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Zaragoza

Día del pilar 

Vicente Jiménez llama a la solidaridad y a mirar el futuro "con esperanza" bajo el amparo de la Virgen

Autoridades y fieles han participado este lunes al mediodía en una testimonial Ofrenda tras la misa pontifical.

El hasta ahora arzobispo de Zaragoza y actual administrador apostólico de la diócesis, Vicente Jiménez, ha llamado este lunes a "globalizar la solidaridad", especialmente con las personas más vulnerables, ante la grave crisis provocada por la pandemia e instó a encarar el futuro "con esperanza" bajo la advocación de la Virgen del Pilar.

Este es el mensaje que ha lanzado al mediodía en una contenida homilía de poco más de trece minutos bajo el altar mayor de la basílica del Pilar, donde se han cumplido las restricciones de aforo y solo han podido asistir 366 personas a la misa pontifical que ha concelebrado, entre otros, junto a su predecesor, Manuel Ureña; el obispo emérito de Chiclayo (Perú), el zaragozano Jesús Moliné; el deán del Cabildo Metropolitano, Joaquín Aguilar, y el canónigo y ex vicario general de Zaragoza Manuel Almor.

Vicente Jiménez se ha referido a las "circunstancias extraordinarias" en las que se celebraba este año la festividad como consecuencia de la covid-19. "La pandemia ha sido una auténtica tempestad, pues ha desenmascarado nuestra vulnerabilidad y ha dejado al descubierto nuestras falsas seguridades", ha aseverado antes de añadir que se viven "tiempos de hondo sufrimiento, incertidumbre, perplejidad, que agudizan el cuidado de la fragilidad, especialmente en las personas ancianas".

Jiménez ha insistido en su homilía en la protección de la Virgen, a la que los antepasados acudieron para obtener su protección "en momentos de peligro y angustia, en tiempos de guerra y paz, en épocas de pestes y epidemias". Así, ha asegurado que la columna del Pilar "nunca ha faltado al pueblo ni de día ni de noche", como reza la inscripción de la plaza del Pilar. "Invocamos su poderosa intercesión por todos aquellos que son probados duramente por la pandemia y por cualquier otra aflicción", ha añadido.

Pese a las restricciones impuestas por el coronavirus, el administrador apostólico ha subrayado que la capital aragonesa festeja "con júbilo" el día grande de la Virgen del Pilar, aunque no haya tenido cabida por seguridad "la multitudinaria Ofrenda de Flores, la solidaria Ofrenda de Frutos y el fervoroso Rosario de Cristal". "Hoy la Virgen nos va a contagiar de su amor y donde está la Virgen deben estar los hijos, que tienen que ser buenos, observar todas las normas y disposiciones sanitarias, de higiene, seguridad y la distancia física", ha manifestado.

A su juicio, los creyentes acogen los desafíos de esta crisis "sanitaria, social, económica y laboral" como una llamada a la "conversión pastoral, a la salida misionera y al testimonio personal y en la vida pública".

Homenaje con flores

La ceremonia ha culminado pasada la una de la tarde con una testimonial Ofrenda de Flores ante la imagen de la Virgen que presidía el altar mayor de la basílica, donde se han depositado once ramos. En este acto han participado las autoridades civiles y religiosas que acudieron a la ceremonia. Vicente Jiménez y Joaquín Aguilar han sido los primeros y les han seguido el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón; el general de la Guardia Civil Carlos Crespo; el jefe de Movilidad Aérea, el general Julián Roldán, y el jefe superior de la Policía en Aragón, Juan Carlos Hernández.

No han sido los únicos en testimoniar el fervor pilarista. Los infanticos Pablo y Nicolás también han depositado un ramo en nombre de sus compañeros "y en el de todos los niños del mundo", al igual que han hecho sendos representantes de las asociaciones de caballeros y damas del Pilar y el delegado episcopal de las Cofradías de Semana Santa de Zaragoza, Mariano Gil Royo.

El acto lo ha cerrado un matrimonio vestido con el traje regional, Consuelo Andrés y Marcelino Bona, que a sus 81 y 85 años, respectivamente, no han podido contener las lágrimas. Integrantes del grupo aragonés El Pilar, han lamentado que este año no puedan tener el honor de portar a la Virgen por las calles de la ciudad tras más de tres décadas procesionando con el Rosario de Cristal. "Hemos sentido una gran emoción", ha indicado  entre lágrimas Consuelo Andrés.

Tampoco ha ocultado el alcalde de la ciudad el "orgullo" que sentía por entregar en representación de la ciudad uno de los ramos a la Virgen. "Es una pena no celebrar este día como corresponde. En 2021 lo haremos con el doble de ganas", ha dicho Azcón.

En este sentido, ha manifestado antes de participar en la misa pontifical junto a vicealcaldesa, Sara Fernández, la portavoz del PP, María Navarro, la edil socialista Ana Becerril y el de Vox Julio Calvo, que estas fiestas no se pueden celebrar como a todo el mundo le gustaría, "pero eso no quiere decir –ha resaltado– que no sea el día grande de la ciudad, de la Hispanidad y de Iberoamérica". Y ha añadido: "Esperamos que el de 2021 sea el mejor Pilar en la historia de nuestra ciudad".

Despedida

A las puertas del templo, Vicente Jiménez reconocía que era un día especialmente emotivo para él al ser la última vez que iba a presidir la festividad al frente a la archidiócesis. "El 21 de noviembre, como saben, vendrá ya el nuevo arzobispo. Por tanto, voy a darle gracias a la Virgen que me ha cuidado", ha dicho antes de adelantar que le rezaría para que libre a todos de la pandemia y así celebrar el próximo "con alegría inusitada y fervor multitudinario".

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