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Huesca

La Diputación ha invertido 103 millones en una década en 1.600 km de carreteras secundarias

La red viaria que mantiene la DPH constituye el principal acceso a más de 650 núcleos de población

Barbastro abrirá al tráfico en unas semanas la Ronda Norte, una variante para descongestionar el tráfico en el centro. Es una de las obras financiadas por la Diputación de Huesca, que tiene a su cargo 1.600 km de carreteras de titularidad local o provincial (el 45% de la red viaria del Alto Aragón), que constituyen el principal acceso a más de 650 núcleos de población. "Los ayuntamientos no tienen capacidad financiera para mantenerlas ni afrontar proyectos de mejora", afirma Joaquín Monesma, responsable de Obras en la Diputación, institución que destina cada año 10 millones de euros de media para acondicionarlas.

La lista de peticiones es tan larga que con "20 veces más, no llegaríamos", dice. Por eso, se desechan las obras faraónicas y se ejecutan trabajos imprescindibles para tratar de llegar al máximo número de núcleos. En la última década, la inversión total ha sido de 103 millones de euros, con un gasto anual que oscila entre los 8 y los 15 millones. A pesar de la crisis y de la supresión de ayudas de otras administraciones, "hemos mantenido el esfuerzo inversor", asegura Monesma.

El 2017 se cerró con una inversión en carreteras de 11,8 millones de euros. Para el 2018, la partida es de 8 millones, pero está previsto aumentarla con el remanente presupuestario. Entre los proyectos a ejecutar destacan la de Tierz a Bellestar, los acceso a La Puebla de Fantova, Piracés y San Lorenzo del Flumen o el puente de Anciles, en Benasque.

La Diputación acaba de licitar, por 1,4 millones de euros, dos obras en la comarca de Sobrarbe. Una es el acceso a Saravillo, un núcleo turístico conocido sobre todo porque de aquí parte la ruta al ibón de la Basa de la Mora o al macizo de Cotiella, con el que se culminará la mejora de las entradas a las localidades del valle de Chistau. El otro concurso permitirá adecuar la entrada a las localidades de Lamata, Javierre, Olsón y Mondot, unirá la A-138 y la A-2205 y servirá de entrada a la zona norte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Vías turísticas o de servicio

Además, está en ejecución la Ansó-Zuriza (HU-V-2024), donde la circulación se ha disparado por el turismo. Los trabajos, a cargo de la empresa Domec, comenzaron en septiembre, pero se interrumpen en invierno. El proyecto incluye el ensanchamiento de la calzada, con el retranqueo de las paredes de piedra en algunos tramos estrechos cercanos al río o con el hormigonado de cunetas para que sean pisables. Ya se realizaron trabajos anteriormente para aumentar la seguridad vial. En total se han destinado hasta el momento unos 420.000 euros.

Joaquín Monesma recuerda que la Diputación también atiende carreteras de la Confederación Hidrográfica. Actualmente se negocia un convenio y se acaba de adjudicar por más de 300.000 euros el acceso a Valsalada. "Estos vecinos tienen los mismos derechos que otros, independientemente de quién sea el titular de la carretera de su pueblo", justifica. Solo en la zona regable de Monegros y parte de la Hoya, se necesitarían 6 millones para afrontar algunas mejoras de esta red construida para dar servicio a las infraestructuras hidráulicas pero que sirve para comunicar a los pueblos.

Y todavía hay núcleos, recuerda Monesma, "a los que solo se llega por caminos y teniendo que cruzar el río". Es el caso de Aínsa, donde se trabaja para valorar algunas actuaciones. "Existen accesos que además de no estar en buenas condiciones obligan a circular por pistas forestales que atraviesan barrancos y cursos fluviales impracticables cuando baja agua", explica el alcalde de Aínsa, Enrique Pueyo. Este es el caso de Gabardilla, La Lecina y La Ripa, con muy pocos vecinos o donde solo se ocupan algunas casas en verano. También de Griébal, lugar tradicional para los campamentos juveniles.

Pero no siempre es fácil mejorar una carretera, sobre todo si es de montaña. Pueyo recuerda el pleito en el tramo Aínsa-Arcusa, interpuesto por vecinos de Guaso. La Diputación ganó en primera instancia, pero el fallo está recurrido ante el TSJA, con suspensión cautelar de los trabajos.

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