Despliega el menú
Real Zaragoza

Saja, portero argentino de 37 años, sustituto de Irureta cuando éste salga

Jugó la primera vuelta con el colista, el Nástic de Tarragona, que lo fichó de urgencia cuando Reina se lesionó para 4 meses. Se desvinculó en diciembre.

Saja, en un partido con el Nástic en la primera vuelta, y en una imagen en el Nou Estadi del club tarraconense.
Saja, en un partido con el Nástic en la primera vuelta, y en una imagen en el Nou Estadi del club tarraconense.
Diari de Tarragona/HA

Diego Sebastián Saja, un veterano portero argentino de 37 años (cumplirá 38 en junio) que rescindió su contrato con el Nástic de Tarragona -colista de la Segunda División- hace menos de un mes, es la pieza elegida en el mercado por el área deportiva del Real Zaragoza para sustituir a Irureta en el rol de guardameta titular de cara a lo que resta de liga. El acuerdo con el sudamericano es total y solo queda esperar a que se cumplan los tiempos lógicos: el club quiere encontrar la salida al actual cancerbero para evitar la acumulación y sobredimensión de ese puesto en la plantilla. 

Saja, que por lo tanto, jugó con el Nástic frente al Real Zaragoza en el partido del pasado mes de septiembre en el Nou Estadi de Tarragona, llegó al club catalán a finales de agosto como remiendo de urgencia y máxima necesidad después de que el titular de los tarraconenses, Manolo Reina, se rompiera la pierna en un amistoso de pretemporada ante el Barcelona B (doble rotura de peroné) y quedará expuesto a un mínimo de 4 meses de baja. Una vez que Reina se ha recuperado por completo de su grave fractura ósea, el club de la Costa Dorada decidió hace un mes desvincular a Saja de su plantilla, dado que, además, había perdido la titularidad a favor del macedonio Dimitrievski dentro de la negativa temporada que está llevando a cabo el club grana, último clasificado durante toda la primera vuelta en la división de plata. 

El paso de Saja por el Nástic se resume en 10 partidos jugados (todos completos, obviamente), 900 minutos en los que encajó 13 goles. El argentino perdió la titularidad después de un estruendoso empate 4-4 en Elche, donde sus yerros fueron motivo de fuertes críticas, acumuladas por el tramo anterior de la temporada en el que el equipo catalán era el último clasificado y no había ganado un solo partido (no lo hizo hasta la jornada 13ª).

Albert Valentín, secretario técnico del Real Zaragoza, mano derecha de Juliá y atento siempre a lo que sucede en el entorno del Nástic, pensó enseguida en que Saja podía ser en Zaragoza, como en su día lo fue -por motivos bien distintos- en Tarragona, la solución de urgencia para la portería si se decidía finalmente prescindir de Irureta, cuyo rendimiento está en entredicho hace mucho tiempo. Y así va a ser salvo un giro brusco de los acontecimientos. 

Saja es un dinosaurio de las porterías. Nacido en la década de los setenta (junio de 1979) en la periferia de Buenos Aires, este argentino de 1,88 de estatura se crió en el San Lorenzo de Almagro, club en el que debutó en 2000, con 21 años, con Manuel Pellegrini como emergente entrenador. Cruzó el océano para jugar en Europa por primera vez en el Brescia italiano, en la Serie A. Más tarde, tras volver a casa por un tiempo, probó suerte en España, en dos episodios seguidos en Segunda División, Rayo Vallecano y Córdoba, en 2003-04 y 2004-05. Curiosa e infelizmente, en ambos casos sus clubes descendieron a Segunda B. Su talante de trotamundos adquirió forma en sus idas y venidas por el América de México, el Gremio de Porto Alegre de Brasil, el AEK Atenas de Grecia, una pasada por Argentina para jugar en el Racing de Avellaneda... una espiral que traerá ahora a Saja al Real Zaragoza tras su breve estancia en Tarragona.

Como suele ser moneda común en decenas y decenas de futbolistas argentinos que salen de su país en busca de fortuna, Saja fue en su día cuatro veces internacional absoluto con la selección albiceleste, cuando comenzó a despuntar en San Lorenzo de Almagro. Como dato anecdótico de su enorme currículum, Saja es un consumado lanzador de penaltis, al más puro estilo Chilavert o Ceni. En el único equipo en el que le permitieron ejecutar las penas máximas fue en el Racing de Avellaneda, donde anotó siete. Y, para que se pueda calibrar debidamente la longevidad de este portero, sirve citar un dato: en el Córdoba, en 2004, Saja fue compañero del exzaragocista Fernando Cáceres, un viejo amigo.

Etiquetas
Comentarios