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Zaragoza

​El mal estado de la zona infantil de la plaza de Eduardo Ibarra despierta las quejas

La Asociación de Vecinos Agustina de Aragón-Romareda pide al Ayuntamiento que actúe en el espacio de juegos.

Zona de juegos infantiles de Eduardo Ibarra
Zona de juegos infantiles de Eduardo Ibarra
P. S.

Suelos levantados, agujeros junto a los columpios o piedras sueltas en la zona de juegos infantil situada en la plaza de Eduardo Ibarra han contribuido estos días a aumentar las quejas entre los vecinos del distrito Universidad, que denuncian el estado y las condiciones en las que se encuentra uno de los espacios para niños más concurrido de la zona.

Pablo Sánchez, presidente de la Asociación de Vecinos Agustina de Aragón-Romareda se hace eco de esas quejas vecinales y califica de “lamentable” este escenario. “Una zona para que jueguen niños tan pequeños, de dos y tres años, no puede estar tan mal cuidada, y menos, en plena temporada de parques”, explica mientras señala los trozos de piedra sueltos que se encuentran en varios puntos cercanos a la zona infantil, en las inmediaciones de la plaza.

La superficie de la zona de juegos, acolchada y adaptada para los niños, está sufriendo, según Sánchez, las consecuencias de la dejadez: “Estas son reparaciones sencillas y necesarias para mantener los equipamientos que tenemos en el barrio, máxime cuando se trata de un espacio como este, tan utilizado que se queda pequeño para la zona”. Los colectivos vecinales del distrito ya remitieron hace varios años su petición al gobierno municipal para el acondicionamiento de más áreas de juegos y columpios en esta plaza.El lado impar de Condes de Aragón sigue sin farolas

El alumbrado del lado izquierdo de la calle Condes de Aragón, en dirección Vía Hispanidad, es una lucha histórica de los vecinos del distrito. El vial no dispone de luminarias en el lado impar de la calzada, excepto en el tramo donde se sitúa el Palacio Municipal de Deportes. Estas circunstancias convierten a la zona en “intransitable durante la noche a causa de la ausencia de luz, el tamaño de los árboles y la gran cantidad de vegetación que hay en ese lado de la calle”, opina Pablo Sánchez.

El representante del colectivo no entiende que “esta sea una de las pocas vías de Zaragoza, o la única, que no tenga algo tan lógico como farolas a ambos lados desde hace 42 años, cuando cumplimos nuestras obligaciones fiscales”.

La construcción del centro de convivencia de mayores y de la biblioteca son otros de los grandes equipamientos demandados en el barrio durante años. La Asociación Vecinal Agustina de Aragón hará llegar sus reivindicaciones al concejal de Urbanismo Pablo Muñoz en una reunión que la Unión Vecinal Cesaragusta ha solicitado al Consistorio.

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