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Real Zaragoza

Jugando sin red

Un Zaragoza sin apenas margen de error apura contra el Nástic sus opciones de volver a la pelea por la promoción. Samaras podría tener sus primeros minutos en el conjunto aragonés.

Georgios Samaras realiza una acrobacia con la pelota en el entrenamiento de ayer en la Ciudad Deportiva.
Georgios Samaras realiza una acrobacia con la pelota en el entrenamiento de ayer en la Ciudad Deportiva.
Toni Galán

¿Qué Real Zaragoza se desplegará esta tarde frente al Nástic de Tarragona sobre el césped de La Romareda? ¿El entusiasta y clarividente equipo que le ganó el juego al Levante aunque no el partido? ¿O, por el contrario, la pírrica y suertuda versión de Alcorcón? Esta tendencia pendular viene marcando el último mes del conjunto de Raúl Agné. Mientras en la clasificación el Zaragoza no acaba de encontrar el sentido, su fútbol ha entrado en una fase de incertidumbre y oscilación, signo de equipo despersonalizado, sin una identidad de juego aún definida. Le persiguen preguntas. ¿Quiere manejar la pelota o los espacios? ¿Correr o hacer correr? ¿Replegar o presionar y recuperar arriba? El equipo se ha ido moviendo entre algunos de estos extremos durante el último mes.

Por eso, resulta arriesgado imaginarse un plan del Zaragoza, como hoy contra el Nástic. La victoria se presume como la única salida razonable para Raúl Agné. El técnico vuelve a tener el sillón amenazado. Un triunfo le devolvería la tranquilidad a él y la expectativa de promoción al equipo. El Zaragoza se reengancharía entre los aspirantes, en una semana en la que repetiría partido en La Romareda, contra el Numancia, una secuencia de jornadas consecutivas como local que emerge en el calendario como la penúltima oportunidad del equipo aragonés para que pueda relanzar su rendimiento hacia una dinámica positiva de partidos. El Zaragoza es incapaz de construirse una y esto explica su situación. Quema así sus penúltimos cartuchos.

El Nástic, por ejemplo, su rival hoy, está en fase de fabricarse una. Acaba de escaparse de la posición de colista gracias a su recuperación en 2017, con Juan Merino en el banquillo y la aportación de fichajes invernales como Archille Emaná o Luismi. En los siete encuentros jugados este año natural, solo ha perdido en su visita al Levante. Ha sumado cuatro empates y dos victorias, diez puntos, por los cinco del Zaragoza en el mismo periodo.

Es un equipo, de este modo, con la forma más acentuada que la escuadra de Agné, esto le permite afrontar el partido de hoy como una ocasión ideal para acercarle el calor de la zona de descenso a sus pies. El Zaragoza le saca seis puntos y huelga decir la delicada situación que se le dibujaría si hoy le mete tres puntos en el depósito de carburante y ánimo al Nástic. Juega sin red, sin apenas margen de error ya el equipo de Raúl Agné.

En la cita de hoy, el técnico puede concederle a Georgios Samaras sus primeros minutos en el Real Zaragoza. No serán muchos, los condicionará el desarrollo del partido, porque el griego aún no está para largos discursos. Pero su presencia representa un estímulo más para la grada que tanto se ha entusiasmado con su fichaje. Esto contiene un peligroso filo: las expectativas desmedidas siempre son malas compañeras. Samaras ha venido del desierto a encontrar agua en Zaragoza y eso debería ser el punto de referencia a la hora de juzgarle en lo bueno y en lo malo. Además del griego, sobresale el regreso de José Enrique, aunque aún deberá esperar para la titularidad. De momento, Lanzarote pasó ayer la criba de la convocatoria, pero la decisión final sobre si juega o no se tomará hoy. Las bajas de Agné son Wilk, Dongou y Edu Bedia.

El Nástic llega a Zaragoza con una inercia favorable. Es un equipo que alterna la defensa de cuatro hombres con la de cinco, con largos carrileros. Tiene en Sergio Tejera un buen gestor de juego y ese nuevo diseño táctico le ha asegurado atrás. Archille Emaná, de regreso, representa otro punto de atención en las filas tarraconenses, donde hoy se ausentan Bruno Perone, Cordero y Stephane Emaná. Un rival al que convendría ponerle tierra de por medio.

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