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Real Zaragoza

El presidente Lapetra visita el vestuario antes del entrenamiento

El dirigente del Real Zaragoza ha querido trasladar al equipo la confianza de la entidad en su aplicación para ganar al Oviedo.

Christian Lapetra.
El presidente Lapetra visita el vestuario antes del entrenamiento
José Miguel Marco

Christian Lapetra, el presidente del Real Zaragoza, ha visitado el vestuario para charlar durante unos minutos con los jugadores y técnicos en la víspera del partido ante el Real Oviedo, crucial para poder alcanzar la promoción de ascenso dentro de siete días, cuando la liga concluya en Palamós ante el Llagostera, al que también será necesario que el Zaragoza derrote en su estadio. El dirigente blanquillo ha querido trasladar personalmente al equipo la confianza de la entidad en su aplicación y entrega para ganar al rival ovetense este domingo en La Romareda (20.00). Un gesto de apoyo moral, de respaldo institucional, en unos momentos decisivos en el seno de la SAD.

El futuro inmediato del Real Zaragoza será bien diferente en virtud de que el equipo logre ascender a Primera División en las próximas tres semanas (la vía de la promoción, que es ya la única posible, se jugará entre el 8 y el 19 de junio) o, por el contrario, se quede enganchado en Segunda un año más, que sería ya el cuarto consecutivo desde el último descenso. Por eso, lo que está en juego es de una hondura máxima en el terreno societario y financiero, al margen del deportivo.

La presencia de Lapetra en la caseta, 24 horas de un partido, es un hecho novedoso esta temporada. Un detalle que carga de valor extra al partido contra los asturianos. Los futbolistas y el cuadro técnico del Real Zaragoza han recibido vis a vis un mensaje lleno de responsabilidad y de necesidad de romper con la mala dinámica que ha hecho perder por el camino hasta nueve puntos en los últimos cinco partidos (dos en cada uno de los choque dirimidos en Ponferrada, Soria y Huesca y tres en casa ante el Nástic de Tarragona). Sin duda, este partido contra el Oviedo, del mismo modo que ocurrirá la semana próxima en Palamós frente al Llagostera, viene cargado de solemnidad en las entrañas zaragocistas. Jugar la promoción se antoja como una obligación intermedia para poder obrar la cuestión mayor: obtener la tercera plaza de ascenso a través de las dos eliminatorias postreras de 'play off'. Las trazas y el modus operandi del futuro del Real Zaragoza a partir del 1 de julio depende de ello.

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