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Heroico empate del Ebro

El conjunto zaragozano iguala en inferioridad numérica ante un gran Real Unión.

Imagen de la acción en que Toni Gabarre consigue el tanto del empate.
Imagen de la acción en que Toni Gabarre consigue el tanto del empate.
Rubén Losada/fotografiarte

De nuevo hubo que tocar a rebato, y el ejército de gladiadores que comanda el general Larraz, protagonizaba una gesta que quedará guardada en la cada vez más extensa colección de grandes momentos que está protagonizando el Ebro en este su primer año entre la flor y nata del fútbol español.

Si el marcar el pasado domingo en San Sebastián ante el filial donostiarra, con un jugador menos ya tuvo su enjundia, volverlo a repetir una semana después, ante un rival de campanillas, un más que serio aspirante en toda regla a ascender a un escalón superior y alcanzar la División de Plata, como es el Real Unión de Irún, tiene todavía si cabe mucho más mérito.

Aragoneses e irundarras ya son viejos conocidos esta temporada, pues el de ayer domingo fue el tercer y último de los enfrentamientos en los que se han medido. A los dos clásicos de la liga, hay que sumar aquel que cuando el calendario desgranaba sus primeras hojas de septiembre, les llevó a emparejarse en esa Copa del Rey que tan cerca tuvo el Ebro de poder darse el placer de enfrentarse a un equipo de Primera que juegue en competiciones europeas.

La niebla tampoco quiso perder comba de cuando sucedía en el recinto de La Almozara, y aunque era lo suficientemente alta como para que el partido se pudiera presenciar en condiciones, hubo inexorablemente que encender la iluminación artificial para que todo se presenciase de mejor manera.

Y lo que se vio durante los primeros cuarenta y cinco minutos fue un calco de cuanto aconteció quince días atrás en la visita del Castilla, y es que el histórico Real Unión huye del viejo cliché de equipo vasco de fútbol directo, todo lo contrario más bien, gustan de jugar la pelota con criterio desde la zona de retaguardia, y a eso habría que unirle la innegable calidad de los hombres de centro del campo y delantera. Ante semejante panorama, el Ebro buscó el usar sus armas para emparejar el choque, presión, líneas bien juntas, y dejar hacer lo menos posible a tu rival.

A fe que lo consiguieron, puesto que no pudo ser más nivelado el primer acto. Los dos se encargaron de guardar bien su meta, y apenas hubo sobresaltos destacables, aunque los más peligrosos los protagonizaron los visitantes. Primero fue Ozkoidi el que obligaba al meta Montoya a desviar a saque de esquina un peligroso disparo. El cancerbero fue también protagonista cuando tras un mal despeje con la cabeza, dejaba el balón a Eizmendi, pero de inmediato, enmendaba su primer fallo, con una actuación meritoria. Por parte local, un par de disparos altos de Txema Pan y un centro chut de Sergio Martínez, detenido con seguridad por Txusta.Ambición zaragozana

Comenzaron los arlequinados con más mordiente el segundo periodo, y en el primer minuto, Kevin Lacruz cruzaba en exceso su tiro. Fue el preludio de la oportunidad más clara para haberse puesto por delante: Sergio Martínez centra desde banda izquierda hasta el segundo palo, donde aparece Gabarre para rematar, aunque flojo, obligando al portero vasco a sacar una buena mano para evitar males mayores. Fue lo más nítido de todo cuanto se había presenciando hasta el momento.

Dentro de la igualdad, parecía que el partido podía decantarse en favor de los de casa, pero todo se torció en breves instantes. Primero era Reche el que enfilaba el camino a los vestuarios, cuando en una falta en el centro del campo, veía la segunda cartulina amarilla. Tocaba defender el punto como oro en paño, pero el segundo puñetazo al mentón llegó a continuación, en un saque de esquina que sacó bien Mujika y Eneko Romo, el delantero centro de los guipuzcoanos, conectaba un perfecto testarazo, haciendo inútil el esfuerzo de Montoya por salvar los muebles.

Para lo que otros muchos equipos supondría venirse abajo, para el Ebro es más bien todo lo contrario. Saben recomponerse a tiempo. Saber esperar su momento para hincar el colmillo a su contrincante.

Todo empezó con una mala cesión de Urkizu a su guardameta, por ese balón peleó Draman, que remató, aunque Txusta repelió, y el rechace de la acción fue a parar a las botas de Gabarre, que desde la frontal, ajustaba un certero lanzamiento pegado al poste, que daba un punto de incalculable valor para un equipo que volvió a dejarse la piel.

Ebro: Montoya, Gil, Alfonso, Maureta, Álex García (Carlos Javier, 72), Reche, Kevin Lacruz (Draman, 72), Santigosa, Gabarre, Txema Pan (Tierno, 72) y Sergio Martínez.

Real Unión: Txusta, Urkizu, Morcillo, Azkoiti, Aimar, Rodellar, Mujika (Barrón, 70), Mikel Alonso (Martins, 67), Eneko Romo (Ribera, 73), Ozkoidi y Eizmendi.

Goles: 0-1, min. 69: Eneko Romo. 1-1, min. 81: Gabarre.

Árbitro: Miguel Ángel Vila Sánchez (Comité navarro). Expulsó a Reche (min. 66). Amonestó a Álex García; Urkizu y Mikel Alonso.

Incidencias: se jugó en el CMF de La Almozara. Alrededor de 500 espectadores. Mañana fría, con ligera niebla.

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