Despliega el menú
Zaragoza

Los vecinos de Tío Jorge-Arrabal preparan actividades culturales

Habrá las visitas guiadas en el Centro de Interpretación de San Lázaro, uno de los más desconocidos del patrimonio cultural.

Foto archivo de Fernando Rivarés en el Centro de Interpretación de San Lázaro.
El Centro de Interpretación de San Lázaro, abierto al público
Miguel Gracia García

Los ciudadanos podrán visitar los restos arqueológicos que alberga el Centro de Interpretación de San Lázaro, junto al Puente de Piedra, tras el convenio de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento Zaragoza y la Asociación de Vecinos Tío Jorge-Arrabal, serán los vecinos quienes se harán cargo de realizar visitas turísticas guiadas y otras actividades en este espacio, uno de los más desconocidos de nuestro patrimonio cultural.

Para realizar esta tarea, la Asociación de Vecinos Tío Jorge-Arrabal dispone de un grupo de voluntarios, formados como guías turísticos de este barrio de la margen izquierda, que, de forma altruista, realizan acciones de información, promoción y difusión de los elementos artísticos y culturales que alberga el barrio del Arrabal, ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza en una nota de prensa.

Se encargarán de la apertura al público de manera puntual del Centro de Interpretación de San Lázaro, y de realizar visitas guiadas a sus instalaciones y a los restos arqueológicos que alberga del antiguo convento de la orden de la Merced que, durante más de 6 siglos, estuvo enclavado en este espacio.

Para ello, se elaborará un calendario con las fechas y horarios de apertura del Centro de Interpretación, así como de las acciones formativas, culturales y educativas que en él se lleven a cabo, para profundizar y difundir en la historia y en el valor de este importante enclave de la historia de la ciudad, que fue recuperado en el marco del Plan de Acompañamiento de la Expo 2008.Principal centro religioso del Arrabal

La orden de Nuestra Señora de La Merced fue fundada en Barcelona el año 1218 por el rey Jaime I el Conquistador y por San Pedro Nolasco, con carácter religioso y militar.

Siempre ha estado muy vinculada a la Corona de Aragón, y sus caballeros participaron junto al rey en importantes hechos de armas, como la conquista de Valencia. Una vez finaliza la reconquista aragonesa, y reconvertida en orden regular mendicante, se dedicó a uno de los principales fines para los que fue creada, la redención de los cautivos cristianos en tierras musulmanas y la atención a los sectores sociales más desvalidos.

Tan sólo ocho años después de su creación y por orden real, en 1224 se funda en Zaragoza el Real Convento de San Lázaro, que tuvo entre sus cometidos, durante varios siglos, la atención como lazareto y hospital a los leprosos y a otros enfermos de la ciudad.

Con el paso del tiempo, el convento se erigió en el principal centro religioso del Arrabal y en uno de los más destacados de la ciudad. La descripción que de sus dependencias hace fray Francisco de Neyla a finales del siglo XVII nos cuenta que tenía una iglesia de cruz latina de grandes proporciones, con ocho capillas, tres sacristías y numerosos retablos, imágenes religiosas, lienzos provenientes de Italia y otras riquezas.

Además, en el convento había dos claustros, uno de ellos con un pozo cuya agua era famosa en toda la ciudad por su calidad y pureza, una gran biblioteca, sala capitular, jardín, celdas para los frailes y dependencias hospitalarias en las que se atendía a los enfermos. Además, en la parte cercana al río, disponía de un imponente muro que protegía las instalaciones conventuales de las intensas crecidas del Ebro.

Durante los Sitios de Zaragoza el convento de San Lázaro fue arrasado casi por completo, ya que sirvió de baluarte defensivo de la ciudad por el norte, y en sus inmediaciones se vivieron algunos de los combates más cruentos para proteger el acceso al Puente de Piedra.

Tras la desamortización de Mendizábal, en 1835, el solar del antiguo convento se convirtió en el cuartel de San Lázaro, y su entorno vivió un importante desarrollo a finales del siglo XIX, impulsado por la llegada del ferrocarril y la instalación en sus inmediaciones de la Estación del Norte, constituyéndose uno de los asentamientos tradicionales más importantes de la Margen Izquierda.

Etiquetas
Comentarios