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Real Zaragoza

Dominio sin premio

El Real Zaragoza controló todas las fases del choque, pero no fue capaz de hacer gol en ninguna de sus numerosas llegadas.

Real Zaragoza - Hércules
Real Zaragoza - Hércules_3
TONI GALáN/A PHOTO AGENCY

Amargo empate. El Real Zaragoza pudo haber dado un golpe en la mesa quedando a un solo punto del líder de Segunda, pero por desgracia no supo traducir en goles su domino total sobre el Hércules. Saltó el conjunto aragonés con la única intención de seguir sumando de tres en tres.Lo hizo con corazón, pero también con cabeza,y poco tardó en hacerse dueño del balón y protagonista de las mejores ocasiones de peligro. Acevedo fue el primero en intentarlo con un duro golpeo que despejó in extremis Falcón junto al palo derecho de su portería.

Minutos después sería Álvaro el que, de cabeza tras un saque de esquina, obligó a lucirse al meta herculano. El Zaragoza cerraba un primer cuarto de hora brillante y La Romareda lo reconocía con aplausos.El Hércules, entretanto, aguantaba el tirón y trataba de salir puntualmente a la contra. Sólo Portillo, el ariete criado en la cantera madridista, logró inquietar a Leo Franco con un malintencionado lanzamiento en el minuto 17.

Media hora duró la caraja alicantina. El Hércules logró al fin desperzarse y pisar el área local. Portillo, por partida doble, fue de nuevo protagonista. Especialmente peligrosa fue una llegada por banda izquierda, que Álvaro logró despejar. A continuación sería Peña, desde la derecha, el que a punto estuvo de mover el luminoso. Leo Franco lo evitó con su pierna derecha.

Fue en esa fase del partido cuando Montañés entró en escena. La movilidad del castellonense rompía una y otra vez la defensa del Hércules. El pequeño extremo pudo haber puesto el 1-0 en el electrónico a través de dos peligrosos remates, pero Falcón demostró sus buenos reflejos y evitó que se rompiese la igualada. Barkero la tuvo a continuación, pero su volea rebotó en un defensa y acabó en la línea de fondo.

Menos acertado estuvo el portero visitante al filo del descanso. Acevedo, con un chut más duro que colocado, forzó el fallo del portero, que a duras penas pudo despejar el balón a córner. El Zaragoza encaró el túnel de vestuarios con el beneplácito de su afición, satisfecha ante el buen juego desplegado hasta ese momento.

Dominio sin gol

El segundo período arrancó algo bronco, con varias entradas a destiempo. El colegiado sacó a pasear el cartón amarillo tres veces en un lapso de tres minutos- Roger, Yuste y Carbonell se llevaron sendas amonestaciones. Los ánimos se calmaron en los dos bandos, pero fue en ese momento cuando el Zaragoza dio un paso adelante y demostró que quería llevarse la victoria.

Montañés, Roger y Barkero pusieron de nuevo en jaque al arquero herculano. También Luis García, que pudo haber transformado un libre directo. Su lanzamiento, que trazó la característica rosca que siempre imprime el asturiano, salió ligeramente elevado. A pesar de su buena imagen -el dominio aragonés era absoluto-, el Zaragoza no alcanzaba a traducir en goles sus continuas llegadas.

Herrera tomó nota y dio paso a Víctor en detrimento de Barkero. Los de Herrera subieron el ritmo y acumularon ocasiones de todos los colores: tiros lejanos, centros laterales -en este aspecto destacó especialmente Rico-, combinaciones por dentro... pero el gol se resistía. No llegaba. El Zaragoza pudo haber disfrutado de un penalty sobre Álvaro, que el colegiado no concedió a pesar de que La Romareda lo solicitó con ahínco. Lo volvió a falta de un cuarto de hora, tras una entrada sobre Montañés, pero el trencilla no estaba por la labor.

El encuentro murió con un Hércules bien replegado y un Zaragoza desatado que se trababa en la línea de tres cuartos. Víctor desaprovechó la penúltima intentona al lanzar demasiado alto un disparo desde la frontal, mientras que Henríquez, que había ocupado el puesto de Roger, se entretuvo en demasía dentro del área en la jugada que puso punto y final al envite.

El Real Zaragoza acaba la vigésimosegunda jornada a tres puntos de los puestos de ascenso directo, pero con el sabor amargo de saber que el liderato podría haber quedado a un solo punto. Queda mantener la buena línea y pensar desde ya en la siguiente parada: Miranda de Ebro.

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