Zaragoza

Un aguado fin de fiesta

La lluvia obligó a suspender el concierto en la plaza del Pilar y a cerrar el parque Río y Juego. Algunos otros actos se tuvieron que hacer a cubierto.

Tormenta en Zaragoza
Oliver Duch/F. Jiménez

Las fiestas del Pilar acabaron con una protagonista indeseada: nadie había invitado a Zaragoza a Leslie, pero la tormenta tropical -ya muy debilitada- se asomó a orillas del Ebro y trastocó el último día de celebraciones. La lluvia obligó a cerrar el parque Río y Juego en el frente fluvial de la Expo e hizo suspender también el concierto previo a la traca final en la plaza del Pilar.

Estaba previsto que la Orquesta Sinfónica Ciudad de Zaragoza acompañara a músicos como Biella Nuei, María José Hernández y Pepín Banzo, y aunque a las cinco de la tarde los artistas hacían sin mayores complicaciones las pruebas de sonido, media hora después cayó un manto de agua sobre la plaza y los cuadros eléctricos del escenario quedaron empapados. Así las cosas, la recomendación era suspender un espectáculo en el que también iban a participar los tambores de la Humildad, el coro infantil de Amici Musicae y el Palotiau de Aragüés del Puerto.

Contrariados, en el Ayuntamiento insistían en que esa forma de jarrear iba a durar apenas un cuarto de hora y en que los fuegos artificiales se mantenían: "La pólvora está seca, los fuegos están bien resguardados y, a no ser que se levante mucho viento, podrán prenderse". Y así fue. Pasadas las diez de la noche, la arboleda de Macanaz, la plaza del Pilar y -en realidad- media ciudad comenzó a iluminarse gracias a la tralla de la Pirotecnia Zaragozana. Eso sí, en las riberas había menos gente que otros años, porque el ambiente seguía húmedo.

Los fuegos artificiales ponen el broche a las Fiestas del Pilar

Las calles ya distaban mucho de ser el bullicioso escenario festivo de los últimos ocho días. Sin ir más lejos, la muestra aragonesa situada en el paseo de Echegaray y Caballero comenzó a desmontarse por la mañana debido a la aparición de la lluvia. Tampoco pudo montarse el mercadillo de Las Armas y las poco propicias condiciones meteorológicas hicieron que el concierto de Coli Self y Linn da Quebrada, que se iba a celebrar en la plaza Mariano de Cavia, se trasladará al interior de Las Armas. Igualmente, las actividades del Pilar Joven previstas en la plaza de Miguel Merino se mudaron a la sala Multiusos.

En cualquier caso, pese a este final agridulce, las fiestas del Pilar de 2018 se recordarán por su masiva participación y por haber batido algunos récords difícilmente igualables. El concejal de Cultura, Fernando Rivarés, hizo un balance muy positivo de lo que -dijo- es "el gran festival de arte de otoño del sur de Europa". "A veces es complicado transmitir el concepto al que nos gusta referirnos como ‘festival de festivales’, pero de lo que no cabe duda es de que es un modelo que funciona y que atrae cada día a más turistas", afirmaba el edil de ZEC antes de ofrecer algunas elocuentes datos que "demuestran que estas fiestas se viven en la calle".

Galería:Bscate en las fotos de la Ofrenda de Flores 2018 General
Los actos tradicionales vuelven a ser lo más valorado por los zaragozanos y no solo por las encuestas de satisfacción sino que también, en cifras, se puede comprobar que han sido los más exitosos. La Ofrenda de Flores del pasado viernes batió récord histórico de participantes (con 310.000 oferentes durante quince horas), y otros actos clásicos y solemnes de las fiestas también fueron multitudinarios: en el Rosario de Cristal procesionaron 10.000 personas, otras 6.000 más se sumaron a la Ofrenda de Frutos y las actuaciones de jotas en la plaza del Pilar sumaron 67.000 espectadores.

Ni qué decir tiene que el pregón es siempre un acto masivo -al protagonizado por siete mujeres el pasado día 6 asistieron 195.000 personas-, y las distintas sesiones de fuegos artificiales (sin contar la de anoche) maravillaron a unos 81.500 zaragozanos. En total, de los actos tradicionales de las fiestas, según el Consistorio, disfrutaron 890.600 personas.

Otras cifras curiosas y relevantes son las que dicen que por el Espacio Zity han pasado 110.350 espectadores (ojo, que la programación sigue el fin de semana que viene) y que el concierto de Kase.O congregó a unas 95.000 personas, el doble que el de Chenoa, por ejemplo.

Tormenta en Zaragoza

(Fotografía: Oliver Duch)

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