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ZEC y PSOE avivan su crisis permanente

El enfrentamiento entre el gobierno y los socialistas ha llegado a un punto crítico esta semana y ha puesto en riesgo la negociación del presupuesto municipal de 2018.

Carlos Pérez Anadón conversa con el alcalde, Pedro Santisteve, en un pleno del pasado junio.
Carlos Pérez Anadón conversa con el alcalde, Pedro Santisteve, en un pleno del pasado junio.
Oliver Duch

Lo comentan concejales de todos partidos del Ayuntamiento de Zaragoza. "Es el peor inicio de una negociación presupuestaria desde que llegó Santisteve", "el ambiente es muy malo", "no hay mimbres para un acuerdo", "las próximas semanas van a ser un carrusel", "las relaciones están más tensas que nunca"... Así resumen un clima de crisis que afecta sobre todo a PSOE y ZEC y que va a más. Y en el horizonte se empieza a perfilar incluso la posibilidad de que no haya presupuestos en 2018.

El enfrentamiento, existente desde el principio de la corporación, se ha agravado la última semana. Y eso pese a que la izquierda ha rubricado en el pleno su acuerdo fiscal. Pero ese pacto tiene mucho de espejismo, dado que se rubricó en septiembre y desde entonces todo ha ido a peor y en todos los frentes.

Los socialistas se consideran "agredidos" por ZEC. La decisión del gobierno de reactivar la municipalización del servicio de atención teléfonica 010 pese a la oposición de los socialistas o de tratar de retrasar la disolución de la sociedad Zaragoza Desarrollo Expo han tensado las relaciones. El malestar creció con el anuncio del concejal Pablo Muñoz de romper relaciones con el PSOE por considerar que este partido bloqueaba sus proyectos o con la baja ejecución de sus enmiendas en los presupuestos.

Esta semana, ZEC ha sacado toda su artillería contra el PSOE por no lograr su apoyo a la municipalización del 010. Y no solo el protagonista ha sido el concejal Alberto Cubero, siempre proclive al exceso verbal con los socialistas. A la crispación se ha sumado incluso el concejal de Economía, Fernando Rivarés.

Esto ha elevado el malestar del PSOE y su sensación de que ZEC no quiere que haya presupuestos el próximo año. Los socialistas creen que Santisteve, antes que aprobar las cuentas de 2018, prefiere aferrarse al victimismo de cara a las elecciones de 2019 y maquillar su falta de gestión. En este contexto, cuando se les pregunta por el presupuesto, responden con un "no hay prisa".

Cuestión de confianza

En ZEC asumen que existe el riesgo de que no haya presupuesto en 2018 o que incluso haya que aprobarlo sin apoyos mediante una cuestión de confianza, una opción que consumaría la ruptura de gobierno y oposición. Pero creen que primarán los criterios de oportunidad política sobre los agravios y los incumplimientos. "Lambán necesita a Podemos para aprobar sus presupuestos", sostienen. Hasta ahora, el PSOE siempre ha puesto por encima sus intereses en la DGA, la institución que gobierna, sobre la estrategia de oposición municipal.

No obstante, fuentes de los comunes advierten de que desde el proceso de primarias en el PSOE, en el que salió reelegido como secretario general Javier Lambán, se han enrarecido las relaciones. Hay que tener en cuenta que el sector del portavoz municipal, Carlos Pérez Anadón, alineado con el líder autonómico, se ha consolidado tras el proceso al imponerse en Zaragoza capital y los comunes lo saben. "Sus primarias han reforzado la estrategia de bloqueo contra ZEC", sostienen fuentes del gobierno.

Para los comunes, la palabra clave es "bloqueo". Y ante eso, avisan, no piensan eludir la confrontación. De hecho, después de que los socialistas, junto al PP y Ciudadanos, tumbaran la municipalización del 010, ZEC repitió la jugada de llevar una propuesta sin acuerdo con los socialistas.

Dos días después del fiasco del 010, Muñoz anunció que someterá a votación la recalificación de los terrenos de los antiguos depósitos de Pignatelli, pese a que además de salir derrotado, puede elevar la tensión y agravar su aislamiento político. "Si la vía de la negociación se agota, hay que evidenciar las posiciones de grupos, que la ciudadanía lo sepa", dice un edil de ZEC. En el horizonte están además otras municipalizaciones, como la del servicio de parques, que los comunes saben que el PSOE no apoyará.

Aunque CHA esta semana ha amenazado a ZEC con no negociar el presupuesto de 2018 si no se mejora la ejecución de sus enmiendas, los nacionalistas no renuncian a seguir jugando un papel mediador en esta crisis permanente. Los nacionalistas creen que "hay que rebajar la tensión".

¿Dos presupuestos a la vez?

El portavoz nacionalista, Carmelo Asensio, defiende reunir a todos los partidos de izquierdas en una mesa que permita negociar "los dos presupuestos a la vez, el del Ayuntamiento y la DGA", pese a lo que esto supondría para la autonomía política municipal. Este planteamiento iría en paralelo a otros factores que amenazan aún más las relaciones no solo políticas en los grupos de izquierda, sino también las institucionales. El Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA) puede avivar la crisis (en Podemos ya hay voces que quieren trasladar este asunto a la negociación del presupuesto autonómico). En este contexto, agravado por la tensión entre PSOE y Podemos por el conflicto de Cataluña, todo puede pasar y más en un año preelectoral en el que las diferencias se acentuarán aún más.

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