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Ebro y Ejea, a salvo en el lío de Segunda B

Los diferentes escenarios que contemplan clubes y federaciones territoriales no afectarían a los dos equipos aragoneses, que mantendrían la categoría.

Fútbol. Segunda B- CD Ebro vs. SD Ejea.
Enfrentamiento entre el Ebro y el Ejea de esta temporada en Segunda B.
Toni Galán

La resolución de las categorías no profesionales del fútbol nacional está en las manos de la Federación Española (RFEF), pero también de las territoriales y de los clubes. En la Segunda División B, la propuesta lanzada por Luis Rubiales para que se dé por finalizada la liga regular, no se produzcan descensos y se jueguen los ascensos con un formato exprés no ha levantado un apoyo unánime. Entre la semana que comienza y la siguiente se deberían dar pasos en firme para que se adopte una postura común que parece alejada. Sí la comparten los conjuntos aragoneses del grupo 3, Ebro y Ejea, que de esta manera concluirían el curso 2019-20 habiéndose ganado un año más en el fútbol de bronce.

Un derecho que se han ganado en los terrenos de juego tras la disputa de las 28 jornadas, puesto que los arlequinados son undécimos, lejos tanto de la fase de ascenso como de cualquier peligro, y los de las Cinco Villas están situados un punto por encima del puesto de ‘play off’ de descenso. Nunca han ocupado una de las cinco últimas posiciones, mientras que los zaragozanos fueron 16º en la segunda jornada y de manera tan efímera como anecdótica. La hipotética permanencia de los dos equipos aragoneses también pondría fin a una dinámica negativa de descensos en las últimas temporadas.

Tanto el Ebro como el Ejea ya se salvaron en la campaña 18-19, en la que descendió a Tercera División el Teruel; en la anterior lo hizo el Deportivo Aragón, que también lo había sufrido en la 14-15 como Real Zaragoza B y un año antes, el Sariñena en su única aventura en la categoría de bronce. El Ebro seguirá haciendo historia y, de confirmarse su continuidad, acumulará seis temporadas en Segunda B, un periodo en el que también ha protagonizado participaciones destacadas en la Copa del Rey que le han llevado a medirse a clubes de Primera como Valencia y Leganés.

La conclusión del curso por la vía rápida no ha levantado elogios unánimes precisamente. Son varios los clubes y federaciones territoriales que plantean alternativas al plan de Luis Rubiales. Al menos, en el plano deportivo puesto que en el económico y jurídico la postura de la RFEF de proteger la viabilidad de los 80 equipos no se enfrenta a resistencia alguna. Así, el plan federativo contempla que los cuatro primeros de cada grupo, 16 clubes en total, se jueguen el ascenso a Segunda A en un ‘play off’ que podría jugarse en una sede única, en formato concentrado y con todas las medidas sanitarias e higiénicas que marquen las autoridades.

No gusta a todos y pesan, en este sentido, los intereses particulares. Así, la UD Logroñés, que lidera el grupo 2, considera que debería subir de manera directa habida cuenta de la gran ventaja que mantiene con sus perseguidores. Otros conjuntos que no se hallan entre los cuatro mejores abogan por estirar la lista de clasificados para el ‘play off’ varios puestos, ocho o incluso diez, que les incluirían a ellos. También los hay que prefieren una liga sin ascensos ni descensos y los que contemplan la creación de una categoría intermedia entre Segunda A y Segunda B o una de filiales.

De no producirse descensos, la categoría de bronce podría sumar el próximo año 96 escuadras o hasta 108. Una situación que entronca con el panorama abierto en la Tercera División aragonesa. Contaría el curso que viene con hasta 24 clubes, lo que llevaría probablemente a un cambio en la reglamentación puesto que el máximo contemplado es de 22 y la competición se iría hasta las 46 jornadas. El ‘play off’ entre los cuatro primeros depararía las eliminatorias Tarazona-RZD Aragón y Teruel-Brea.

La hipotética final, también a partido único, definiría el único ascenso a Segunda B con el Pedro Sancho de Zaragoza como escenario que se baraja y la resistencia de los turiasonenses, que se consideran en desventaja con este formato tras haber amasado el liderato durante toda la temporada. Sin descensos mantendrían la categoría los cinco últimos clasificados (Calamocha, Belchite 97, Villanueva, Valdefierro y Almudévar).

La SD Huesca, con el filial en Tercera

También se respetarían los dos ascensos de cada grupo en Regional Preferente: SD Huesca B y Sabiñánigo del grupo 1 y Épila y Cariñena del segundo. Así, se daría una circunstancia peculiar: el filial azulgrana accederá a la competición en la que históricamente más ha comparecido la entidad. 30 temporadas; la última, la 2003-04. Desde entonces, ha sumado una campaña en Primera División, nueve en Segunda incluida la presente y seis en Segunda B.

Desde que se reactivó el filial de la SD Huesca ha desarrollado una trayectoria imparable de saltos de categoría. Son ya tres consecutivos desde Segunda Regional a Primera y de ahí a Preferente. José Luis Toa ha sido el entrenador azulgrana durante estas cuatro campañas y, de este modo, el club potencia el trabajo de base también con el acuerdo de filialidad que mantiene con el Ejea y que ya rubricó en el pasado con el CD Teruel.

De un modo similar, la suspensión de las categorías no profesionales beneficiaría al juvenil y al femenino de la SD Huesca. El primero, que compite en la División de Honor vería cerrada la pelea por evitar el descenso con cinco jornadas aún por disputarse y un punto más que el Ebro. Los zaragozanos abren los cuatro últimos puestos y también seguirían el año próximo en la categoría junto a SD Huesca, Real Zaragoza y Stadium Casablanca a expensas de que se produzcan ascensos desde Liga Nacional.

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