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Fútbol

Imputados por delito de odio los padres que vertieron insultos racistas a un árbitro

El proceso contra los acusados, en libertad con cargos desde el domingo, se sigue en el juzgado de instrucción número 11 de Zaragoza. Mamadou Sow todavía no sabe si denunciará como acusación personal.

Paco Ramo, presidente del Comité Aragonés de Árbitros, y el colegiado Mamadou Basirou Sow, en HERALDO.
Paco Ramo, presidente del Comité Aragonés de Árbitros, y el colegiado Mamadou Basirou Sow, en HERALDO.
Aránzazu Navarro

Los padres de los dos niños que vertieron insultos racistas contra el árbitro Mamadou Sow, que dirigía este sábado el encuentro de alevines entre el Ranillas B y el Helios A, han sido imputados por un presunto delito de odio.

El proceso judicial contra los acusados,  que están en libertad con cargos desde el pasado domingo, se lleva a cabo desde el juzgado que estaba de guardia el pasado sábado, el de instrucción número 11 de Zaragoza, cuyo titular es Luis Fernando Ariste López. A estas dependencias llegó el atestado policial.

De momento, el colegiado Mamadou Sow está pendiente del ofrecimiento de acciones antes de decidir si denuncia a los insultantes como acusación personal. En cualquier caso, el proceso con la imputación por el presunto delito de odio seguirá adelante de oficio al haberse presentado ya un atestado policial.

"Empezó el partido y un señor comenzó a meterse conmigo. Primero decía que pitaba mal. Luego comenzó a meterse con mi raza. Yo le dije al delegado del Ranillas que llamaran a la Policía, y así se hizo. Llegó la Policía y le tomaron los datos. En la segunda mitad, el aficionado continuó dirigiéndose a mí. También lo hizo al final del encuentro. Se volvió a llamar a la Policía, hasta que al final se llevaron al aficionado y a la persona que estaba junto a él, que también se estaban metiendo conmigo. Fue muy desagradable", explicó el árbitro a HERALDO DE ARAGÓN un día después de los desagradables hechos.

 
Desde el Atlético Ranillas se mostraron consternados este mismo sábado por el comportamiento de los padres. "No vamos a consentir estas cosas en nuestro club", señaló el coordinador de la entidad, Kiko Torra, que afirmó que los padres "ya están fuera de la entidad".

El equipo emitió este martes un comunicado en el que reiteraba su “condena y repulsa hacia cualquier acto de intolerancia que atente a los derechos de cualquier deportista y/o persona y en particular en contra de las actitudes racistas vividas en nuestras instalaciones, manifestando públicamente nuestra disculpa al árbitro del encuentro D. Mamadou Basirou Sow”.

La entidad aragonesa manifestó que “las personas autoras de los hechos ya condenados no pertenecen a la estructura orgánica del club en ninguna de sus formas”. Por ello, el conjunto zaragozano ha tomado la decisión unánime de “prohibir a los autores de dichos actos la participación en cualquier evento organizado por el Club, durante el tiempo que determine la autoridad competente, así como de comunicarles la inmediata baja del club”, como autores de una falta tipificada como “muy grave”.

Por último, el Atlético Ranillas, que se reserva el derecho a personarse como acusación particular, ha decidido mantener a los jugadores menores de edad dentro de la estructura del club, “si así es su deseo, manteniendo la prohibición de entrada al club y acompañamiento a cualquier acto deportivo a los mencionados progenitores”.

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