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Huesca

aragón, pueblo a pueblo

Sabiñánigo acompasa su tren de vida al arte, la industria y las bicicletas

El Museo Ángel Orensanz y Artes del Serrablo, la zona industrial y la pujanza de la prueba cicloturista Quebrantahuesos son motores de un municipio inmenso que lucha para retener población.

Cásate en Sabiñánigo, y verás pasar ‘lo’ tren", dice una jota. El municipio es uno de los más grandes de España: se adentra en los valles del Aurín, Gállego, Basa y Guarga y lo forman 82 pueblos, de los cuales 54 están habitados. Lo del tren (la localidad tiene origen romano) cobra sentido a partir de 1893 con la llegada del ferrocarril y la construcción del barrio de la Estación, ya que entonces Sabiñánigo empezó a crecer como un nuevo núcleo de población, que derivó en la actual fisonomía de la ciudad. Florecieron las fondas y los transportes al balneario de Panticosa; en 1918 se instaló Industrias y Energías Aragonesas, del sector químico (actual Ercros), atraídos por la cantidad y el buen precio de las aguas; luego llegó Aluminio Español, actual Iberfoil, y la gente de los pueblos de alrededor empezó a considerar poco a poco el trabajo en Sabiñánigo como una idea interesante, más tranquila que la del campo. De poco más de 1.000 habitantes en los años 30, Sabiñánigo pasó a casi 6.000 en los 60. Muchos pueblos quedaron vacíos y sus aperos, abandonados.

Begoña Subías es la directora del Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo, fundado en 1979 gracias al impulso de los ‘Amigos del Serrablo’, una de las asociaciones más importantes de la comarca. Abre en horario partido de martes a domingo; este año, para el cuadragésimo aniversario del museo que lleva el nombre del polifacético artista de Larués, se hará una serie de actos desde el 24 de agosto. Begoña espera la efeméride con ganas: siente a este espacio y a la ciudad serrablesa como su casa. "Llegué en el año 2006 desde Zaragoza, y soy la directora desde 2013; estoy muy contenta con el destino y mi trabajo, la verdad. Me licencié en Historia, con especialidad en medieval, y luego hice antropología social y cultural, más un posgrado de museología. Aquí tenemos dos colecciones: la de Ángel Orensanz en su primera etapa, con los tubos horadados, barros y dibujos, y la etnológica, que entronca con las piezas populares. Casa Batanero, la sede del museo, estaba abandonada; tanto la Asociación Amigos del Serrablo como Ángel Orensanz quisieron comprarla, lo hizo finalmente Ángel y se acordó hacer un patronato, que preside la alcaldesa Berta Fernández. El museo es de titularidad municipal, y en el consejo del patronato están representados miembros de Amigos del Serrablo y el propio Orensanz. Nuestros fondos son muy interesantes: los visitantes se sorprenden con lo que tenemos".

Ángel Orensanz impulsó además el concurso escultórico que lleva su nombre, y que ya roza las veinte ediciones. "Gracias al concurso hemos ido enriqueciendo el acervo del Museo y también diferentes puntos de la ciudad", explica Begoña. Ernest Altés, Mikel Okiñena y Manuel Fontiveros han dejado huella; en la rotonda cercana al acceso de Aurín, Fontiveros tiene una cañabla (palabra aragonesa que designa al collar de madera sobre el que cuelga el cencerro) en acero corten sobre base de roca de mármol travertino.

La Quebrantahuesos

El vicepresidente de la Peña Ciclista Edelweiss, Roberto Iglesias, es un hombre feliz. La Quebrantahuesos completó hace tres semanas su vigesimonovena edición con otro éxito rotundo. "Sabiñánigo siempre ha sido tierra ciclista; nosotros hacíamos rutas cicloturistas a la antigua usanza, subidas al Balneario de Panticosa, por ejemplo. Hace 30 años decidimos que había que hacer algo más; nos llamaba la atención la Marmotte, en los Alpes franceses, así que pensamos en hacer algo parecido aquí: un recorrido exigente, avituallamientos, velocidad libre, medallas y diplomas por el tiempo obtenido, división por categorías… todo eran novedades en España por entonces. El primer año ya lo sentimos como un éxito, con 300 participantes, el doble que las otras que hacíamos; el dinero no fue igual de bien, pero la ilusión de aquél primer equipo era imbatible. Insistir, nunca desistir: era nuestro lema. Hicimos otra, y otra, la participación fue subiendo... y ahora son los de la Marmotte los que vienen a ver cómo nos manejamos; el tope de participantes ya está fijado en 9.000, cada año se apuntan el doble y debemos sortear plazas. La Treparriscos, nuestra otra prueba, tiene a 2.500 ciclistas".

El campeonísimo Miguel Indurain es un fijo en la prueba; Fernando Escartín, el altoaragonés que ganó una etapa en el Tour de Francia de 1999, aceptó ser presidente del club. "Que sea nuestra imagen –apunta Robertfo– es magnífico; aquí ha venido Perico Delgado, Claudio Chiappucci, hasta Federico Martín Bahamontes… y es que tenemos un recorrido y entorno impresionantes. Además, cuidamos los detalles: agua siempre fresca en los avituallamientos, medalla y diploma nada más llegar a la meta… nuestros voluntarios son los mejores, y Sabiñánigo entera se vuelca con esas 40.000 personas que la visitan en apenas día y medio".

Serrablés con sala de aire calabrés: Eduardo Lardiés y la Corleone

Eduardo Lardiés es el dueño de la sala Corleone, enclave fundamental de la noche en todo el Alto Gállego. También tiene un pub irlandés en Sabiñánigo, de curioso y largo nombre: ‘Nunca Te Fíes De Un Marinero De Alta Mar’. "Llevamos 9 años con el pub y 15 con la Corleone. Lo de la sala fue una aventura. Al principio éramos 4 socios; en 2004, el momento económico era distinto, la ciudad estaba en auge y el ocio nocturno iba de maravilla. Queríamos ir algo más allá del bar de batalla; la sala es parte del patio de butacas de un antiguo teatro, el Escalar, inaugurado en los años 40. Fue una locura, pero muy bonita; compramos un escenario y desde el principio hubo conciertos, teatro, magia, humor… para mí son importantes todos los artistas que hemos tenido, que apuesten por venir a un sitio pequeño, de 300 personas: desde Pablo Carbonell a La Habitación Roja, Ernesto Sevilla, Diego Peña y toda la tropa de los Monólogos por la Beneficencia o el grupo de teatro municipal. Seguimos en la pelea, porque nos emociona".

En datos

Comarca: Alto Gállego

Población: 9.245

Distancia a Huesca, su capital de provincia: 53 km

Los imprescindibles

Un rescate

La Asociación Amigos de Serrablo recuperó en los años 70 los restos del ábside de la iglesia de Santa María de Gavín, que había sido destruida en la contienda civil, y los volvió a reconstruir en el parque municipal de Sabiñánigo.

Auditorio La Colina

Se inauguró en 2006 y tiene una capacidad para 450 personas en su salón de actos. Cada viernes hay conciertos y/o representaciones teatrales, y también se programa cine de estreno, con dos películas por tanda en cartelera.

Las fiestas

Las celebraciones patronales de Santiago se celebran en la última semana de este mes de julio; el grupo folclórico del mismo nombre tiene amplio calado. Toda la comarca acude además anualmente a la romería de Santa Orosia.

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