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Zaragoza

"La mancha hallada en el sifón de la ducha revela que por allí pasó muchísima sangre"

Los forenses revelan que al analizar la tubería del baño del presunto descuartizador de Ricla descubrieron restos biológicos con el ADN mitocondrial de Pilar Cebrián.

Antonio Losilla, en el juicio
Arranca el juicio contra Losilla, acusado de matar a su mujer
Oliver Duch

El crimen de Ricla marcará un antes y un después para la investigación criminal en Aragón, porque nunca antes se había acusado a alguien de un homicidio sin contar con la prueba definitiva: el cadáver de la víctima. De ahí que los forenses del Instituto de Medicina Legal (IMLA) acudieran ayer al juicio contra Antonio Losillasin el informe de la autopsia de su mujer, Pilar Cebrián, debajo del brazo. Algo absolutamente inédito. Pese a ello, su comparecencia resultó reveladora y vino a demostrar que verdaderamente no existe el crimen perfecto y que siempre pueden hallarse indicios de una muerte violenta. Solo hay que buscarlos.

Los doctores Salvador Baena y Paulino Querol comparecieron este viernes ante el Jurado en su doble condición de testigos y peritos, puesto que también estuvieron presentes en la casa de Ricla cuando el acusado hizo su declaración autoinculpatoria (de la que después se desdijo).

"Nosotros no vimos que nadie le coaccionara para decir nada. El detenido estaba sentado en una silla e insistió hasta en dos ocasiones en que quería hacer una manifestación. Es más, el secretario judicial tuvo que pedirle que esperara", explicó Baena a preguntas de la Fiscalía. Dicho esto, el forense contó que tanto él como su colega se desplazaron aquel día a Ricla porque se había encontrado el cuerpo descuartizado de una mujer en Cadrete y se creía que podía ser el de Pilar Cebrián, puesto que era la única desaparición denunciada en aquel momento."Fuimos a buscar restos biológicos que pudieran relacionarse con aquel cadáver", señalaron los doctores.

Durante su inesperada confesión, Losilla aseguró que tras descuartizar a su mujer en el almacén de aquella casa de Ricla había metido los pedazos en bolsas y las había tirado en distintos contenedores de obra. Por ello, tanto la Policía como los forenses dedicaron todos sus esfuerzos a encontrar restos de sangre o vestigios biológicos en el citado almacén.

"Todo estaba muy limpio, pero usando la luz forense y los reactivos químicos localizamos unas manchas de sangre debajo de la mesa donde el acusado dijo haber diseccionado a su mujer", indicaron los especialistas del IMLA. "Estaban ocultos en los recovecos de la mesa, pero los encontramos y el laboratorio confirmó después que contenían ADN nuclear e indubitado de la desaparecida", añadieron.Sangre acumulada en la tubería

Los forenses contaron también ayer que al desmontar el sifón de la ducha donde Losilla dijo que se lavó tras descuartizar a su mujer se descubrió una mancha sospechosa. "La mancha reveló que por aquella tubería había pasado muchísima sangre. Tanta, que yo diría que la persona a la que pertenecía murió o tuvo que ir corriendo al hospital", indicó Salvador Baena. El director del IMLA explicó que se enviaron muestras al Instituto de Toxicología de Barcelona, donde confirmaron que estos restos biológicos contenían ADN mitocondrial de Pilar Cebrián o de alguno de sus dos hijos. Los especialistas que examinaron aquellas muestras declararon por videoconferencia y explicaron que estaban muy deterioradas. "Posiblemente, por la contaminación que produjo algún disolvente o producto químico", indicaron. Por ello, no pudieron concluir que la sangre fuera con toda certeza de Pilar Cebrián, pero precisaron que tenía que ser de algún familiar vía materna. En cualquier caso, los dos hijos del matrimonio, Antonio y Blanca, ya dijeron al Jurado que "nunca" tuvieron ningún accidente grave en la casa.

Los forenses desmontaron también la versión del golpe accidental con el pomo de una puerta que dio Losilla. "Él mismo dijo que su mujer cayó al suelo y sangraba por el oído. Y para sangrar por ahí, ha tenido que romperse la base del cráneo, lo que con un golpe como el descrito resulta imposible", señalaron.

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