Despliega el menú
Huesca

Guillermo Torres: "El traslado de las pinturas murales a Sijena es posible, y sin correr riesgos"

El profesor de la Escuela de Restauración de Bienes en Huesca asesora
a la DGA en este litigio por su experiencia en reintegrar obras de este tipo a su lugar original.

Guillermo Torres en el taller de la Escuela de Restauración de Huesca con un retablo de una ermita de Alquézar.
Guillermo Torres: "El traslado de las pinturas murales a Sijena es posible, y sin correr riesgos"
Rafael Gobantes

La pregunta clave: ¿Es posible el traslado de las pinturas murales al monasterio de Sijena?

Sí, claro, solo que los responsables del MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña) quieren aducir razones técnicas para dificultarlo y sostienen que el traslado es extremadamente peligroso. Nosotros pensamos que es perfectamente posible, y sin correr riesgos. Se han hecho intervenciones más complicadas y además ellos mismos han publicado información de que el montaje del museo es reversible, es decir, está disponible para traslados.

Tampoco sería la primera vez que trasladan las pinturas.

Lo más destructivo fue el arranque en 1936 y la primera fase de exposición. Después, se han llevado a una muestra de arte mural y en el museo han revisado el sistema expositivo. En cuanto a las condiciones de conservación, ellos han reconocido haber tenido dificultades para mantener estable la situación de las pinturas. Todo esto nosotros lo tendríamos resuelto porque ya lo han hecho ellos. El Gobierno de Aragón plantea mejorar la situación.

Es uno de los asesores para el traslado, ¿cómo se va a hacer?

Se me ha pedido que forme parte del equipo, pero quien va a asumir la operación es Patrimonio de la DGA. En cuanto a cómo, aún no hemos definido las medidas específicas porque necesitamos tener un conocimiento exhaustivo de cuántas piezas hay, cómo están montadas… Han sufrido tantas intervenciones que es necesario un estudio analítico que ya se hizo en su momento. Contamos ahora con medios tecnológicos que nos lo van a poner muy fácil, como la fotogrametría en 3D o trabajos de modelización. En general, podemos decir que la idea es colocar las piezas en el espacio que les corresponde en sus dimensiones originales y en los mismos soportes que ellos las tienen. Nos interesa que las obras se coloquen físicamente sin sufrir ningún cambio más.

¿Se puede defender técnicamente que continúen en Cataluña o es una argucia más?

A nadie se le escapa que aquí hay una dimensión política importante. La falta de colaboración que percibimos tanto del personal del MNAC como la parte política no deja lugar a dudas.

En el juicio, los peritos propuestos por la parte catalana admitieron que no era imposible el traslado, pero quieren recabar más apoyos de expertos. ¿Encontrarán aliados de prestigio?

Sus propios expertos del museo son muy prestigiosos y están trabajando con el apoyo de otros muy reconocidos como Gianluigi Colalucci, responsable de la restauración de la Capilla Sixtina. Pero sé que él ha dicho una cosa y luego se ha desdicho, que tiene muchos argumentos discutibles. Nosotros estamos en una postura más humilde, respecto al prestigio internacional o la dimensión divulgativa, pero la seriedad con la que estamos trabajando desde el punto de vista técnico se impone a cualquier cosa.

El código de deontología del ICOM para conservadores apuesta por la reintegración de las obras a los espacios para las que fueron creadas. ¿Servirá de algo esta norma?

Es incontestable. Ahora tenemos un conjunto, un bien indivisible que es el monasterio de Sijena al que se le ha extirpado una parte. Las pinturas no son aparte y estamos dispuestos a recuperar la funcionalidad de todos los elementos arquitectónicos para que el conjunto lo siga siendo.

En el juicio no sirvió de mucho pero... ¿cómo puede influir eso de que tenga más visitas en el MNAC que en Sijena?

No sirvió de nada porque es una excusa. Los museos son focos de atracción de visitantes pero eso no significa que una obra no pueda estar en el lugar para el que fue creada. El patrimonio es algo más general, que forma parte de la identidad de los pueblos y de las personas que conviven con él.

Son obras muy valiosas en el recorrido por el MNAC, ¿por eso es más sensible?

Hay discusiones al respecto, pero en cuanto a pintura medieval ellos tienen una visión un poco perversa, porque están estableciendo unas fronteras que no coinciden con el sentimiento de pertenencia del momento en el que estas fueron creadas. El reino de Aragón, la cristiandad, los caminos de peregrinación, los focos de culto… Todo esto no tiene nada que ver con las fronteras políticas actuales. Si es coherente el recorrido, no es una razón para mantener enajenadas unas pinturas. De hecho, el recorrido tiene sentido en las tres dimensiones del espacio, el tiempo y el lugar.

¿La sala de Sijena estará acondicionada?

Es un compromiso del Gobierno de Aragón, que está haciendo un esfuerzo gigantesco.

Pero, ¿se ha centrado demasiado en los bienes mientras se han descuidado otras obras?

Es tan importante la devolución de los bienes que absorbe la atención. Efectivamente cuando sucede algo así sale perdiendo el resto del conjunto. El patrimonio aragonés no solo es enorme en cantidad sino en calidad. Lo que tenemos aquí en cualquier otro sitio estaría cuidadísimo y aquí va todo más lento. Se suceden situaciones como la del eccehomo de Borja o las pinturas rupestres de la cueva de Chaves, que demuestran que falta conciencia popular respecto a lo que significa para nosotros el patrimonio.

¿La Escuela de Restauración es una garantía para la conservación de las piezas en Sijena?

La metodología y los criterios de intervención son punteros. Estamos en contacto con expertos internacionales y asistimos a cursos para no quedarnos atrás. Tenemos un prestigio internacional importante. Es una garantía.

Etiquetas
Comentarios