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Zaragoza

sucesos

Un conductor ebrio destroza la fachada de una farmacia en Santa Isabel y se fuga

Al huir chocó contra un vehículo aparcado y la Policía Local lo detuvo poco después en Movera.

Un joven de 29 años ha sido detenido este sábado por la Policía Local después de que causara importantes daños en una farmacia del barrio de Santa Isabel al perder el control del vehículo que conducía en estado ebrio. 

Tras esta primera colisión, el infractor, identificado como J. R. C., huyó del lugar en dirección a Movera y por el camino chocó contra el remolque de un turismo que estaba aparcado. Los agentes lo localizaron en la avenida de este último barrio, donde había abandonado el coche, y lo arrestaron como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.

Los hechos ocurrieron sobre las 7.50, en la esquina de las calles de Brazal Candala y Norte del barrio zaragozano. En ese chaflán está situada la farmacia de Elena Aguilar Teixeira, que en ese momento se encontraba cerrada puesto que no le tocaba guardia. Probablemente por la influencia de las bebidas alcohólicas unida a la velocidad, el conductor perdió el control del turismo, se subió a la acera y se empotró en la entrada de la botica.

Los daños que causó fueron cuantiosos ya que destrozó todo el cerramiento, tanto la persiana como la puerta, así como expositores con género. A pesar de los desperfectos que también tuvo en su coche, el infractor dio marcha atrás, lo sacó del interior y se marchó.

Pasado el mediodía los Bomberos de Zaragoza seguían trabajando en la farmacia para retirar las cristaleras y la persiana rotas, apuntalar el cerramiento y retirar los trozos de falso techo que colgaban con peligro de desprenderse.

Elena Aguilar contaba en el lugar de los hechos que, por suerte, el establecimiento estaba cerrado cuando ocurrió el accidente y no hubo lamentar daños personales. Sin embargo, los materiales son cuantiosos, aunque mostró su firme intención de abrir al público este lunes. «Afortunadamente tenemos otra entrada y mientras reparan los desperfectos, los clientes pueden acceder por ella», señalaba.

La farmacéutica tuvo que pedir la ayuda de los bomberos porque la aseguradora no tenía personal para enviar el sábado por la mañana y tanto la puerta como la persiana colgaban con peligro de caerse.

Mientras, el conductor fue trasladado a las dependencias policiales, después de que en el control de alcoholemia superara el límite de la tasa penal establecida. Luego fue puesto en libertad a la espera de un juicio rápido en el que también tendrá que comparecer la perjudicada.

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