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tribunales en zaragoza

Un dedo roto durante una pelea entre dos vecinas de San José lleva a una de ellas a prisión

La Audiencia de Zaragoza le impone una pena de tres años de cárcel y el pago de una indemnización de 21.072  euros por una lesión irreversible.

Las acusadas, durante el juicio celebrado este martes en la Audiencia de Zaragoza.
Las acusadas, durante el juicio celebrado este martes en la Audiencia de Zaragoza.
Toni Galán

La desavenencias y rencillas personales que arrastraban dos vecinas del barrio de San José de Zaragoza acabaron llevándolas a las manos y finalmente a juicio. La refriega se produjo sobre la nueve de la noche del 15 de noviembre de 2017 en el portal del número 4 de la calle de Ángel Ganivet. Ambas mujeres resultaron lesionadas y precisaron de asistencia médica, pero no parecía que la disputa fuera a ir a mayores. Sin embargo, una de ellas sufrió la fractura del dedo índice izquierdo, una lesión irreversible que le impide hacer pinza con el pulgar y cerrar el puño. Y aunque los dedos no son miembros principales, la disfunción que le ha quedado como secuela permanente a la víctima le va a costar tres años de prisión a su vecina, Kinia Anglada Rosario.

Según el relato de hechos probados de la sentencia, la enemistad entre una y otra mujer era evidente y manifiesta. Pero fue aquella noche, cuando una esperaba el ascensor con su niño y la otra bajaba las escaleras, cuando coincidieron en el patio y de los reproches e insultos pasaron a los  golpes y  empujones.

La sentencia de la Audiencia Provincial no es firme, pero de no prosperar un previsible recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), el calentón entre estas dos vecinas llevará a una al centro penitenciario de Zuera. Además de la pena de cárcel, basándose en el informe forense, la Sección Sexta obliga también a la agresora a indemnizar a la víctima con 21.072 euros más los intereses legales.

Durante su declaración en el juicio, tanto Kinia Anglada, de 45 años, como su compañero sentimental señalaron a la otra vecina, Belén C. M., de 31 años, como la inductora de la refriega. Y no solo eso, aseguraron que fue ella misma quien se autolesionó y provocó la fractura del dedo estirándoselo hacia atrás. Pero las explicaciones de los forenses y del perito de la acusación particular han llevado al tribunal al convencimiento de que no fue así, identificando como única responsable de la disfunción a Kinia Anglada. En cualquier caso, los magistrados reconocen que esta también resultó lesionada durante la pelea.

Según el parte médico, la mujer presentaba policontusiones de las que tardó siete días en curar, pero que no le han dejado secuelas. Como autora de las mismas, se condena a Belén C. M. por un delito leve al pago de una multa de 480 euros y a indemnizar a su vecina con otros 280. De lo que la absuelve, tal y como pedía la abogada María Maquieira Estrada, es del delito de amenazas que también le imputaba la otra mujer.

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