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Huesca

El Justicia y el Defensor del Pueblo rehúsan intervenir por la pérdida de uno de los regionales entre Zaragoza y Lérida

La pérdida de este tren afecta a varias localidades del medio rural, entre ellas, Sariñena, Tardienta y Grañén, donde alcaldes, grupos políticos y vecinos han mostrado su malestar.

Grañén está entre las localidades afectadas por la pérdida del servicio.
Grañén está entre las localidades afectadas por la pérdida del servicio.
P. P. A.

Desde la llegada de la 'nueva normalidad', alcaldes, grupos políticos y vecinos han ido sumando sus voces para mostrar su malestar por la supresión de uno de los tres trenes regionales que a diario cubren la línea entre Zaragoza y Lérida. La pérdida de este servicio afecta a las dos ciudades y en mayor medida, dada la escasez de comunicaciones, a las poblaciones rurales integradas en la línea, como Grañén, Tardienta, Sariñena, Binéfar y Monzón.

Las principales quejas han llegado desde los municipios monegrinos. De hecho, la voz de alarma fue dada por Raúl Rivarés, vecino de Grañén, que ha intentado sin éxito propiciar la intervención del Justicia de Aragón y del Defensor del Pueblo. Las dos instituciones han rehusado intervenir. La primera considera que el asunto es competencia estatal y la segunda, no aprecia la vulneración de ningún derecho.

Rivarés se muestra "decepcionado" con la respuesta obtenida. Al primero, este vecino le recuerda que existe un convenio entre Renfe y el Gobierno de Aragón en el que se declara la línea como Obligación de Servicio Público; y al segundo, le reprocha su falta de interés.

En su escrito, el Defensor del Pueblo señala que "no se observa una actuación de la administración que implique infracción del ordenamiento jurídico o una actuación incorrecta que impida o menoscabe el ejercicio de un derecho o legitime la intervención del Defensor del Pueblo", ya que, tal y como recuerda, todavía hay en marcha dos servicios diarios de ida y vuelta entre las poblaciones de Zaragoza y Lérida.

También insiste en que Renfe debe garantizar la salud de los viajeros y para ello, la entidad ha decidido "de manera cauta" ir restableciendo los servicios a medida que se incrementa la demanda, en un plan que se inició el 22 de junio y que finalizará el próximo 12 de diciembre. En este sentido, viene a pedir paciencia.

No obstante, Rivarés insiste en invalidar este argumento, ya que es imposible que haya demanda para un tren inexistente, tal y como denunciaron también los portavoces del PAR en Tardienta y Sariñena, Corona Martín y Francisco Villellas, igual de molestos con la supresión de este servicio que, al igual que ocurrió con el resto, fue suprimido con motivo del estado de alarma y de momento, sigue sin recuperarse.

Los representantes del PAR ya señalaron que "las comunicaciones son un factor determinante para sostener la vida en el medio rural" y en este sentido, recordaron que "sus usuarios no pueden ser tratados solo como negocio".

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