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El voluntario más simpático y luminoso ayuda al Banco de Alimentos de Huesca

Patricia Heredia (ingeniera) y Valeria Corrales (estudiante de 12 años) han activado un robot que se ilumina con luces de colores y hace girar un letrero para agradecer las donaciones a la campaña de este año. 

El robot Vinci agradece las donaciones a la campaña del Banco de Alimentos en el supermercado Alto Aragón de la plaza San Antonio.
El robot Vinci agradece las donaciones a la campaña del Banco de Alimentos en el supermercado Alto Aragón de la plaza San Antonio.
Heraldo.es

Puede estar todo el día en el supermercado, no se cansa, no tiene que ir a comer y siempre tiene la misma energía. Se llama Vinci y este año es voluntario en la campaña de la Gran Recogida  del Banco de Alimentos deHuesca. Su misión es ayudar todo lo posible y aportar su granito de arena en estos tiempos tan difíciles. 

Vinci es un robot realizado con material reciclado (tubos de aire acondicionado) y hace tiempo que recibe a los niños que acuden a la academia MiniVinci de la capital oscense, que acerca la ciencia y la tecnología a los escolares de forma dinámica y divertida. Hasta ahora era estático, pero Patricia Heredia (ingeniera) y Valeria Corrales (estudiante de 12 años) pensaron que se le podía dotar de algún movimiento para que ayudara en la recogida de alimentos que se lleva a cabo en los supermercado de Huesca durante esta semana mediante aportaciones económicas a la hora de pagar la cuenta propia en la caja. 

Heredia, propietaria de la academia tiene en Valeria una de sus alumnas más aventajadas y ambas han creado el canal de Youtune ValPat, para motivar e inspirar a niñas y niños a que entren y se apasionen por el mundo de la tecnología y la robótica. La niña estaba algo triste porque este año, debido a la pandemia, no podía  colaborar en la campaña, como ha hecho en otras ediciones con su padre y su hermano.  Ingeniera  y estudiante comenzaron a pensar cómo podían echar una mano.

Primero se les ocurrió hacer una app que sumara las donaciones, pero necesitaban algo más llamativo. Ahí fue cuando Vinci entró en escena. "Le hemos puesto un collar de led GBR de muchos colores, que se iluminan y cambian a través de una placa programada", explica Patricia Heredia. En los ojos lleva el mismo tipo de led y en la cabeza, un motor con un cartel que gira y en el que pone gracias con el logotipo del Banco de Alimentos. "Tiene una placa con un dispositivo bluetooth  y  otra similar con un pulsador que está en una de las cajas del supermercado", añade. Se comunican de forma inalámbrica. 

Cuando alguien hace una donación a la hora de abonar su cuenta, la cajera o el cajero pulsa el botón y Vinci muestra su agradecimiento con una secuencia de luces de colores y girando el cartel. "Es algo que se nos ocurrió a partir de los mimos y las estatuas vivientes que están quietos en las playas y los paseos durante el verano y que se mueven cuando alguien les da dinero", indica Heredia. "Al tiempo que se agradece la ayuda se anima a los ciudadanos a colaborar con la campaña del Banco de Alimentos", añade. 

Vinci está perfectamente identificado con un chaleco de voluntario y presta su función en el supermercado Alto Aragón de la plaza San Antonio de Huesca hasta este sábado, cuando finaliza la campaña.  Patricia Heredia y Valeria Corrales están contentas con el resultado. "Hay muchas formas de ser solidarios y nosotros hemos hecho esta aportación con algo un poco más vanguardista", apunta la ingeniera. Asimismo, destaca las facilidades encontradas en el Banco de Alimentos y en la empresa Supermercados Altoaragón-Cabrero e Hijos para recibir a Vinci. 

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