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¿Cómo elegir el instituto de los niños?: Diez claves para que el paso a Secundaria no sea un quebradero de cabeza

Los Institutos de Educación Secundaria aragoneses organizan sesiones informativas y puertas abiertas para que las familias conozcan los centros y puedan tomar la decisión más adecuada.

La elección de Instituto de Secundaria genera incertidumbre en las familias y es importante tener claro algunas claves.
La elección de Instituto de Secundaria genera incertidumbre en las familias y es importante tener claro algunas claves.
Kristina Urresti

Las familias aragonesas se toman muy en serio la elección del colegio de sus hijos. No es para menos. Van a pasar, al menos, 9 años en sus aulas, desde que comienzan primero de Educación Infantil, con 3 años, hasta que terminan la Primaria, con 11 o 12. Sin embargo, poco se habla del paso a Secundaria y la elección del centro para esta etapa educativa es igual de importante.

El proceso de paso del colegio al instituto es un momento de alta incertidumbre para las familias y los alumnos, ya que trae consigo una toma de decisiones importante”, dice Francisco Royo, orientados escolar, psicólogo infantil y miembro de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía. Sin embargo no todos los alumnos aragoneses realizan este cambio de centro ya que en los colegios concertados se suelen impartir también las etapas de Secundaria y Bachillerato y cada vez hay más colegios públicos integrados en los que los niños comienzan en Infantil y salen ya para comenzar una Educación Superior o un Grado Formativo. 

En los colegios concertados se suelen impartir también las etapas de Secundaria y Bachillerato".

A pesar de ello, en la mayoría de los colegios públicos de Aragón los alumnos se gradúan en 6º de Primaria y pasan a un Instituto de Educación Secundaria, por lo que durante estas últimas semanas los IES aragoneses han organizado sesiones informativas y puertas abiertas en las que las familias “conocen el centro educativo, su proyecto, los itinerarios formativos de bachillerato y FP, las instalaciones, los proyectos que se desarrollan en el centro o si es centro Bilingüe. Lo normal es acercarte a conocer el centro de referencia del colegio de Educación Primaria al que ve el alumno”, dice Teresa Hernández, presidenta del sindicato de docentes de la enseñanza pública ANPE Aragón.

A la hora de elegir, la mayoría lo hace entre los 3 o 4 centros que cada colegio tiene adscritos por cercanía, pero “también hay opciones a barajar, por ejemplo si tu hijo/a realiza estudios de conservatorio hay centros que tienen el programa integrado para facilitarles estos estudios complementando las enseñanzas, al igual que si es deportista de alto nivel, también hay centros que complementan la ESO con su carrera deportiva o si quiere optar por el Bachillerato Internacional ”, enumera Hernández. 

“Aunque terminada la ESO no tienes por qué continuar en el mismo centro dependiendo del itinerario que quieras hacer. En Aragón la calidad de los centros educativos públicos es buena y es más determinante cuando terminas la ESO el decidir si se opta por FP o por Bachillerato, donde hay que elegir con más determinación”, puntualiza la presidenta de ANPE Aragón.

En cualquier caso, los progenitores tienen que escoger entre dos, tres o cuatro opciones posibles. ¿Qué hay que tener en cuenta para ello? “Yo les recomiendo hacer una tabla con las ventajas e inconvenientes de cada uno de los institutos entre los que dudan. En esa tabla deben de incluir un decálogo de cuestiones que pueden ir completando en las visitas a cada uno de los centros y preguntando a los jefes de estudios para poder tener al final el máximo de información posible”, apunta Francisco Royo, por su parte. Aunque “cada unidad familiar debe tener la libertad de decidir a qué quiere dar más peso y a qué menos y son valoraciones muy personales en todos los casos”, explica.

"Cada unidad familiar debe tener la libertad de decidir a qué cuestión de la tabla quieren dar más peso" 

Decálogo para decidir instituto

1. Cercanía

La cercanía entre el domicilio familiar y el centro educativo es importante porque, “además de que da más puntos a la hora de realizar el proceso de escolarización, aporta una mayor comodidad porque el alumno puede ir solo y andando y no necesita que nadie le lleve o le acompañe”, afirma Royo. Además, “contribuye a hacer construir una ciudad más amigable y a mejorar la salud personal, física y mental”, asegura el orientador.

