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Huesca

Defensa decide instalar el cuartel general de la división Castillejos en Huesca

El general de la unidad, Fernando García González-Valerio, es oscense y ha estado en varias misiones en Afganistán.

Edificio del cuartel de Sancho Ramírez, en Huesca, donde se instalará el Cuartel General de la División Castillejos.
Edificio del cuartel de Sancho Ramírez, en Huesca, donde se instalará el Cuartel General de la División Castillejos.
Javier Broto

El Ministerio de Defensa va a instalar el cuartel general de la División Castillejos en Huesca, trasladándolo desde Madrid. Esta unidad es un conjunto de tres brigadas (la Rey Aflonso XIII de la Legión, Almogávares VI de paracaidistas y la Brilat Galicia VII) y el Batallón del Cuartel General situadas por toda España. Fernando García González-Valerio, general de división, está al frente de la División Castillejos desde junio y es un oscense que tiene un dilatada experiencia al estar en dos misiones en Afganistán (con la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable y de la Brigada Paracaidista, BRIPAC), además de haber participado en otros contingentes en Mozambique, Bosnia y Kosovo. Antes de su actual cargo, el general González-Valerio ocupó la Jefatura de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército de Tierra y en su carrera profesional ha estado muy vinculado con la Brigada Paracaidista.

Defensa quiere instalar el cuartel general de la división Castillejos en Huesca

Fernando García González-Valerio, general de la División Castillejos, natural de Huesca.

El Cuartel General de la División Castillejos se encuentra ahora ubicado en el Acuartelamiento Teniente Muñoz Castellanos, en la zona oeste de Madrid (en la avenida de Extremadura), junto al batallón de la unidad, así como un Batallón de Transmisiones y la Unidad de Servicios del Acuartelamiento. Parte de estos efectivos, como Logística, Transmisiones, y Guerra Electrónica acompañarán a los mandos del Cuartel General de la División de Castillejos.

Esta unidad fue creada el pasado 1 de enero, como ocurrió con todas las brigadas ligeras del Ejército de Tierra (la Brigada de Aragón, por ejemplo), para asumir la transformación de lo que se conocía como el Mando de Fuerzas Ligeras. Esta mutación de las unidades ya empezó en 1992 cuando entonces se creó como Fuerza de Acción Rápida y en el año 2006 se convirtió en el Mando de Fuerzas Ligeras.

Aunque la decisión en el Ejército de Tierra todavía no se ha hecho pública, fuentes militares confirmaron ayer a HERALDO que el cuartel general de la División Castillejos, que en principio iba a ser trasladado desde Madrid hasta Guadalajara o Alcalá de Henares, es el que «cuenta con más posibilidades» de que se vaya a instalar en el cuartel Sancho Ramírez de Huesca. Otras fuentes del Ejecutivo consultadas confirmaron esta decisión del Ministerio de Defensa que va a suponer la llegada de «una cantidad inferior a los 500 militares previstos» en principio para reabrir el cuartel Sancho Ramírez de Huesca.

En la semana pasada ya se produjo la visita de militares procedentes de la División Castillejos hasta Huesca para evaluar si era suficiente el edificio del cuartel Sancho Ramírez y las necesidades que tendrían.

Al considerar Defensa que es obligatoria la ampliación del cuartel Sancho Ramírez de Huesca, cuya reapertura está prevista para el año que viene, esta decisión supone que el Ayuntamiento tiene que aportar un total de 16 hectáreas que sumar al edificio para las instalaciones necesarias que tiene el Cuartel General.

Presión de los alcaldes

De esta manera, esta decisión de Defensa, en la que ha influido la presión de Ana Alós y Luis Felipe Serrate (los alcaldes del PP y PSOE de Huesca), ya ha obligado al Ayuntamiento a buscar una ubicación alternativa para construir el nuevo parque de Bomberos, que iba a edificarse detrás del acuartelamiento, en parte del terreno que ahora es necesario para agrandar las instalaciones militares con los nuevos planes.

El secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, mantiene contactos con el alcalde de Huesca, Luis Felipe Serrate, para preparar las condiciones en que se van a realizar la instalación del Cuartel General de la División Castillejos en la capital oscense.

Fuentes militares señalaron que además de los efectos económicos para la ciudad que son evidentes (la actividad del cuartel Sancho Ramírez implicaba unos ingresos de ocho millones de euros al año), la llegada de la nueva unidad y el grupo de mandos que puede conllevar muchos encuentros militares con efectivos de las tres brigadas de élite del Ejército de Tierra situadas en Ronda (Málaga), Paracuellos de Jarama (Madrid) y Pontevedra (Galicia).

«A los militares que estamos en Aragón nos podría suponer a nuevos destinos que se abren para poder elegirlos y se amplían aq los que existen ahora», señaló un oficial destinado en Zaragoza. «Para Huesca es una gran noticia porque nunca han tenido un cuartel general como éste en el Ejército de Tierra aunque sí hayan visto un general de división antes», agregó otro oficial retirado quien insiste en el efecto económico para Huesca como espaldarazo del traslado de la unidad.

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