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Real Zaragoza

Ya se sabe dónde se estrenará el Zaragoza

El Mirandés logra el compromiso de los técnicos para obtener la licencia de uso de la nueva tribuna antes del día 23.

Las obras de Anduva.
Las obras de Anduva.
Diario de Burgos

Se acabó el culebrón. El Mirandés-Real Zaragoza de la primera jornada de liga, que está programado para el domingo de la semana próxima, día 23 (18.30), se jugará en el estadio de Anduva de Miranda de Ebro.

La directiva del club burgalés, con su presidente Alfredo de Miguel a la cabeza, ha decidido apostar por intentar acabar las obras de la Grada de General, en una auténtica carrera contrarreloj de aquí a esa fecha, y no ha comunicado a la Liga de Fútbol Profesional ni a la Federación Española de Fútbol el cambio de sede del duelo contra los zaragocistas, posibilidad que barajaron en firme desde el pasado sábado al observar que era posible que las obras que sufre el campo desde principios de julio no pudieran ser rematadas en tiempo y forma. Vitoria y su estadio, Mendizorroza, era la alternativa preparada.

Después de varias jornadas frenéticas y llenas de incertidumbres en el seno del Mirandés y del Ayuntamiento de la ciudad de Miranda de Ebro, ayer, in extremis, los dirigentes rojinegros lograron pactar el compromiso de los técnicos y arquitectos municipales para que, al final de la semana que viene, puedan estar firmados todos los permisos de uso del nuevo graderío, aun en recontrucción. Lo hicieron al límite del plazo que permite la LFP para modificar la designación del campo en el que se ha de disputar un partido oficial, a 10 días de la fecha señalada.

La enésima inspección en el lugar de las obras y el minucioso escrutinio de tiempos y métodos de trabajo que lleva a cabo la empresa constructora hizo pensar ayer por la mañana a los técnicos que sí va a ser posible llegar a tiempo de poder abrir Anduva para disputar el estreno liguero ante el Real Zaragoza.

Para ello, la concesionaria ha redoblado el elenco de operarios y, aconsejada por quienes tendrán la responsabilidad dentro de una semana de dar el visto bueno a la entrada de público a la nueva instalación, han modificado el orden de colocación de elementos y han cogido en cierto modo la tutela del tajo en las próximas fechas.

Cubrir el tejado ya no es prioridad. Lo más perentorio es colocar todas las barandillas y separaciones de seguridad. También cerrar la obra por detrás y en el interior de la tribuna. Asimismo, instalar y dar uso a los servicios de agua y vertido y, por supuesto, poner en su sitio las 3.500 butacas que acogerá el nuevo anfiteatro de Anduva. Si las cuestiones básicas están bien concluidas, los técnicos pueden estar capacitados para dar permiso a la utilización del estadio dentro de nueve días aunque haya otros elementos superfluos sin rematar. Esta ha sido la teoría final para que la directiva mirandesa haya decidido que no se lleva el partido a Vitoria.

Tras esta apuesta del Mirandés por jugar en su campo, pese al riesgo que ello supone si, al final, por cualquier motivo ajeno a su voluntad, el estado de las obras no permitiese la apertura del estadio el día 23, el gran reto pasa a manos de la constructora y de la propia directiva rojinegra, que van a vivir días interminables de vértigo y responsabilidad para llegar a tiempo de tener todo a punto en poco más de una semana.

El Real Zaragoza, desde ayer, ya sabe que puede reservar su hotel en Miranda. Los ejecutivos zaragocistas han tenido que esperar casi una semana hasta saber dónde debían ir con el equipo, manteniendo en alerta el habitual hotel en Vitoria por si era ese el destino. Las peñas del Zaragoza, que tienen el viaje organizado desde hace varias semanas, tampoco deben hacer cambio alguno.

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