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Cuando Aragón tuvo, con Calatayud, cuatro provincias

El Trienio Liberal alumbró una nueva demarcación con esta capitalidad, que agrupaba más de 200 localidades y unos 107.000 habitantes.

Vista de Calatayud.
Vista de Calatayud.
Laura Uranga

Desde la llamada cara oculta del Moncayo, en Purujosa, y la fértil Ricla hasta el castillo de Zafra, en Guadalajara; desde Bea, en Teruel, y el cauce del río Huerva hasta Medinaceli, que hoy es Soria. De norte a sur y de este a oeste, la provincia de Calatayud agrupó a más de 200 localidades con unos 107.000 habitantes.

Así fue durante apenas un año, entre 1822 y 1823, dentro de lo que se conoce en la historia de España como el Trienio Liberal (1820-1823). Hoy esa demarcación incluye las comarcas del Aranda, Valdejalón, el Campo de Daroca, la Comunidad de Calatayud, parte de la del Jiloca y Cariñena y municipios que pertenecen a Castilla y León y Castilla La Mancha.

"Muy poco estudiada"

Para tomar conciencia de la dimensión que tuvo aquella división administrativa, que fue aprobada el 7 de octubre de 1821 aunque no se constituyó hasta 1822, el Centro de Estudios Bilbilitanos, dependiente de la Institución Fernando el Católico de la Diputación de Zaragoza, ha elaborado los mapas físico y político, con la colaboración del Ayuntamiento de Calatayud.

Cuando Aragón tuvo, con Calatayud, cuatro provincias.
Cuando Aragón tuvo, con Calatayud, cuatro provincias.
HA

"Duró muy poco, pero estuvo operativa. Funcionó, porque aprovechó la infraestructura existente", afirma José Ángel Urzay, que coordina la futura edición de un libro sobre la historia de esta división administrativa que elabora el CEB y que verá la luz en 2022. «Ha sido muy poco estudiada y hemos aprovechado la efeméride de los 200 años para recuperarla», puntualiza.

Criterios geográficos

"Los liberales iniciaron una actividad legislativa enorme y uno de los cambios que introdujeron fue cambiar un mapa que se articulaba todavía por corregimientos y señoríos a una división como la departamental francesa: en provincias geográficas", subraya Urzay.

De esta forma, la cartografía ha correspondido a los profesores Carlos Guallart y Javier Velilla que destacan el trabajo como un reto: "Primaron los criterios geográficos sobre los históricos. Podríamos decir que era una cuenca hidrográfica, la del Jalón, y que se consideraba que era el tamaño adecuado para un buen gobierno y una representación política igualitaria", explican ambos.

Además del clima de guerra civil en el que vivía el país -las revueltas absolutistas contra la nueva administración fueron una constante hasta la entrada de los 100.000 hijos de San Luis para reponer el despotismo de Fernando VII-, la nueva división administrativa, que se constituyo oficialmente en enero de 1822, chocó contra los recelos de la costumbre.

"Monteagudo, Deza y Borobia llegaron a estar sobre el papel, pero acabaron saliendo, aunque prácticamente todo el Alto Jalón quedó incluido", puntualiza el investigador y maestro jubilado Vicente Alejandre, que también ha participado en el proyecto. "Es curioso que Molina de Aragón quedó dividida por la mitad, con un núcleo en Calatayud y otro en Guadalajara", resalta.

"Oportunidad perdida"

Con el final del Trienio Liberal, esta demarcación desapareció. "Además de Calatayud, Játiva y El Bierzo también tuvieron su provincia, pero con el nuevo ordenamiento desaparecieron", recuerda Urzay. "No hay que ver una mano negra, simplemente consideraron que Aragón estaba mejor organizada en tres provincias", afirma.

En su caso, su investigación también habla de "oportunidad perdida": "Es política ficción, pero podemos imaginar lo que hubiera significado para Calatayud la continuidad de la Diputación Provincial: más infraestructuras, industria, comunicaciones, instituciones por lo que podrían ser 20.000 habitantes más", estima.

A pesar de su corta historia, contó con dos presidentes: Miguel Cabrera de Nevares y Juan López Pinto. "Es curioso, porque López Pinto se traslada a Cartagena, acaba exiliado en Francia y regresa con el general Torrijos, siendo fusilado también en Málaga, donde sale en el cuadro de Gisbert", detalla Urzay.

Es más, la inestabilidad política hizo que el propio Torrijos pasara por Calatayud: "Vino como coronel brigadier, en una misión de prevención de revueltas, aunque luego lo mandaron al norte", puntualiza.

La edición de ambos mapas, en una cartulina cuadrada de 40 centímetros, se repartirá en la sede del Centro de Estudios (en la Puerta de Terrer), en el Ayuntamiento de Calatayud y en la sede de la comarca.

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