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Los regantes inician la campaña con embalses casi llenos pero con poca nieve en el Pirineo

En las tres últimas semanas se ha perdido más de un 30% de la que cayó a finales de enero. La reserva nival actual se sitúa a la mitad de la que había hace un año.

Embalse de San Salvador, que desde hace cuatro años abastece al Canal de Aragón y Cataluña
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Con embalses prácticamente llenos pero con muy poca nieve acumulada en el Pirineo para tener recursos extra en la época del deshielo. Así arranca la campaña para miles de agricultores de los dos principales sistemas de regadío de la cuenca del Ebro, el Canal de Aragón y Cataluña y Riegos del Alto Aragón. Los primeros empezaron a recibir agua este miércoles mientras que los otros lo retrasan al mes de marzo y advierten de que si no mejora la situación en primavera, se podrían tener que aplicar cupos.

La nieve es ahora mismo la principal preocupación. La reserva nival está a la mitad que hace un año, pero además se está perdiendo a marchas forzadas por esta primavera anticipada con inversión térmica en el Pirineo y ausencia de precipitaciones. De lo que dejaron las nevadas caídas a finales de enero, se ha perdido ya un tercio (32%). Solo en los últimos siete días, con temperaturas inusuales para un mes de febrero, se ha derretido el 16% del manto, lo que supone una pérdida de 100 hectómetros cúbicos de agua equivalentes.

La Confederación Hidrográfica del Ebro midió el 24 de febrero 552 hm3 en las seis subcuencas pirenaicas, muy lejos de los 978 hm3 de hace un año. No obstante, todavía quedan marzo y abril, los meses en los que se dan los mayores picos de nieve.

Riegos del Alto Aragón, con 130.000 hectáreas y 10.000 familias que dependen de su suministro para regar, empezará en marzo, aunque aún no tiene fecha concreta. Lo determinará la Comisión de Uso de las Aguas en función de si llueve o no, según acordó este miércoles la junta de gobierno de la Comunidad. Se quiere retrasar al máximo “porque no estamos bien de reservas”, aseguró su presidente, César Trillo. No obstante, esta semana se ha soltado agua para el riego por la sequía y las altas temperaturas de los últimos días. Después se cerrarán otra vez los canales.

Los embalses del sistema Gállego-Cinca que abastecen a Riegos del Alto Aragón, con 884 hm3, se encuentran al 78% de su capacidad. La situación es mucho más favorable que hace un año, con un 18% más. Sin embargo, señaló Trillo, “al sistema le faltan 150 hectómetros cúbicos de agua, porque de los 200 o 250 que nos da la nieve no tenemos prácticamente nada. Solo hay que ir al Pirineo y ver cómo está de 2.000 metros para arriba. Además, con estas temperaturas se está yendo, porque hace más calor en la montaña que en el llano”. Advirtió que se empezará sin cupos, pero no descarta tener que recurrir a ellos, en función de la evolución del tiempo en primavera.

Según el mapa de Índices de Escasez, que define la situación coyuntural en las distintas subcuencas del Ebro, la del río Aragón está en alerta y las del Gállego y el Cinca, en prealerta. Solo hay normalidad en las del Ésera y el Noguera-Ribagorzana.

Desde las cero horas del miércoles, las 15.000 explotaciones agropecuarias del Canal de Aragón y Cataluña, con 104.850 hectáreas, ya pueden regar. Finales de febrero es la fecha habitual porque en esta época del año las heladas tempranas amenazan la fruta. Al disponer de agua, los regantes pueden utilizar los sistemas de aspersión para combatirla. Este febrero no se da el caso porque las temperaturas están registrando valores anormalmente altos.

La campaña en este sistema se inicia con los embalses prácticamente llenos, de forma que se espera llegar a finales de septiembre sin restricciones, “salvo situaciones extremas”, precisa su presidente, José Luis Pérez. Las presas del río Noguera-Ribagorzana están al 82% de su capacidad (926 hectómetros cúbicos), un 31% más que hace un año. La otra cuenca, la del Ésera, llega al 86 % (su capacidad de regulación es muy escasa, con solo 73 hectómetros actualmente) pero este déficit se ve compensado por el embalse de San Salvador, que dispone de 133 hm3. Es el cuarto año de San Salvador, que se ha convertido en un aval para acabar la campaña sin apuros.

Pérez coincide con Trillo en que la cruz de la moneda está en la escasa reserva nival, un embalse en diferido en la época del deshielo. Además, aclara, “la de ahora es nieve tardía. No se hiela, como la de antes de Navidad, y si el calor aprieta baja de golpe”.

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