la de Pilares) se acordase en la última asamblea del fútbol español ubicar una de esas jornadas en día laborable para desahogar el calendario de cara al final de junio, junta esta exigente tacada de 4 choques para los zaragocistas en un abrir y cerrar de ojos. La horquilla abarca desde este lunes, día 2, en el que se visita al Oviedo, hasta el domingo 15, en el que vendrá a La Romareda el Osasuna. Y, entremedias, el domingo 8 pasará por Zaragoza el Numancia de Soria y el miércoles 11 los de Natxo González se estrenarán en la historia en el campo del Lorca FC, rival inédito.

Son 12 puntos de alto valor estratégico. Y el balance se verá como una exhalación. Para bien o para mal, hasta si provoca indiferencia. Porque de todo puede pasar. Es un análisis apriorístico que podría firmarlo Perogrullo. Pero conviene tenerlo en cuenta, por más que caiga por su propio peso sobre la realidad contable de la clasificación del Real Zaragoza de finales de septiembre.

Porque, de lo que ocurra en este brevísimo tramo de tiempo, depende el dibujo de las coordenadas por las que va a navegar el cuadro zaragozano, al menos, en la primera vuelta. Si logra capturar la mayor parte de esos 12 puntos, su órbita se aproximará a donde pretende desde el verano: la cabeza. Si se queda a medias y sus réditos oscilan alrededor del 50 por ciento de la docena, poca cosa cambiará respecto de lo que es ahora mismo su posición. Y, si los de Natxo prosiguieran con la misma media insuficiente que rige en las primeras 6 jornadas y dejaran escapar las tres cuartas partes de los 12 puntos (ese es el ritmo que llevan hasta hoy), a mitad de octubre el rostro del equipo estaría muy pálido, tal vez morado, cianótico.

No es ninguna broma lo que viene. Ni mentarlo supone un ejercicio que vaya más allá que la propia reseña de lo que hay entre manos. La liga nació con un ritmo cadencioso en el que el Real Zaragoza se ha quedado bastante rezagado. Y ahora, de repente, hay un acelerón en el paso, 4 partidos en 14 días. Un pimpampun en el que los que andan descolgados (el Zaragoza entre ellos) han de estar preparados y capacitados para reaccionar a toda velocidad, con los pistones bien engrasados. Oviedo, Numancia, Lorca y Osasuna nos van a decir a todos si de mitad de octubre a la salida de las fechas de Navidad, cuando acabará la primera vuelta, el cuadro zaragocista va a pelear por la cabeza, o va a pulular por la zona de nadie o, en una tercera opción, las va a pasar canutas en el vagón de cola. Son duelos en cadena que rematarán con la jornada 10ª consumada. A la altura del primer cuarto de la competición. Tiempo de ir poniendo cara a cada uno de los 22 equipos en la dura Segunda División española.

Echando mano del argot taurino, en plenas fiestas pilaristas, el equipo de Natxo González tiene tres salidas a su actual situación en los próximos 4 duelos a cámara rápida: la puerta grande, el silencio o la enfermería. Así viene la mano. Es el momento de salir de ahí abajo. Si no se hace en este segmento del calendario, las trabas, después, serán aún más complicadas.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión