Zaragoza

Rescate frustrado de un perro que ha quedado atrapado en el derrumbe de una casa en Novallas

Bomberos del parque de Tarazona se han desplazado hasta la localidad alertados por los vecinos y la Guardia Civil, pero no han podido rescatar al animal, que sigue bajo los escombros.

Derrumbe de la vivienda donde permanece atrapado un perro anciano en Novallas.
Derrumbe de la vivienda donde permanece atrapado un perro anciano en Novallas.
Facebook/E.O

Un perro anciano permanece atrapado tras el derrumbe de una casa en la localidad zaragozana de Novallas, donde este jueves se cayó parte de la vivienda y el animal quedó sepultado con vida en el interior, según han informado testigos presenciales.

Al parecer, la familia de propietarios tuvo que abandonar la casa, ubicada en el número 6 de la calle de Santa Teresa con San Blas, y el animal quedó atrapado en el interior tras un segundo derrumbe inesperado. 

Los Bomberos del Parque de Tarazona y efectivos de la Guardia Civil se han personado este lunes por la mañana en la vivienda para tratar de rescatar, sin éxito, al animal. Según ha relatado el jefe de la operación de bomberos, en estos momentos hay "un peligro inminente para las personas y mientras no haya seguridad para los intervinientes en el rescate del animal, no podemos acceder allí porque cualquier desescombro puede derribar completamente el edificio".

Numerosos vecinos, temiendo por la vida del perro, se han movilizado a través de las redes sociales, donde desde el pasado jueves piden ayuda a voluntarios y autoridades para salvar la vida del animal, que permanece atrapado. Por su parte, el alcalde de Novallas, el socialista Jesús Fernández, asegura llevar todo el fin de semana coordinando la operación de rescate con Bomberos y Guardia Civil. "Todos queremos salvar al perro, pero tenemos que entender que es un animal de 15 años, con un tumor en fase terminal, y el propietario no quiere poner en riesgo la vida de nadie por la delicada situación en la que se encuentra ahora mismo la casa. No podemos hacer más de lo que estamos haciendo", subraya en defensa de los profesionales que se han desplazado hasta el lugar.

Según han informado desde el cuerpo de Bomberos, la familia fue evacuada tras el primer derrumbe. Los propietarios son una mujer de 93 años y su hijo, que han sido reubicados dentro del municipio. "El Ayuntamiento se está preocupando por estas personas y entre los vecinos se han encargado de darles alojamiento", añaden los bomberos, que siguen en estos momentos reunidos con el alcalde para buscar una solución a la situación del perro.

"El perro está bajo los escombros, y para acceder a él y sacarlo hay que iniciar el desescombro en esta propiedad particular derruida. Todo lo que hagamos en la estructura del edificio pone en riesgo la estabilidad del mismo y nos viene en contra", comenta preocupado el jefe de la operación, que lleva toda la mañana del lunes en la zona con otros efectivos del parque de bomberos de Tarazona.

Según relatan, el animal quedó completamente atrapado bajo los escombros tras un segundo derrumbe ocurrido este viernes. Tantos los dueños como otros vecinos de la localidad que están preocupados por él han acudido a darle agua y comida, alertados por los aullidos, pero la situación es cada vez más compleja. Testigos presenciales indican a Heraldo.es que el animal no fue evacuado tras el primer derrumbe porque un técnico le dijo a los dueños que en principio no había peligro. Sin embargo, la situación se dio la vuelta a los pocos minutos, mientras realizaban la mudanza los propietarios, y el animal quedó atrapado dentro.

"Hasta entonces el perro estaba bien, se le llevaba agua y comida y, con mucho cuidado al abrir la puerta, el animal salía. Fue 20 minutos después de salir la familia cuando otra parte de la vivienda se vino abajo y se oyó un fuerte estruendo, con lo cual al animal desde un primer momento se le dio por muerto", relata Esperanza Omeñaca, vecina de la localidad. El sábado por la tarde, varios habitantes de Novallas que vivían por la zona comenzaron a oir al perro ladrar, aunque cada vez "más débil", según cuentan.

"Tiene mala pinta... El edificio es para verlo. Cualquier persona que se acerque por allí corre riesgo importante", alertan los bomberos. El acceso a la vivienda ha quedado precintado para advertir del inminente riesgo de derribo a los vecinos de los alrededores.

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