Despliega el menú
Zaragoza

Batalla de vino en Villanueva de Gállego antes del chupinazo

Pese a la lluvia, los villanovenses continuaron con su programa y con la presentación de las damas.

Fiestas de Villanueva de Gállego 2015.
Batalla de vino en Villanueva de Gállego antes del chupinazo
Asier Alcorta

Vino va y vino viene en Villanueva de Gállego. Pero hay que aclarar -para los que estén pensando mal- que las botellas no se acabaron a tragos, sino en una verdadera batalla en la que el arma arrojadiza fue dicha bebida. Las ropas de los peñistas empezaron a perder su color habitual al teñirse de morapio y, entre balde y balde -también los hubo de agua para los que no quisieron desperdiciar el vino-, fueron llegando a la plaza de España. La presidenta de la comisión de fiestas, Marián Marcén, explicó que esta batalla se celebró por primera y única vez hace dos años y en estas fiestas se retoma para "convertirla en una tradición".

El chaparrón que cayó a mediodía no quitó las ganas a los villanovenses de empezar sus fiestas con buen pie -además, ya se mojaron ellos solos-. "A la gente de Villanueva le da igual que esté lloviendo". El concejal de Festejos del Consistorio, Javier Morer, también esperaba que el tiempo fuera clemente y "respetara" los actos programados. Antes del pregón no hubo que suspender ninguno.

Morer, que se estrena con estas fiestas en la organización de los festejos, afirmó este jueves que aunque siempre las ha vivido "desde el otro lado", tiene las "mismas ganas". "Las voy a disfrutar igual", apostilló. Marcén señaló que cada hay año hay menos presupuesto pero que, aún así, han conseguido sacar adelante multitud de actividades con las que la gente está satisfecha. "Lo que hemos hecho ha sido recuperar actos más propios de antes. Por ejemplo, hemos recortado tiempo de la discomóvil para organizar juegos tradicionales", explicó la presidenta.

Chupinazo con el cielo nublado

Desafiando a las nubes, a las 20.00 salieron al balcón del ayuntamiento el alcalde, Mariano Marcén, el concejal de Festejos, Javier Morer, las cuatro damas del pasado 2014 y los pregoneros, que representaban al grupo folclórico Nuestra Señora de Burjazud. Esta asociación ha sido la elegida para oficiar las fiestas del 2015 en honor de las Santas Reliquias porque están de cumpleaños: ya han pasado 35 años desde que se creó el grupo.

Tres portavoces del grupo leyeron el pregón, en el que desearon unas felices fiestas a todos los villanovenses y aprovecharon para cantar una habanera de creación propia antes de lanzar el cohete. Ana Tajada y Carlos Salafranca, miembros de Nuestra Señora de Burjazud, confesaron sentirse orgullosos por haber podido ser pregoneros este año, coincidiendo con la celebración del trigésimo quinto aniversario.

Después del chupinazo, las damas del pasado 2014 y las de estas fiestas se juntaron para, acompañadas de la charanga y del resto de la comitiva, dirigirse a la carpa en la que harían el intercambio de bandas. Después, baile para celebrar el inicio de los festejos.

Etiquetas
Comentarios