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Zaragoza
Fiestas del Pilar 2019

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Morante: “A veces quisiera huir corriendo de mi personaje”

El diestro de La Puebla del Río toreará el próximo domingo 6 de octubre en la Feria del Pilar.

Morante de la Puebla
Morante de la Puebla
Daniel Tapia

José Antonio Morante toreará el próximo domingo 6 de octubre en la Feria del Pilar. Antes, hoy mismo, el diestro de La Puebla del Río abrirá el cartel más señalado de San Miguel, feria sevillana que tantas veces le apartó de Zaragoza. “A los del sur nos da algo de pereza ir a estas alturas de la temporada”, reconoce, sobre una plaza (La Misericordia) que cumple tres años sin verle hacer el paseíllo. “Bronca y oreja”, reza la reseña de aquella tarde, como síntesis de su idiosincrasia, de su modo de expresar la profesión que lo embruja día y noche. “No he sabido separar un camino del otro”, afirma el último torero artista.

Desde su última actuación en La Misericordia, en 2016, ha tenido tiempo de retirarse, volver y cambiar de apoderado. ¿Qué queda de aquel Morante?

La ilusión de mis seguidores. Eso es lo más importante porque significa que tengo algo distinto, que no soy repetitivo y sorprendo. La afición me sigue esperando.

Un año antes, en 2015, protagonizó una campaña publicitaria que dio la vuelta al mundo. Ada Colau prohibió que su imagen ‘daliniana’ promocionase la Feria del Pilar en Barcelona.

El torero Morante de la Puebla
El torero Morante de la Puebla
Daniel Tapia

Recuerdo que hice hincapié en que esa publicidad se colocase en Barcelona porque Dalí está muy bien visto en España pero no tanto entre los independentistas catalanes. Nunca lo utilizan como imagen separatista porque dejó su obra al estado español. Hubiese sido muy interesante para aquella Feria del Pilar que la campaña circulase por las calles de Barcelona pero no pudo ser. 

Por aquel entonces, recelaba de la política. ¿Qué hizo que cambiase de postura?

Antes, cuando este antitaurino holandés -por el activista Peter Janssen- saltaba al ruedo en una de mis corridas, sentía que nadie me protegía. Con la llegada de Vox cambié de posición. Percibí que hay alguien detrás nuestro, que no estamos solos.

¿Son más peligrosos los antitaurinos o los políticos para la fiesta de los toros?

En un sistema democrático todo es política y, afortunadamente, en los últimos tiempos me da la impresión de que, más allá de Vox, hay otros partidos que se están concienciando de que los toros son cultura y guardan una riqueza incalculable. Ahí está el PP o el PSOE, con Ábalos y Carmen Calvo como defensores. Los antitaurinos me preocupan menos que los políticos porque son minoría. Y las opiniones minoritarias se pierden con facilidad.

Y dentro de la fiesta, ¿qué le preocupa?

A mí lo que más me inquieta es que salga el toro apropiado, y por eso entiendo que sobran los veterinarios. Han estudiado el animal vacuno pero no conocen cuál debe ser el prototipo de toro bravo. Otro problema está en la situación económica de España. Los toros, como cualquier otra fiesta, necesitan alegría. La afluencia de público en las plazas se resiente por la crisis, aunque la cosa no está tan mal como algunos la pintan.

¿Qué significa Zaragoza en el calendario taurino?

Es la última plaza importante y a mí, personalmente, me encanta. La cubierta hace que te sientas cómodo frente al toro y la decoración tiene muy buen aire. No es como otros recintos horribles que parecen un frontón. El único inconveniente es que la feria queda un poco distanciada de lo que es el resto de la temporada y a los toreros, sobre todo a los del sur, nos da algo de pereza venir. Por eso hay años que decidimos acabar en Sevilla, en San Miguel.

¿Situaría al público zaragozano entre los entendidos?

Sí, es cariñoso y serio. Y ese equilibrio es positivo porque a los toros hay que ir a pasarlo bien con rigor. Considero que casi nadie sabe de verdad de este particular mundo, pero Zaragoza tiene cierta categoría.

Esta Feria del Pilar está planteada a la antigua, con varias figuras doblando actuación. ¿Es la mejor solución para la taquilla?

No sé si la repetición de ciertos nombres es la mejor vía para llenar la plaza, pero estoy convencido de que será una feria de grandes entradas. Las estadísticas mandan, y el tiempo le dará (o no) la razón al empresario.

Otro estímulo para los aficionados podría ser que las figuras abriesen el abanico de ganaderías.

A mí personalmente me gustaría que hubiese más variedad, pero las ganaderías no comerciales, por llamarlas de alguna forma, no contribuyen al triunfo. Cuando me he acartelado con ellas, las cosas no han salido porque los toros no han funcionado. Así, uno sale a la plaza con un aire pesimista que no conviene. Esa es la realidad. Al menos, en lo que a mí se refiere.

¿Es la falta de personalidad otro de los grandes males de la fiesta?

Por supuesto. Este es un problema de la sociedad en general. Tendemos a copiar al que triunfa, y las copias son baratas. Antes no había tanta prensa, se mantenían los círculos íntimos y las personas tenían carácter propio. Ahora todo se ha globalizado.

¿Quedan toreros artistas?

Sí. Nunca hablo de los demás y, sin necesidad de hacerlo, puedo decir que alguno queda. Ya sabes a quién me estoy refiriendo… (risas).

¿Es Morante de la Puebla las 24 horas del día o queda espacio para José Antonio?

Van unidos. No he sabido separar un camino del otro. Rodolfo Rodríguez decía que se convertía en ‘el Pana’ y después volvía a ser Rodolfo. Yo soy un mismo personaje, aunque a veces me gustaría huir corriendo de él.

¿En qué invierte sus ratos alejados del toro?

-Disfruto paseando con mis perros de caza y en el huerto. También me gusta estar pendiente de los albañiles que tengo trabajando en casa. Siempre he percibido que los hombres que se dedican a este oficio son humanos, sencillos, y me encanta charlar con ellos.

¿Está cerca el final de Morante?

Por el día pienso que sí, que la retirada va a llegar pronto. Cuando me acuesto vuelvo a soñar con ser torero.

Y el final de toros, ¿se lo imagina?

No. Estoy tranquilo porque últimamente los políticos españoles están sabiendo mantenerse al margen del europeísmo. Aprecio un despertar frente a esa tendencia tan peligrosa para la fiesta. La política manda en todo y creo que se nos está volviendo a respetar. Confío en que esto no acabe nunca.

¿Dormiría por las noches si Podemos, partidario de un referéndum sobre tauromaquia, hubiese entrado en el Gobierno de España?

-Yo quizá sí dormiría, pero estoy convencido de que muchos jóvenes que sueñan con ser toreros no lo harían. Supondría una amenaza porque, aunque dentro del PSOE se advierten buenas intenciones, todos sabemos que este partido se contradice mucho. No siempre hacen lo que dicen.

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