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Zaragoza

La lucha por sobrevivir en las riberas del Ebro

Varias concesiones del parque del Agua y la ribera siguen sin pagar su canon al Ayuntamiento. El parque aventura, el tren y el embarcadero reflotan y algunos negocios cambian de manos. El canal de aguas bravas y el puerto de Vadorrey, que tuvieron un coste millonario, cerrados.

Las obras de la residencia de mayores finalizarán en septiembre. Ya hay una fachada terminada.
Las obras de la residencia de mayores finalizarán en septiembre. Ya hay una fachada terminada.
Oliver Duch

Las concesiones que salpican las riberas del Ebro y el parque del Agua siguen luchando por sobrevivir. Varios de estos negocios tienen serias dificultades para pagar su canon mensual o anual al Ayuntamiento –concretamente, a la sociedad municipal Desarrollo Expo–, mientras que otros han tenido que cerrar o han cambiado de manos. También hay quienes cumplen con sus obligaciones, y otros que han decidido apostar por esta zona e invertir para reflotar algunos negocios.

Con la celebración de la Expo, de cuya inauguración se cumplen diez años esta semana, se recuperaron para el disfrute ciudadano las riberas y el meandro de Ranillas. El Ayuntamiento decidió repartir por estas zonas un buen número de negocios, relacionados principalmente con el ocio y la hostelería. Hay bares y restaurantes que van desde Ranillas a Vadorrey, pasando por el Canal y los depósitos de Casablanca. Pero en este grupo de concesiones también está el campin municipal, el pabellón de ceremonias del parque del Agua, un centro hípico, unos campos de fútbol, una guardería, un club canino, un campo de golf y varios huertos, entre otros negocios.

Desde el principio, las dificultades para muchos de ellos fueron tremendas. Probablemente los ejemplos más claros y más conocidos sean la navegación fluvial de los barquitos por el Ebro –ya desterrada– y el canal de aguas bravas –cerrado tras una tortuosa historia de problemas técnicos y estructurales y de fracasos empresariales–.

Pero hay muchos más. Hace dos años, el Ayuntamiento hizo público un informe que reflejaba que las concesiones que salieron de la Expo adeudaban al Consistorio casi 2,5 millones de euros, aunque 1,8 correspondían al centro termal y al golf. El año pasado la situación no era mucho mejor. Y este 2018, según ha podido saber este periódico, hay varias concesiones que siguen sin pagar su canon al Ayuntamiento.

Solo 50.000 euros pagados

Según estas cuentas, hay cuatro empresas que no han pagado ni una de las seis facturas que el Consistorio les ha girado este año, y otras cuatro que han abonado solo una. Además, hay otros ocho que no han cumplido con su canon anual. En algunos casos tienen todo el año para hacerlo, pero también hay negocios que llevan varios años sin pagar. Las cuentas de este año revelan que de los 194.485 euros que ha facturado el Ayuntamiento a estas empresas, de momento solo 49.558 han entrado en las arcas municipales, mientras que 144.926 siguen pendientes de cobro.

Alfredo Coloma, presidente de la asociación de empresas concesionarias del parque del Agua y las riberas, apunta que los negocios "han pasado por muchas dificultades", porque "invirtieron mucho dinero que no es fácil recuperar". No obstante, confía en el modelo de negocio que se creó, porque para él "unos negocios atraen a otros". "Si hubiera solo uno o dos, vendría menos gente al parque del Agua", sostiene.

Esas sinergias son la apuesta de los gestores del Acuario, que lleva el grupo empresarial del Parque de Atracciones. Ahora también se han hecho con la gestión de Las Playas, una de las concesiones que ha sufrido graves problemas económicos. Los nuevos gestores han pagado la deuda de los anteriores, y prevén reactivar el espacio especialmente a partir del año que viene, cuando serán dueños a todos los efectos. Además, también llevan la concesión que engloba el canal de aguas bravas, el embarcadero con sus barcas en forma de patos, el parque multiaventura y el tren. Salvo el ruinoso canal de aguas bravas, el resto de atracciones o se han puesto en marcha o lo harán la semana que viene.

David Morte, consejero delegado de la empresa, cree que el parque del Agua tiene futuro, tanto por la gente que va allí "a pasar la tarde" como por "los grupos que reservan actividades". Como ejemplo, cita un paseo en el tren para 80 personas que tiene contratado para la semana que viene.

En el caso del canal de aguas bravas, que costó casi seis millones de euros, la solución es más complicada. El Ayuntamiento ha reclamado a las constructoras que, diez años después, reparen los daños estructurales que provocan pérdidas de agua. Si no lo hacen, el Consistorio acometerá los trabajos, puede que este mismo verano. Con el canal arreglado, se buscará una solución para la concesión. El puerto de Vadorrey, otra infraestructura millonaria, también está cerrada. La intención es sacar el concurso y adjudicarlo este mismo año. ?

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