Despliega el menú
Zaragoza

Tomás Rubio, 81 años, vecino de Torrelapaja: "No he notado nada de dolor. Me han pinchado muy bien"

Este jueves, en el consultorio de Villarroya de la Sierra, estaban citados 12 mayores de 80 años para recibir la primera dosis de la vacuna contra la covid.

Tomás Rubio y su mujer, Rosario Caballero, delante del centro de Salud de Villarroya de la Sierra.
Tomás Rubio y su mujer, Rosario Caballero, delante del centro de Salud de Villarroya de la Sierra.
Macipe

Tomás Rubio estaba citado para ser vacunado a las 10.00 en el centro de salud de Villarroya de la Sierra y la enfermera lo llamaba tres minutos después de la hora acordada. Además de él, otras 11 personas más estaban llamadas a pasar por las mismas instalaciones para la inoculación que corresponde a las personas mayores de 80 años. A las 10.19, después del correspondiente tiempo de reposo para observar posibles reacciones, Tomás salía por la puerta con la satisfacción de los deberes hechos: "Me han pinchado muy bien. No he notado dolor ni nada".

Esperándole en la puerta estaba Rosario Caballero, su mujer, con quien se ha desplazado en coche desde Torrelapaja, localidad distante a unos 20 kilómetros por la N-234 y donde residen. "Antes de irnos, nos vamos a echar un cafecico en el bar de la gasolinera y luego para el pueblo", explicaba Rubio, quien fue alcalde de Torrelapaja durante 30 años. "Por la tarde daremos una vueltecica, porque delante de casa tenemos una replaceta y hoy ha salido muy bueno". En el mismo turno de vacunación entraban otras cinco personas, llamadas todas ellas por una ATS: "Nos han pedido esperar a ver si nos hacía reacción y como no ha pasado nada, nos han dicho que ya nos podíamos ir".

"Estábamos comiendo el martes y le llamaron, que si quería y dijo que sí, que por supuesto", recordaba Rosario. "Me alegré muchísimo", añadía Tomás y subrayaba que "si queremos matar este virus, tiene que ser así". Acudir este jueves al consultorio de Villarroya ha sido para ellos algo muy normal: "Ya estoy acostumbrado a ponerme la de la gripe desde hace bastante tiempo. Con esta no he tenido nada de nervios, es toda una satisfacción", insistía. Y para ir tampoco ha tenido ningún secreto: "Hemos salido a las 9.20, porque tenía que llenar el depósito en el surtidor".

En años anteriores, ambos se marchaban a pasar unos meses a Zaragoza, pero este año han preferido quedarse en su municipio: "De noviembre de 2019 a julio no pudimos ir. Así que desde julio ya nos hemos quedado por aquí", indicaba. "Normalmente las hijas y los nietos suelen venir una semana sin otra, pero con estas condiciones no han podido. Así que hemos tenido que hacer videollamadas para salir del paso", puntualizaba.

Etiquetas
Comentarios