Despliega el menú
Deportes

ciclismo

Sergio Samitier: "¿Quién se acuerda del octavo del Giro? Yo quiero una etapa"

El aragonés relata su experiencia tras la exigente primera semana en el Giro de Italia. A pesar de que sigue ‘top-20’ en la general, su objetivo es conseguir un triunfo de etapa.

Sergio Samitier, en la llegada de la última etapa del Giro de Italia.
Sergio Samitier, en la llegada de la última etapa del Giro de Italia.
Movistar Team

Sergio Samitier (Barbastro, 1995) es un ciclista con una ambición desbordante. A pesar de completar una semana sobresaliente, terminando las nueve primeras etapas del exigente Giro de Italia con una notable 19ª posición en la general, el aragonés sueña en grande. "¿Quién se acuerda del octavo del último Giro? Yo quiero una etapa", asegura con su habitual apetito competitivo desde las afueras de Pescara, donde el Movistar Team instaló ayer su cuartel general durante la primera jornada de descanso de la ronda italiana.

¿Qué se hace en una jornada de descanso del Giro de Italia?

De todo. Hoy –por ayer– nos han despertado para hacernos una PCR a las ocho de la mañana. Luego hemos salido a soltar las piernas y nos ha diluviado. Comida, un poco de siesta, masaje, charla con el equipo, llamada a los padres y a dormir. En el Giro, no hay tregua ni en las jornadas de descanso.

¿Qué le dicen sus padres y la gente más cercana?

A muchos les tengo que parar los pies... yo he venido a este Giro a aprender, a disputar alguna etapa desde la fuga y ya está. Estás arriba unos días en la general y los que te tienen cariño se vienen arriba muy rápido. Pero yo no. Tengo claro que hay gente muy buena para la general y que yo vengo a pelear por etapas.

Está aún en el ‘top-20’, ¿no ha cambiado nada su hoja de ruta?

¿Quién fue octavo en el Giro o en el Tour del año pasado? ¿Quién se acuerda de él? No te acuerdas. Yo quiero una etapa. Sé que tengo el nivel para poder pelear una victoria en una fuga. Si luego, con esa escapada, recorto tiempo y vuelvo a subir puestos en la general, estupendo. Pero el objetivo del equipo y el mío particular, sigue siendo un triunfo parcial.

¿Tiene alguna marcada en rojo?

No, de momento no. Voy a ir día a día. Yo llevo pocos días de competición este año y creo que puedo llegar un poco mejor que los demás a la segunda y tercera semana. Pero quién sabe porque todo el mundo está corriendo como si fuera el último día. Y, en parte, con el coronavirus es así.

El otro día dio positivo Simon Yates, uno de los favoritos, y se marchó a casa. ¿Cuántos test ha pasado y cómo está conviviendo con la covid-19?

Nos han hecho cuatro test solo en esta semana. Nosotros estamos en una burbuja total con el equipo. No tenemos contacto con prácticamente nadie. Estamos en el hotel, con un cocinero particular, alejados del público en las salidas... la precaución es máxima. Pero, aun así, noticias como la del positivo de Yates, asustan. No sabemos qué va a suceder mañana –por hoy, cuando salgan los resultados de las PCR a sus compañeros del Mitchelton-SCOTT– porque, de momento, ellos siguen en carrera. Es todo muy impredecible. No podemos poner la mano en el fuego por nada.

¿Y antidoping? ¿Le ha tocado?

Nos hacen uno a todos antes de empezar. Es lo rutinario. Y ahora, como he estado arriba en la general, me tocó otro. Es lo normal, parte del ciclismo.

Pese a todas las circunstancias extraordinarias, ¿cuánto está disfrutando de su primer Giro?

Muchísimo. Correr el Giro de Italia es increíble. Pese al covid, en la carretera hay más aficionados que el año pasado, sin covid, en la Vuelta a España. Dicen que es la carrera más dura del mundo y lo cierto es que es espectacular vivirla desde dentro. Correr el Giro es hacer la mili. Te da un punto de competición máximo porque el momento en el que se va tranquilo estás corriendo a 45 o 50 kilómetros por hora. Piensas, ¿qué necesidad? (se ríe). Pero lo cierto es que el ‘peor’ ciclista en el Giro es el rey en muchas carreras.

De hecho, la semana pasada corrieron la etapa más rápida de la historia. Fue récord absoluto.

51 kilómetros por hora de media. Y hay que tener en cuenta que pasamos por muchos pueblos que hay que frenar y vas a 20 o 30.

Para rematar el combo, están corriendo con temperaturas gélidas y lluvia casi a diario.

El otro día me hice el bravo y no me volverá a pasar. Fui sólo con un chaleco y unos manguitos y a mitad de etapa estaba pasmado. En el último momento casi no podía ni cambiar de marchas. Llegué casi con hipotermia. Ves a los veteranos y se cambian de chaleco, de manguitos, van con chubasquero... Son cuestiones que iré puliendo día a día.

¿Cómo ve la pelea por la general? ¿Le da opciones al español Pello Bilbao (es tercero a 39 segundos del líder)?

Es una carrera abierta, muy impredecible porque ha habido varios favoritos que ya se han marchado (Yates, Thomas, Miguel Ángel López...). Puede llevársela cualquiera, pero yo le doy un extra de favoritismo a los italianos. Ves correr a Nibali y ves que es un perro viejo. Un corredor hipercompetitivo. Todo puede pasar y nosotros estaremos ahí para batallar.

Etiquetas
Comentarios