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Un menor rompe la nariz a una mujer y ataca luego a otra para quitarles el móvil

El agresor, de 15 años, perpetró los dos asaltos de forma consecutiva y lesionó después a los tres policías que lo detuvieron en Conde de Aranda.

La primera agresión se produjo en la plaza de José María Forqué de Zaragoza.
Oliver Duch

La Policía Nacional comienza a estar preocupada por el significativo repunte que están experimentando los robos y asaltos perpetrados en Zaragoza por menores y jóvenes en el umbral de la mayoría de edad. Y no solo le inquieta la excesiva frecuencia con que se están produciendo estos delitos, sino también la desmedida violencia con que actúan algunos de estos chavales. Como ejemplo, la detención el pasado miércoles, 24 de abril, de un adolescente de solo 15 años por dos ataques prácticamente consecutivos a sendas mujeres: uno en la plaza de José María Forqué, donde rompió la nariz a la víctima, y otro en el paseo de Echegaray y Caballero, donde asestó un fortísimo puñetazo en el rostro a una joven. Y todo para arrebatarles el teléfono móvil.

Según el atestado policial, fue un testigo del asalto registrado junto al río Ebro quien llamó a la sala del 091 sobre las 21.30 para informar de lo ocurrido. Contó que los autores eran tres jóvenes que habían abordado a la viandante por la espalda mientras hablaba por teléfono, para huir después por la calle Aguadores en dirección a Conde de Aranda. Hasta allí se desplazaron enseguida varias patrullas de la Policía Nacional, que gracias a la información facilitada lograron identificar y detener a dos de los agresores, de 15 y 16 años. El testigo corroboró sin ningún genero de dudas que ambos habían participado en el ataque –un tercero había conseguido darse a la fuga– y que el que llevaba puesta una gorra blanca era quien había asestado el puñetazo a la joven.

Cuando los agentes pidieron a los detenidos que se identificaran, estos dijeron ser menores extranjeros no acompañados (menas) y estar acogidos en un centro de la DGA. Al contactar con este para contrastar la información, un responsable explicó a la Policía que efectivamente tenían a dos chicos con esos nombres, pero que ambos estaban en ese momento durmiendo en sus camas. Así pues, los dos arrestados fueron trasladados a comisaría para averiguar su verdadera identidad.

La actitud del más joven de los menores arrestados no fue ni mucho menos colaboradora, ya que empezó a golpearse la cabeza contra el furgón policial. Varios agentes trataron de sujetarlo para evitar que se autolesionara, pero el detenido empezó a soltar patadas y puñetazos y acabó lesionando a tres de los funcionarios, que tuvieron que pasar después por el Hospital Provincial.

Lo identificaron en urgencias

La casualidad quiso que cuando llevaron al menor a urgencias para que lo examinaran, una mujer a la que poco antes habían fracturado la nariz en la plaza de José María Forqué identificó al adolescente como su agresor. Es más, dijo que cuando el asaltante se abalanzó sobre ella llevaba puesta una sudadera con capucha oscura y con la parte trasera de color rojo, descripción que coincidía plenamente con la prenda que vestía el menor detenido por golpear a la otra mujer en Echegaray y Caballero. Al parecer, este ataque se había producido apenas unos minutos después del de la víctima que se encontraba en urgencias.

Por todo ello, al detenido se le han abierto diligencias por dos robos con violencia y un delito de atentado (con tres agentes lesionados). En el atestado remitido a la Fiscalía de Menores se destaca la "gran agresividad y violencia" del adolescente, que al parecer había sido arrestado detenido ya con anterioridad por hechos similares. El historial delictivo que arrastra y la virulencia con la que se emplea este chico a tan corta edad no dejan de sorprender y preocupar a la Policía, que temen que siga delinquiendo y las consecuencias puedan ser incluso más graves.

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