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Zaragoza

La víctima del incendio provocado por su ex en Torrero sigue teniendo protección policial

El detenido está en prisión preventiva desde el pasado mes de agosto por presuntos delitos de intento de homicidio, lesiones, daños y quebrantamiento de una orden de alejamiento.

La Policía Nacional investigó el incendio que se produjo en la vivienda de la calle Francisco Izquierdo Molins.
La Policía Nacional investigó el incendio que se produjo en la vivienda de la calle Francisco Izquierdo Molins.
Toni Galán

A pesar de que Manuel O. L. está en prisión desde que en agosto quemó presuntamente el piso de su ex, Tamara T., esta sigue vigilada por la Policía Nacional. Los agentes están pendientes cada día de su vida, aunque han pasado de convivir las 24 horas con ella, cuando su situación fue calificada de máximo riesgo, a hacerlo por teléfono, ya que se valoró que el peligro había disminuido.

Las consecuencias del incendio para ella y sus hijos han sido graves. El pequeño, de 5 años, al que un policía local rescató de debajo de la cama donde se había metido aterrorizado por las llamas y el humo, sufre pesadillas todos los días y está siendo atendido por educadoras de su centro cívico y de la Casa de la Mujer y lo ahora lo va a tratar un psiquiatra del Hospital Miguel Servet.

"Mi hijo mayor (de 12 años) me ha dicho que quiere ir a declarar en el juicio que se celebre por el incendio y sin hacerlo detrás de un biombo, porque quiere que quien estuvo a punto de matarnos pague por lo que ha hecho”, explica la víctima.

En estos dos meses ha tenido que buscar un piso alternativo al que residían de alquiler, ya que este quedó arrasado por las llamas. La sociedad municipal Zaragoza Vivienda les encontró uno, pero era pequeño para la pareja y dos niños. "Estamos en un piso de una amiga a la espera de que me enseñen otro. Zaragoza Vivienda se están portando muy bien”, agregó la víctima.

Tamara V. T. continúa teniendo miedo. Buena muestra de ello es que hace unos días acudió al colegio con sus dos hijos y se asustó al ver que estaba allí un amigo de Manuel O. L., al que este llevó como testigo al juicio celebrado contra él por haberla agredido seis días antes del incendio en un bar de la calle de Pablo Parellada. “Ese día avisé a la Policía Nacional y vinieron enseguida dos coches para protegerme por si acaso”, explica Tamara V. T.

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