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Una Segunda abierta y con sabor aragonés

La Liga Adelante, con 42 jornadas y cuatro partidos más de promoción de ascenso, vuelve a ser una prueba de resistencia

Pedro y Camacho, antes del amistoso entre el Huesca y el Zaragoza
Una Segunda abierta y con sabor aragonés
R. Gobantes

El Real Zaragoza y la SD Huesca comienzan una nueva temporada en la Liga Adelante, una categoría que vuelven a compartir con objetivos distintos. Los blanquillos solo piensan en regresar a Primera, mientras que los oscenses, recién ascendidos a la categoría de plata, se marcan como gran objetivo la permanencia, aunque sin renunciar a nada.

No lo tendrán fácil ni unos ni otros, ya que tantos los equipos descendidos de la Liga BBVA (Córdoba, Elche y Almería) como los ascendidos de Segunda B (Real Oviedo, Nástic y Bilbao Athletic, además del Huesca) llegan con muchas ganas de hacer cosas importantes. La Liga Adelante se prevé muy igualada y como grandes favoritos al ascenso parecen el Real Zaragoza, el equipo que más cerca estuvo de lograrlo la pasada campaña, así como el Valladolid, el Girona o los recién descendidos Córdoba y Almería.

El Real Zaragoza y el Valladolid, que ya disputaron la promoción de ascenso la pasada campaña, no quieren esperar más para ascender a Primera y para ello han configurado sus plantillas con cierto tinte ganador. El conjunto aragonés, que sigue confiando en el serbio Ranko Popovic como entrenador, ha podido retener como cedidos a Jesús Vallejo, fichado por el Real Madrid, y a Jaime, otro jugador importante de la pasada campaña. Del bloque del año pasado también siguen futbolistas de nivel como Bono, Dorca o Pedro, a los que hay que añadir varios fichajes interesantes como Hinestroza, Jorge Díaz, Ángel o el más exótico, el japonés Aria Hasegawa.

La ilusión también juega una baza importante para el Huesca, que ha renovado profundamente el plantel que dirige Luis García Tevenet. Los oscenses han logrado armar un equipo competitivo que ha despertado una gran expectación en la capital oscense, pero que deberá demostrar a partir de este fin de semana que las buenas sensaciones de la pretemporada no han sido un espejismo.

El Valladolid, dirigido por Gaizka Garitano, ha renovado por completo su plantel, ha incorporado a una docena de jugadores y hombres como el delantero Rodri o el extremo colombiano Johan Mojica están destinados a liderar un equipo que ha dejado buenas sensaciones en pretemporada.

Los dos recién descendidos, Córdoba y Almería, con una amplía masa social detrás, deben recuperar cuanto antes la ilusión por regresar a Primera y su rendimiento dependerá, en parte, por cómo sean capaces de asumir el shock que supone perder la categoría y que otras temporadas ha pasado factura a algunos equipos.

El Almería, al que seguirá dirigiendo Sergi Barjuan, se ha reforzado con jugadores que tienen experiencia en Primera como el defensa Jorge Morcillo, el centrocampista Mohamed Fatau o el portero canario Casto Espinosa. Al Córdoba le duró poco el sueño de regresar a Primera 42 años después. Por ello han confiado su nuevo proyecto en José Luis Oltra, un entrenador experto en ascensos, con dos a sus espaldas al frente del Tenerife y Deportivo.

Con ese mismo sueño de Primera, pero sin la presión de ser el principal objetivo, parten equipos como el Alavés, que aspira a dar la sorpresa con un proyecto muy ambicioso dirigido por José Bordalás, el Real Mallorca, que ha recuperado la ilusión con la llegada al banquillo de Albert Ferrer, y el Alcorcón, que ha acometido una profunda renovación de su plantilla bajo la presidencia de Roland Duchatelet y estrena entrenador, Juan Ramón López Muñiz.

También está en ese grupo de aspirantes al ascenso el Girona, que hace dos meses acarició la Primera División hasta que un gol en el descuento del Lugo en la última jornada le privó de completar su gesta. Pablo Machín, que llegó en marzo de 2014 al equipo y ha renovado hasta 2018, augura la senda de un proyecto continuista que está dando muchas satisfacciones a la afición rojiblanca.

El Elche, que ha vivido de manera muy convulsa los últimos meses con un descenso administrativo por impagos y deudas con Hacienda, se ha visto obligado a iniciar un nuevo proyecto con el exfutbolista Rubén Baraja de entrenador. Sin casi tiempo para confeccionar la plantilla, su rendimiento es una incógnita debido a todos los problemas extradeportivos que afectan al club.

Dos equipos que cuentan con una dosis añadida de ilusión son el Real Oviedo y el Bilbao Athletic. El conjunto asturiano, que perdió la categoría en 2003, regresa a Segunda con el veterano portero Esteban Suárez, de 40 años, como líder, y con una ilusión que se ha desbordado y que se ha transformado en más de catorce mil abonados.

En el caso del Bilbao Athletic, que retorna 19 años después bajo la batuta de José Ángel 'Cuco' Ziganda, la intención es no desentonar y prolongar el sueño con una plantilla repleta de jóvenes canteranos que puedan surtir en un futuro al primer equipo. El Nàstic de Tarragona también regresa a Segunda con ilusión y sigue confiando por tercera temporada en el técnico Vicente Moreno.

Sin renunciar a nada, pero con el objetivo claro y muy definido de la permanencia, pelearán también el Llagostera, Leganés, Lugo, Mirandés, Numancia, Ponferradina y Tenerife. De esos siete equipos, solo dos han renovado sus banquillos. El Lugo con el exfutbolista Luis Milla, que llega avalado por su trabajo en la selección española sub-21 y tiene la difícil misión de hacer olvidar a Quique Setién, y el Numancia con Jagoba Arrasate, que se estrena en la categoría y hace dos campañas disputó la Liga de Campeones con la Real Sociedad.

La Liga Adelante, con 42 jornadas y cuatro partidos más de promoción de ascenso, vuelve a ser una prueba de resistencia para veintidós equipos que competirán hasta el 5 de junio de 2016 en una de las ediciones más igualadas de los últimos años.

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