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Zaragoza

día del pilar

Los zaragozanos improvisan una ofrenda que no fue multitudinaria pero sí "ejemplar"

No hubo aglomeraciones en el entorno de la basílica del Pilar, pero más de 10.000 personas se acercaron a ver a la Virgen. El alcalde agradece la responsabilidad ciudadana y la hostelería lamenta las pérdidas del día grande.

Algunas personas se acercaron ayer al conjunto escultórico de la fachada del Pilar a depositar ramos de flores.
Algunas personas se acercaron ayer al conjunto escultórico de la fachada del Pilar a depositar ramos de flores.
José Miguel Marco

La crisis sanitaria provocada por la covid-19 convirtió la de ayer en la ofrenda de flores menos multitudinaria y más improvisada que se recuerda en Zaragoza. La suspensión oficial del principal acto del día grande de las fiestas del Pilar hizo que calles habitualmente atestadas de público y oferentes como el paseo de la Independencia, el Coso o la calle de Alfonso I ofrecieran una imagen insólita y ojalá que irrepetible. Faltaron las jotas, la alegría y el colorido del río de claveles, bordados y lentejuelas que cada año inunda el corazón de la ciudad. Lo que no faltó fue el fervor y el cariño hacia la patrona de la Hispanidad, que pese a las insólitas circunstancias acabó recibiendo más de 10.000 visitas a lo largo de la jornada.

El temor a posibles aglomeraciones obligó a activar un enorme despliegue policial, preparado para blindar la basílica y sus aledaños en cuestión de «cinco minutos» si hubiera sido necesario. Pero las constantes llamadas a la prudencia y la responsabilidad calaron en la ciudanía, que en su mayoría se quedó en casa y dio una respuesta «ejemplar». Y así lo destacaba el propio alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, minutos antes de asistir a la misa pontifical. «Durante toda esta semana hemos estado pidiendo a los ciudadanos que fueran conscientes del momento tan complicado que atravesamos y que actuarán con responsabilidad, y creo sinceramente que lo han hecho», subrayaba el regidor.

Pese a la satisfacción que le producía saber que la capital había estado a la altura, Azcón no podía ocultar ayer cierta tristeza. «Ojalá que el de 2021 sea el mejor Pilar en la historia de nuestra ciudad», decía, mirando al futuro en clave optimista.

La seguridad, no solo en el entorno de la plaza del Pilar, sino en toda la capital aragonesa, es estos días la principal preocupación del jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía, Juan Carlos Hernández. De ahí que ayer se mostrará también especialmente contento. «Son casi las doce del mediodía del 12 de octubre y la plaza de Pilar ofrece este estupendo aspecto. No hay aglomeraciones, se respetan las distancias, la gente lleva las mascarillas... El balance es muy, muy positivo», confesaba. «Al margen de algún pequeño incidente ligado al alcohol y la noche, que siempre los hay, hasta el momento, podemos decir que todo va muy bien», añadía.

Y lo cierto es que los números dan la razón al máximo responsable de la Policía Nacional, que junto a la Policía Local activó el pasado viernes un dispositivo especial para todo el puente festivo. Según la Delegación del Gobierno en Aragón, durante la jornada del domingo y las primeas horas de la madrugada del lunes, se impusieron 229 denuncias, menos que las dos jornadas anteriores. Una vez más, la mayoría, 158, fueron por no hacer uso de la mascarilla. Pero también se multó a 21 personas por consumir alcohol en la vía pública; a 26, por tenencia de drogas o armas prohibidas; y a otras 13 por desobediencia o alteración del orden público.

Durante las patrullas nocturnas a las zonas de ocio se abrieron también once expedientes a establecimientos que no respetaban horarios, distancias de seguridad o aforos. En total, entre el viernes y el lunes se han tramitado un total de 807 multas.

Son precisamente los hosteleros quienes menos satisfechos se muestran con este atípico Pilar. Desde Horeca Zaragoza, su gerente, Jesús Boillos, insistía ayer en que «la actividad durante el puente ha sido mucho menor que otro fin de semana», y tampoco se mostraba muy optimista respecto al resto de la semana. «No creemos que vaya a ir a mejor», advertía tras recordar que las limitaciones establecidas por la DGA permanecerán vigentes, al menos, hasta el día 14. Además, apuntaba que el sector hotelero ha sido de los más afectados. «No se ha superado el 35% de ocupación, cuando otros años llegaba al 78%», precisaba.

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