2. Un familiar trabaja allí

“Otro punto a valorar es si algún progenitor o familiar trabaja en el centro educativo o cerca de él porque pueden acudir rápidamente ante cualquier eventualidad y el menor puede estar más vigilado”, continua.

3. Oferta educativa

“Es un punto positivo que el centro tenga las dos etapas educativas previas a la Educación Superior, es decir la ESO y el Bachillerato, porque hay colegios que no los tienen y los alumnos deben cambiar para cursar los dos últimos años”, alerta Royo. “También hay que conocer qué materias optativas existen dependiendo de los intereses de los alumnos”, añade. “Hay centros que si no se llega a un cupo de al menos 10 alumnos, no sale la optativa. Otros, en cambio, las hacen con 5 inscritos porque consideran que son materias vocacionales”, informa el psicólogo infantil.

"Cada centro tiene la obligación de tener un Plan de Atención a la Diversidad con las pautas a seguir".

En este punto también hay que tener en cuenta “cómo está el centro en materia de inclusión, de atención a la diversidad y en igualdad de género. Normalmente estas cuestiones se las plantean familias cuyos hijos tiene dificultades de aprendizaje pero son temas que pueden afectar a cualquier alumno en un momento dado”, avisa Royo. Así, pone de manifiesto que “cada centro tiene la obligación de tener un Plan de Atención a la Diversidad con las pautas a seguir en cada supuesto. Pero algunos centros tienen 30 puntos mencionados en ese plan y otros ninguno, por lo que los padres deben informarse de esto”, argumenta el orientador.

4. Convivencia

Royo aconseja a las familias preguntar sobre este punto al Jefe de estudios en la jornada de puertas abiertas: ¿Cómo se trabaja la convivencia en el centro? ¿Cómo se actúa si hay un conflicto, si hay un caso de acoso escolar, de maltrato, peleas o alumnos con ideación suicida? “Es mejor preguntarlo porque son cosas que te desbordan si el centro no está preparado”, avisa el psicólogo infantil. “En algunos casos explicarán la figura del alumno-ayudante, del mediador, el trabajo del orientador, otros hablarán de las excursiones de fin de curso como lugares de encuentro y en otros centros no sabrán qué responder. Eso da mucha información a las familias”, revela Royo.

5. Participación de las familias

Es significativo también saber cómo funcionan las Ampas y si hay participación de las familias en la vida del centro porque “hay algunos que tienen mucha y otros ninguna”, señala el orientador.

6. La cercanía emocional de los profesores y tutores con los alumnos

“También hay que saber si hay comunicación con las familias en caso de que ocurra algo en clase. Si los tutores llaman por teléfono a los padres o no”, indica Royo.

7. El tamaño del colegio importa para algunas cosas. Por ejemplo, “un colegio grande tendrá más oferta de optatividad, más orientadores y más apoyos para alumnos con dificultades”, enumera. Sin embargo, “uno pequeño aporta una mayor cercanía con el profesorado”, afirma el orientador.

Las actividades extraescolares, el fomento del pensamiento crítico y creativo, y la oferta en idiomas y en nuevas tecnologías son los puntos que completan este decálogo. Sin embargo, “hay que tener en cuenta las necesidades y su estilo de aprendizaje porque no todos pueden llevar una ESO bilingüe y lo pasan mal”, dice la psicopedagoga Olga Lázaro. “Esto es una expectativa de los padres porque muchos niños vienen de un CEIP bilingüe, pero el contenido curricular de secundaria en materias como historia o biología en inglés es complicado”, apunta.

"No todos los alumnos pueden llevar una ESO bilingüe y lo pasan mal. Hay que ser realistas".

“Deben dejarse asesorar por los profesores que tiene los niños en 6º de Primaria, visitar los institutos, preguntar la opinión de otros padres cuyos sus hijos vayan a allí, valorar el entorno y preguntarles a los niños porque en esas edades pueden dar su opinión” enumera Lázaro. Pero sobre todo “conocer a nuestros hijos a nivel curricular, conductual y social. Ser realistas, saber sus potencialidades y buscar ese entorno en el que les sea más fácil adaptarse”, concluye.

Infografía: Decálogo para elegir IES
Fuente: Elaboración propia
HERALDO
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