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Feliz reencuentro de un militar ucraniano con su familia en Zaragoza: “No tememos la guerra, es el futuro de nuestros hijos”

Denys es el primer soldado de Ucrania que logra un permiso para visitar a su mujer y sus dos hijos en la capital aragonesa tras un año y medio en el frente.

El militar ucraniano Denys en la visita a su mujer Olena Koval y sus dos hijos de 11 y 8 años que llevan año y medio en Zaragoza.
El militar ucraniano Denys en la visita a su mujer Olena y sus dos hijos de 11 y 8 años que llevan año y medio en Zaragoza.
Heraldo.es

Denys es el primer militar ucraniano que ha obtenido permiso oficial de las autoridades de Ucrania para visitar a su familia en Zaragoza, después de permanecer un año y medio defendiendo a su país en la guerra tras la invasión de Rusia el 24 de febrero de 2022. En la capital aragonesa se ha reencontrado con su mujer, Olena K., y sus dos hijos de 11 y 8 años. Llegó este miércoles a la capital aragonesa y cuando pudo abrazar a su familia, la emoción se desbordó en lágrimas de sus hijos y su esposa. Después de este reencuentro, Denys tiene la obligación de regresar el próximo 5 de octubre.

Aunque él se dedicaba a la construcción de viviendas y su mujer era abogada, la guerra les ha cambiado su vida, como a todos los ucranianos. Cuando llegaron la madre y sus hijos hasta Madrid, una familia zaragozana formada por Luis Peyrolón y Maite Núñez acudió a la capital de España y se propuso acogerlos en su casa del barrio de Montecanal de Zaragoza. En esa tarea les ayudó Esther, la hermana del marido.

Una habitación para la madre y los chicos, con muebles adecuados, bastante ropa, alimentación, y encontrar un colegio adecuado para que estudien los dos chavales… Recibieron “un apoyo directo” durante nueve meses de esa familia zaragozana y a Olena junto a sus hijos les emocionó, tal como relata a HERALDO en un bar de la avenida de Cataluña.

Su mujer, Olena K., y sus dos hijos de 11 y 8 años, residen en una vivienda social que se le acaba en diciembre tras haber sido acogidos los primeros meses por una familia de Zaragoza

“Estamos muy agradecidos con el apoyo que nos dio esa familia porque nos ayudaron con todo. Hace seis meses ya nos dejaron un piso de vivienda social en el barrio de San José y eso se nos acaba ya el próximo mes de diciembre”, relata Olena K., quien ha trabajado en lo que ha podido como tareas de limpieza. Aun así, ahora está haciendo un curso de administrativa en la Fundación San Ezequiel Moreno para buscarse alternativas laborales.

Sus hijos acuden a los cursos de 3º y 6º en el colegio de Montecanal, donde los han tratado muy bien a los adolescentes ucranianos, que aprendieron muy rápido el castellano. Pero en este segundo curso que han empezado, tardan casi una hora en llegar al subir en el autobús 24, pero merece la pena esa tardanza porque los conocen bien y les ayudan de maravilla.

La llegada del padre militar a Zaragoza supuso el miércoles 27 un día que les quedará marcado. Él cuenta que se sintió “muy patriota” con la invasión de Rusia para responder de todas las maneras posibles y destaca el apoyo que España y otros países han prestado a Ucrania.

Aunque no quiere dar muchos datos suyos (el apellido, entre otros), Denys reconoce que su dedicación en el frente consiste en utilizar los drones para contratacar a los rusos que se han centrado en atacar con aviones sin piloto, lanzadores de misiles Stinger (a los que les llaman “raquetas”) o sus propios drones.

“Los tanques de España (llegaron diez Leopard procedentes de la Agrupación Logística 41 de Casetas) no son suficientes y sabemos que los aviones van a ser mejores. Sabemos que formar a los pilotos ucranianos (para los cazas F-16 de las tropas de EE.UU) les va a costar unos cuatro meses, pero nos hacen falta”, relata el militar ucraniano, muy conocedor del estado de la guerra. “Lo más peligroso que nos mandan pueden enviarlo desde mil kilómetros, sean drones o misiles, que no podemos destruirlos”.

Tres permisos para salir de su país 

El militar ucraniano tuvo que pasar por tres autoridades para lograr el permiso especial logrado para salir de su país hacia España y poder ver a su familia tras un año y medio entregado con la guerra. No ve cerca el final ni sabe cómo pronosticarlo, aunque tiene muy claro que ganarán.

“Los militares ucranianos no pensamos en el miedo de la guerra contra Rusia porque detrás de eso está el futuro de nuestros hijos”, proclama casi un lema que se repite en su país. Aun así tiene claro que Rusia está apoyado en el conflicto por Irán, China, Corea del Norte e India.

Aunque los rusos tienen problemas con otros antiguos miembros de la Federación que se desgajaron, Denys tiene claro que Putin se centra en la guerra contra Ucrania y “no ha acabado con su plan para prolongarla”. “Rusia nos trata como terroristas y hacen ataques contra hospitales, civiles o lugares con energía. Igual llevamos unas 300.000 personas heridas en nuestro país que han quedado descapacitados (72 víctimas han sido trasladados al Hospital Militar de Zaragoza y de ellos 53 han regresado a su país y los demás están ingresados)”, relata. 

Además, la Agrupación Nacional de los Banduristas de Ucrania da un concierto benéfico -7 euros cada entrada- el próximo lunes en el Teatro de las Esquinas, a las 20.00. Esta agrupación, que lleva el nombre de G. I. Mayboroda, se encuentra de gira por España en un intento de sostener a sus 40 músicos y de mantener la actividad artística.

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