Zaragoza

Dos nuevos sonómetros miden el ruido de la fiesta en la calle Mayor y en Espoz y Mina

La asociación Stop Ruido Casco Histórico reconoce que el Ayuntamiento está comenzando a reaccionar ante el problema del ocio nocturno y, prueba de ello, es la consulta pública a la que está siendo sometida la nueva Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica de Zaragoza.

Dos nuevos sonómetros miden el ruido de la fiesta en la calle Mayor y en Espoz y Mina
Raquel Labodía

Desde hace unos días, dos nuevos sonómetros miden el ruido generado por el ocio nocturno en la calle Mayor y en Espoz y Mina, dos de las vías más concurridas por quienes salen de marcha durante la noche zaragozana. La asociación Stop Ruido Casco Histórico Zaragoza, integrante de la Plataforma de Afectados por el Ocio Nocturno, ha sido la encargada de instalar estos dos nuevos aparatos para cuantificar de manera exacta el ruido que deben soportar los vecinos de la zona cada fin de semana. Estos sonómetros se suman al que ya instalaron hace unos meses en el Tubo.

“Queremos hacer todavía más visibles los problemas que tenemos en la zona para que, tanto la administración, como la Policía y el Gobierno de Aragón, vean que no solo se trata de una calle concreta”, explica Antonio Pérez, presidente de la asociación Stop Ruido, que asegura que los primeros resultados que han obtenido han sido “espectaculares”. El sonómetro instalado en la calle Mayor ha determinado que, durante los jueves, viernes y sábados, en la franja que va desde las 23.00 a las 7.00, el ruido supera los niveles permitidos. La normativa dice que, durante esta horquilla y en zonas residenciales, no se deben rebasar los 55 decibelios. No obstante, la noche del jueves 20 de diciembre la presión sonora alcanzó los 69,2 decibelios. “En Espoz y Mina también se superan los decibelios permitidos en el 90% de las horas nocturnas”, aseguran desde el colectivo.

Los días previos a las fiestas navideñas han sido especialmente duros para el descanso de los vecinos de esta zona del Casco. Sin embargo, recuerdan que su objetivo no es acabar con la fiesta y son conscientes de que las celebraciones de fin de año traerán consigo las molestias habituales. “En Nochevieja habrá jaleo y nos aguantaremos. No estamos en contra del ocio nocturno, sino de la falta de civismo”, apunta Pérez. “Esto no es cosa de un día ni de dos. Sabemos que son fechas en las que la gente viene a divertirse”, comenta. Lo grave para el colectivo es que esta situación sea una constante cada fin de semana.

Dos nuevos sonómetros miden el ruido de la fiesta en la calle Mayor y en Espoz y Mina

“La consulta pública de la Ordenanza contra el ruido es esencial”

Los datos que la asociación vaya recabando se remitirán a los grupos políticos y a la Policía Local, según ha explicado el presidente de Stop Ruido. Esta fórmula, que ha sido la empleada por la agrupación desde su creación la pasada primavera, ha permitido poner cifras al ruido que genera la fiesta y ha hecho que el Ayuntamiento de Zaragoza comience a tomar medidas al respecto.

A principios de noviembre, Stop Ruido y las asociaciones Unión Vecinal Cesaraugusta, Escuela y Despensa, de Afectados Plaza del Pilar y las de vecinos de La Harta, Las Cuatro Esquinas, La Huerva, Lacunza y Vía Romana unieron sus fuerzas y se constituyeron como Plataforma de Afectados por el Ocio Nocturno. Y Pérez reconoce que, desde entonces, “algo ha cambiado”. “Hemos visto que unidos tenemos más voz. Vamos a hablar, pero sobre todo, a demostrar”, explica.

Pérez considera que “Hay gente en el ayuntamiento que sí que ha reaccionado ante el problema”, y cita como ejemplo la reunión que mantuvo la Plataforma con Teresa Artigas, concejala de Medio Ambiente y Movilidad, el pasado 12 de diciembre.

En dicho encuentro, Artigas repasó el borrador de la nueva Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica de Zaragoza, un texto que permanecerá abierto a consulta pública hasta mañana. “Muchas de nuestras reivindicaciones ya están ahí, como la creación de un mapa de ocio nocturno”, señala Pérez, que considera que esta consulta “es esencial, porque son los ciudadanos los que tienen que decir si algo está bien o mal”.

El representante de Stop Ruido reconoce que lo que han leído de la nueva ordenanza les gusta, “siempre y cuando se aplique y se cumpla”. Además, anima a quienes todavía no lo hayan hecho a participar en la consulta, ya que asegura que cualquier tipo de ruido puede afectar a la salud y al descanso de los vecinos. “No solo se trata del ruido que genera el ocio nocturno, sino también del que provoca el tráfico, los polígonos industriales o las vibraciones”, recuerda.

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