Sorpresivo y violento ataque a una madre y su hija en Zaragoza: apedrean su coche con ellas dentro

La Fiscalía pide penas de cárcel para dos de los jóvenes implicados en el suceso, que se produjo en una esquina de la popular calle Delicias. 

Arco instalado en la calle Delicias para delimitar su paseo comercial
Imagen de archivo de la calle donde se produjo el violento ataque.
Javier Belver

Nadie sabe todavía cuál fue el motivo, pero el sorpresivo e inexplicable ataque sufrido en Zaragoza por una madre y su hija, a las que apedrearon su coche con ellas dentro, podría llevar ahora a prisión a sus agresores: dos jóvenes a los que ni siquiera conocían, pero que las insultaron y amenazaron de muerte, infundiéndoles un miedo enorme. No menos acalorada fue la reacción de estos individuos con los policías que acudieron a auxiliar a la víctima. Según el parte de intervención, les soltaron puñetazos, intentaron morderles y hasta desarmarlos, razón por la que ambos acabaron en el calabozo por varios delitos.

Los hechos ocurrieron el pasado verano en el barrio de Las Delicias, pero ha sido esta semana cuando el Juzgado de Instrucción número 8 de Zaragoza ha dictado auto de apertura de juicio oral contra M. R. N. E., de 25 años, y O. F., de 22, para los que se piden penas de cárcel así como varias multas. Al parecer, hubo más personas implicadas en la agresión, pero serán estos dos jóvenes los únicos que acaben en el banquillo. Pese a su juventud, se trata de viejos conocidos de la Policía, ya que al primero le constan ocho antecedentes y al otro, once. Todos relacionadas con delitos de resistencia, desobediencia, robo con violencia e intimidación o receptación.

Cuando declaró ante la jueza encargada del caso, la víctima más joven contó que el inesperado ataque tuvo lugar en la esquina de las calles Caspe y Delicias sobre las 17.40 del 10 de agosto. Ella había aparcado su vehículo y se encontraba dentro esperando a su madre cuando estos jóvenes empezaron a increparla y amenazarla. “Lárgate de aquí, te vamos a reventar” o “te voy a dar una paliza, te voy a matar”, le gritó uno de los acusados. Acto seguido, sobre su turismo de la marca Peugeot empezaron a llover piedras, botellas de cristal y latas.

La conductora no entendía nada, estaba aterrorizada, pero tampoco quería irse de allí sin su madre, a la que por lo visto iba a recoger todos los días. Cuando llegó la mujer, los agresores también la tomaron con ella profiriéndole expresiones del tipo: “Vieja de mierda, te vamos a cortar el cuello, te vamos a volar la cabeza”. Al pasar por allí y encontrarse con esta escena, un viandante se detuvo para defender a las mujeres. Y en ello estaba cuando pasó por allí un coche patrulla de la Policía Nacional, que intervino de inmediato.

Agredieron también a los policías

Lo primero que hicieron los agentes fue asegurarse de que madre e hija estaban bien para pedir después a los dos jóvenes que se identificaran. Sin embargo, estos no se mostraron dispuestos a colaborar en ningún momento. Todo lo contrario, ambos mostraron una fuerte resistencia. Y en lugar de enseñar a los agentes su carné o pasaporte, uno optó por seguir amenazando a las dos mujeres: “Te vas a cagar; cuando no esté la Policía te vas a enterar”, fueron algunas de las expresiones que les dirigieron.

Uno de los funcionarios trató de calmar entonces a O. F., a lo que este respondió de forma todavía más agresiva intentando propinarle un puñetazo y morderle. Los agentes se vieron obligados a reducirlo, lo que el segundo investigado, M. R. N. E., y un tercer individuo que no pudo ser identificado intentaron impedir. Lo hicieron golpeando al otro policía, al que también quisieron arrebatarle la defensa reglamentaria.

Como consecuencia de este enfrentamiento, los dos integrantes de la patrulla del 091 precisaron de asistencia sanitaria. La puerta del vehículo en el que trasladaron a los detenidos a comisaría también sufrió daños, aunque no tantos como el coche de las mujeres apedreadas, reparación por la que ahora se reclaman cerca de mil euros.

El juzgado acaba de concluir las pesquisas de un caso que todavía no tiene fecha de juicio, pero en el que los dos investigados han sido acusados por delitos de atentado, lesiones y amenazas. La Fiscalía solicita un año y medio de cárcel y multas de 3.480 euros para cada acusado, mientras que la acusación particular, que ejerce el letrado Marco Antonio Navarro en nombre de los policías, eleva a dos años la pena de prisión.

Tras el ataque del 10 de agosto de 2023, madre e hija solicitaron una orden de alejamiento para que los investigados no pudieran acercarse ni comunicarse con ellas. La defensa se opuso, puesto que el domicilio de estas se encuentra junto a un parque donde los dos jóvenes acostumbran a quedar con amigos. La jueza terminó decretando la medida, pero limitó la distancia a 30 metros.

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